Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Entrevista | Julio de la Fuente Cineasta moscón

"El cine da vida, es una buena terapia y ayuda en el intento de ser mejor persona"

"No todos los lugares tienen las opciones culturales que ofrece Grado, que se verán incrementadas con el auditorio; deberíamos aprovecharlas"

Julio de la Fuente, director de cine de Grado, en el quiosco de la música de la villa moscona, en el parque de Arriba.

Julio de la Fuente, director de cine de Grado, en el quiosco de la música de la villa moscona, en el parque de Arriba. / P. Tamargo

Paula Tamargo

Paula Tamargo

Grado

La pasión por el cine y el teatro le viene al moscón, Julio de la Fuente, de niño, aunque la oportunidad de desarrollarla le llegase ya de adulto, cuando por enfermedad hubo de jubilarse de manera prematura. Empezar a escribir guiones y a rodar le ayudó a muchas cosas entonces, entre ellas a seguir "intentando ser cada día mejor persona". Pese a comenzar superados los cuarenta años en este mundo que le ha dado "tanta vida", no ha perdido el tiempo: entre sus trabajos hay 14 cortos, dos largometrajes de ficción, tres largometrajes documentales y cuatro obras de teatro, todas estrenadas en el Filarmónica de Oviedo. Tratar de contar los galardones que han ido sumando sus obras es tarea ardua por los muchos cosechados internacionalmente en citas de prestigio del cine independiente. Solo el último largometraje, "El Hogar", una ficción dedicada al cine cómico, anda por la cincuentena en una veintena de festivales de todo el mundo.

–Vocación temprana, dedicación tardía, pero muy fructífera, con una producción numerosa en pocos años.

–Sí, empecé primero a escribir y luego a rodar con trabajos como "Crónica de una voluntad", que es un corto sobre jóvenes en el que debuta conmigo la hoy conocidísima actriz Úrsula Corberó, que ahí tenía 16 años. Tengo inclinación por el cine y el teatro desde niño, pero empecé cuando me jubilaron por enfermedad en Correos. Con 42 años me dije: ¿qué hago yo con mi vida? Estuve dos años en Radiograo haciendo colaboraciones, llegué a tener tres programas, uno "Tiempos modernos", de cine. Y en ese momento escribí "Crónica de una voluntad". Después rodé el corto "Almas perdidas", que tuvo varios premios. Uno lo recogí en Zúrich y llevé un detalle del Ayuntamiento, porque siempre, allá donde voy, digo de dónde soy, de Grado, para que se conozca mi pueblo.

–Muchos de sus trabajos se rodaron en Grado. Esa también es una buena promoción local.

–Sí, muchos. "Crónica de una voluntad" es Grado y un poco Cudillero. "Septiembre" se rodó parte en Grado. También en "El quinto mandamiento", "El último invierno"... Podríamos citar unos cuantos más. Actores que rodaran en Grado y lo conozcan también se pueden mencionar bastantes. Úrsula Corberó, Roger Príncep, Bárbara de Lema, Eva Marciel, Lola Baldrich, Ana María Vidal... Actores famosos han estado en Grado muchos rodando.

–¿Por qué hace cine, cuál es su objetivo?

–A ver, no soy ningún Bayona, como yo hay muchos, pero hay cosas que no se pagan con dinero. Cuando ves que se despiertan sentimientos en la gente, que se emocionan, que sonríen, lloran o que de alguna manera has ayudado en algo o a alguien, es una satisfacción muy grande y para mí más que suficiente. Y cuando te jubilas con 42 años... Esto fue para mí una terapia muy buena y me ayudó a ser mejor persona, a intentar ser siempre mejor persona. Y es verdad que a veces consigues cosas que dices quién me lo iba a decir a mí...

–Es autodidacta como director, actor...

–No he ido a clases ni de actor ni de director, no. Soy autodidacta. Actuar en el teatro es otro registro distinto al del cine, la tele... En el teatro ocurre que no hay red: ahí eres tú y el público, la verdad absoluta, si metes la pata la metiste, no hay otra toma. En el cine se ve lo bueno, la mejor toma... Al teatro me aficioné de pequeñín. La primera vez que vino el que llamaban teatro nacional a Grado era en La Podada y en El Frontón. Ahí fue donde yo me aficioné al teatro.

–Cuenta con trabajos de temática social muy laureados.

–Uno de los cortos de temática social, el más premiado que tengo, se titula "Jazmín" y trabaja como protagonista la senegalesa Diaryatou Daff, que estuvo con Javier Bardem en "Biutiful", película nominada a dos Óscar de Hollywood. Es sobre la inmigración y con este corto tuvimos 47 selecciones, no sé si 8 o 9 primeros premios... Y solo con 500 euros de presupuesto para distribución. Si con 500 euros se consiguió esto, qué no conseguiría con más... Pero no hay para más.

–Conseguir recursos para cine independiente resulta difícil... ¿Llega la financiación pública?

–Se suele perder dinero del propio bolsillo. En mi caso así ha sido, por diversas circunstancias. Al principio porque no teníamos productora, no tienes experiencia de producir y te caen tortas por todos lados, a veces se aprovechan de ti. Luego, apuestas fuerte y es difícil recuperar, hay gente que te decepcionó, te promete financiación y luego nunca llega y desaparecen... Financiación pública hay. He solicitado para cortos que quiero hacer en Tapia de Casariego y en "El Hogar", recibimos del Principado y de la Televisión del Principado, de la TPA. En algunos casos quedas "a pre", en otros se pierde dinero.

–¿Con qué canales de distribución cuenta?

–No tengo una distribuidora grande, de hecho "El Hogar" no pudo estar entre las candidaturas de los Goya porque en la criba que hacen la distribuidora no era ninguna de aquellas que aparecían en las listas que se manejan en estos eventos. Pero como ya he dicho, no aspiro a premios, sino a que alguien vea mañana un trabajo mío y diga que le gustó, le tocó o le llegó por algo. No se trata de los premios, que por supuesto están muy bien y ayudan, pero no estamos en el cine comercial, no es mi mundo. Mi mundo son los festivales independientes y, por ejemplo, con "El Hogar" triunfamos en el mundo entero.

–¿Cómo ve a Grado actualmente?

–Creo que va a venir muy bien el nuevo centro cultural, el auditorio. Es muy necesario, algo que nos falta. Ando por muchos sitios de Asturias y hay villas más pequeñas que lo tienen. Tal vez el sitio más adecuado hubiera sido el edificio de la antigua discoteca "El Parke", del "Spook" hoy, pero el lugar que tenemos es el actual que se ha donado en el centro de la villa y hay que apostar por ello. Creo que el auditorio va a impulsar mucho. En Grado tenemos mucha cultura y deporte, gente muy relevante de esos dos ámbitos. Tenemos unas instalaciones importantes, está muy bien la biblioteca, el trabajo que está haciendo el coordinador de Cultura, Gustavo Adolfo Fernández, es muy bueno. No todos los sitos tienen las opciones culturales que se dan al pueblo de Grado, otra cosa es que como ciudadanos las aprovechemos como debemos.

–Grado ha dado muchas figuras del mundo de la cultura y el deporte, pero no se conocen más cineastas...

–Y ojalá yo tuviera un relevo. Mientras pueda, seguiré trabajando, aunque sea haciendo historias pequeñinas.

TEMAS

  • teatro
  • premios
  • hogar
  • Cultura
Tracking Pixel Contents