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San Simón, un motor que todavía tira mucho en Grado: "Sigue siendo una cita de referencia"

El recinto del mercado de ganados moscón reunió este lunes a un centenar de ganaderías y más de 800 animales en un evento que "mantiene los precios de los últimos años"

Ángela Rodríguez

Ángela Rodríguez

Grado

La de San Simón en Grado es una de las citas ganaderas más esperadas del año y este lunes no defraudó. Con un recinto ferial lleno de caballos y burros, el sector disfrutó de una jornada de hermandad y tratos, con precios que, en general, se mantienen. «Bajar bajó algo, pero San Simón sigue siendo una cita de referencia», aseguraron ganaderos participantes.

 Desde El Fresno llegaron Laura García y su marido Alejandro Díaz. Ganaderos profesionales llevaron al mercado de la villa un buen número de cabezas, potros lechales, potros quincenos y yeguas. «Vendimos algunos para vida y otros para carne. Los pequeños pueden rondar los 650 euros, y una potra para vida, por ejemplo, la vendimos en 1.600 euros», cuenta la ganadera. 

De larga tradición familiar ganadera, la joven, de 32 años, lleva 11 dedicada a la Ganadería El Fresno, donde también cría vacas, ovejas, cabras, gochos y pitas. «Esperemos que sepamos mantener esta feria muchos años, porque viene gente de todos sitios», destaca.

 Para comprobarlo solo hay que dejarse caer por el mercado de ganado y ver que hay gente de Burgos, Valladolid, Galicia y el País Vasco, además de Portugal y Francia. Esos son además algunos de los puntos del mapa a los que viaja el ganado vendido en Grado. Por ejemplo, el de Santiago García, del pueblo moscón de Sestiello. «Traje siete animales. Cuatro potras que se venden para madres y otros potros que se suelen traer tras el destete… Por ejemplo, vendí uno de seis meses, en 1.080 euros, para el País Vasco», explica el ganadero, uno de los expertos e incondicionales de la feria, de los que baja con el ganado a pie hasta el mercado de ganados el lunes que se celebra San Simón. 

Manuel Martínez y «Princesa», de Santianes de Molenes.

Manuel Martínez y «Princesa», de Santianes de Molenes. / Á. R.

 Es en el Levante y también en Francia donde abunda especialmente la cultura de comer carne de potro. «Las que se venden para madres pueden llegar a los 2.400 o 2.500 euros. Aunque todo depende del trato al que se llegue», explican los criadores. Algunos, los menos, ponen precio al kilo antes del pesaje del animal en el propio recinto ferial. Otros siguen tirando de la negociación y, en general, del apretón de manos. «Hay una parte cultural en esta feria, que es muy importante y muchas veces no se entiende. Es el punto de reunión de paisanos que no se ven quizá más en todo el año. O solo en sitios también contados como en Corao», en Cangas de Onís, explica Santiago García, sobre las leyes no escritas que, sin duda, rigen el encuentro ganadero. 

Manuel José Martínez y su hijo Manuel Martínez son moscones, de Santianes de Molenes, y permanecieron en el centro del recinto ferial hasta última hora, intentando vender sus animales «para vivo». Entre ellas, a «Princesa», una yegua que posaba mansa junto a Manuel, más que acostumbrado a andar entre el ganado.

 Caballos con trenzas y abalorios en la melena y la cola, blancos, marrones, negros y pintos, burros de orejas perfectas y bastantes ponis. En el mercado había para todos los gustos. «También se venden caballos de silla pero, ante todo, para consumo. Eso es lo que más prisa tiene para vender. Algunos potros pueden llegar a los 3.600. Y, por ejemplo, los ponis con color, que los ponis pueden ser A, B, C y D, también tienen buen precio. Unos 1.800 o 2.000 euros pueden valer», señalaba un criador de la comarca del Navia. 

Un momento de la feria de Grado, con numerosos animales, ganaderos y tratantes.

Un momento de la feria de Grado, con numerosos animales, ganaderos y tratantes. / Á. R.

El tirón de la feria moscona de San Simón se notaba también en las cafeterías cercanas al recinto del mercado de ganado, de donde salían pinchos y cafés casi sin descanso. «Ayer domingo fue increíble la gente que se juntó. Aunque soy de los que prefieren la feria de un día, como toda la vida. El lunes», apuntaba uno de los vecinos moscones, bajo su sombrero. 

Según los datos municipales, en esta cita de San Simón, una de las más importantes del año en el norte de España, participaron unas 100 ganaderías y más de 800 animales, entre potros, yeguas, caballos y burros. «El recinto abrió el domingo a las 18.00 horas y nada más empezar ya se generaron muchos tratos, de ganaderos y tratantes interesados en conseguir los mejores animales, pagándose por potros lechales 800 euros y los quincenos en torno a 1300 a 1.500 euros. Desde el Ayuntamiento de Grado queremos dar las gracias a todos los ganaderos que con su trabajo y esfuerzo hacen que esta feria se un referente a nivel nacional», explicó el concejal Chema Beovidez. 

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