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Las mascotas de Grado ya tienen cita en la "perrakería": el servicio de lavado, corte y peinado se suma a las iniciativas de autoempleo de jóvenes que se están dando en la villa

Grado

La cifra de mascotas no para de aumentar en Asturias y Grado no es ajeno a este auge de los animales de compañía, que genera nuevos proyectos de emprendimiento vinculados a los servicios veterinarios. Es el caso de la moscona Raquel Álvarez Álvarez, quien ha abierto hace menos de un mes una peluquería para dejar limpios y aseados a los peludos del concejo y ya tiene la agenda llena a tres semanas vista.

"Me gustan mucho los animales y cada vez hay más perros, pero no había en Grado un negocio como este y me animé", comenta la joven de 25 años, que le ha puesto de nombre "La Perrakería". Llevaba desde muy joven trabajando en hostelería y, una vez que advirtió la oportunidad de emprender, hizo un curso de peluquería canina para profesionalizarse en el sector. Y lo hizo compatibilizando las clases y sesiones de estudio con su anterior empleo.

El suyo es uno de los negocios de personas jóvenes que se están animando a emprender en la villa y que dan el paso de optar por el autoempleo. Ella lleva desde finales de enero bañando y dando corte a los perros, a los que trata con devoción y cariño y los premia con chucherías por su buen comportamiento a la salida de la peluquería.

Empezó con ritmo y no ha parado de llenar la agenda desde que abrió las puertas del local, ubicado en las Calles Nuevas. "Estoy muy contenta, de momento va muy bien y creo que hacía falta en Grado porque fue arrancar y empezar a tener citas", destaca Álvarez.

En su día hubo una peluquería canina y también un autolavado, recuerda la joven, y desde la pandemia no había este servicio en el municipio de manera independiente a una clínica veterinaria. La puesta en marcha del negocio le generó "mucho estrés", apunta, debido a las trabas burocráticas que se encontró. "La preparación me costó mucho, porque no ponen muchas facilidades para emprender, al final lo logré pero hubieran sido meses de espera", añade.

Lo que fue sencillo fue encontrar el local idóneo, que tenía metido entre ceja y ceja. El bajo no estaba en alquiler, pero Álvarez le veía muchas posibilidades y contactó al dueño que se lo rentó sin problemas. Una vez que tuvo las llaves se puso a reformar el espacio para adecuarlo al negocio, que necesita una zona de lavado, otra para los cortes y peinados, un área para el descanso de los animales mientras esperan su turno y la zona de recepción.

La agenda llena

Con todo listo comenzó su andadura profesional en la peluquería canina recibiendo buenos comentarios. "Hay algunas personas que lo traen y ya me cogen hora para el siguiente mes", detalla muy contenta. Una de ellas es Covadonga Argüelles, quien acudió con el perro de su abuela, "Pedri", y salió tan contenta que cogió citas para el resto de animales de la familia.

Álvarez ofrece un servicio ajustado a cada raza de perro pues cada una tiene su propio y característico corte. Sirvan como ejemplo los característicos pompones de los caniches o el peinado de un Yorshire Terrier. "Hay algunas personas que sí quieren el corte de la raza, pero hago también mucho de bañar y rapar", comenta. Entre estos últimos, muchos perros de casa que viven en el exterior.

El cuidado y bienestar de las mascotas es cada día más importante. El crecimiento del número de perros que se registra se puede observar en el paseo del río de Grado, donde cada vez se ven más canes paseando. Y ahora tienen quien les deje relucientes.

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