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Los pozos de tirador de Grado, "ejemplo único de arquitectura militar efímera en Asturias", protagonistas de una sesión del VII Congreso Internacional de Fortificaciones

Antonio Cuestas ofreció en Ciudad Real una ponencia sobre el singular conjunto, para el que reclama la urgente "señalización, protección y estudio arqueológico detallado".

Antonio Cuestas, durante su intervención en el congreso en el que habló de los pozos de tirador de Grado.

Antonio Cuestas, durante su intervención en el congreso en el que habló de los pozos de tirador de Grado. / A. C.

Paula Tamargo

Paula Tamargo

Grado

El conjunto de pozos de tirador que se localizan en Grado, en un punto entre Llera y Santa María, ha protagonizado una de las sesiones del VII Congreso Internacional de Fortificaciones, celebrado este fin de semana en Ciudad Real. El encargado de presentar la singularidad de este patrimonio de 44 pozos excavados durante la Guerra Civil fue Antonio Cuestas, de la Asociación para la Recuperación de la Arquitectura Militar en Asturias (Arama), que ofreció una ponencia sobre este entramado de posiciones defensivas que ha llegado a nuestros días pese a los años transcurridos desde el conflicto bélico.

Cuestas destacó que este conjunto constituye un ejemplo único de arquitectura militar efímera en Asturias. Se trata de defensas de campaña, "simples excavaciones en tierra sin refuerzo de hormigón, que destacan por su número, disposición estratégica y estado de conservación, lo que las convierte en un caso prácticamente único en el contexto bélico peninsular".

Vestigios de combates y operaciones militares

La investigación realizada al respecto por Antonio Cuestas ha hecho posible que se documentara y difundiera este patrimonio, además de que se identificaran vestigios materiales que confirman la existencia de combates durante la contienda en la zona. "El hallazgo de munición y restos vinculados al armamento empleado aporta información complementaria sobre la intensidad de las operaciones militares y contribuye a enriquecer la interpretación histórica del enclave", indica Cuestas.

Un momento de la intervención de Antonio Cuestas, con la proyección, al fondo, de una de las páginas publicadas en LA NUEVA ESPAÑA sobre los pozos de tirador de Grado.

Un momento de la intervención de Antonio Cuestas, con la proyección, al fondo, de una de las páginas publicadas en LA NUEVA ESPAÑA sobre los pozos de tirador de Grado. / A. C.

Los pozos de tirador de Grado "representan un ejemplo destacado de arquitectura defensiva efímera", concebida "para un uso inmediato en un escenario de guerra cambiante". El modo en que están dispuestos, además de su cantidad, han permitido "reflexionar sobre las tácticas de combate empleadas y sobre la organización de posiciones en un frente de gran actividad durante 1937".

Ruta de las fortificaciones y reivindicación de conservación

Cuestas incidió, como viene defendiendo desde que documentó los pozos, en que la singularidad del conjunto hace necesaria su urgente "señalización, protección y estudio arqueológico detallado". "Su conservación no solo facilitaría la integración en la Ruta de las Fortificaciones de Grado, sino que además abriría la posibilidad de convertirlo en un recurso cultural y educativo al servicio de la sociedad", subraya.

A su juicio, los pozos de tirador de Grado, "humildes en su factura pero elocuentes en su significado, constituyen un testimonio histórico de gran valor para comprender mejor la Guerra Civil en Asturias y para avanzar en la recuperación y estudio del patrimonio militar efímero en España".

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