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La gimnasia rítmica tiene mucho "ángel" en Grado: "Cuando alguien tiene esa presencia la ves nada más saltar al tapiz, eso distingue"

Un total de 77 jóvenes practican este deporte, que aúna pasión y disciplina, "algo clave en la vida"

Así entrena el Club Gimnástico Grado

Sara Arias

Grado

En uno de los laterales del polideportivo municipal moscón se abre cada día una puerta al paraíso de la gimnasia rítmica. Las mazas, cintas, aros, cuerdas y pelotas vuelan alto en el tapiz del Club Gimnástico Grado, que llevan desde 1992 formando gimnastas. Es un deporte muy exigente, pero tiene encandiladas a 77 jóvenes del concejo que además de practicar esta actividad que requiere esfuerzo y constancia, disfrutan de la que es una de sus pasiones. "Cuando empiezas lo primero es la diversión y que conoces gente, cuando vas creciendo adquieres valores de disciplina, por ejemplo, algo que se aplica en la vida, desde los estudios a otras cosas", comenta Clara Díaz, una de las gimnastas que compiten en el panorama nacional.

El Club Gimnástico Grado nació en 1992 con el impulso de la entrenadora de la escuela municipal, Consuelo Santacreu, que animó en su momento a un grupo de madres a crear la entidad deportiva que está presidida desde entonces por Luzdivina Vázquez Viñas. La cantera de buenas gimnastas de Santacreu y la celebración ese mismo año de las Olimpiadas de Barcelona catapultaron esta disciplina al éxito. Y desde entonces, no han parado de formar deportistas, sobre todo niñas, aunque en las filas del club también ha competido un chico, Roberto Álvarez Villar.

Una de esas gimnastas que comenzó en los inicios del club es la actual entrenadora, Rebeca Gala, también a cargo de la escuela municipal de gimnasia rítmica. Lleva toda la vida dedicada a este deporte y más de veinte años como técnica. No sabe la cantidad de torneos regionales y nacionales que lleva a sus espaldas primero como deportista y, después, al frente del club. Una experiencia que le da buen ojo para reconocer a un gran gimnasta.

"El ángel es lo que distingue a una buena gimnasta, su presencia en el tapiz, porque independientemente de que tengas cualidades físicas para la gimnasia, cuando una gimnasta tiene presencia la ves nada más saltar al tapiz y dices, ‘aquí va a pasar algo’", señala la entrenadora. Y en Grado hay mucho ángel, asegura ella sin dudarlo.

Además de Clara Díaz, también Claudia Fernándes compite en nacional: "Llevo desde pequeñita, he ido evolucionando y poco a poco vas mejorando, me gusta mucho", comenta.

Debut en el nacional

Lo mismo le sucede a Clara Díaz, de 18 años, para quien la gimnasia lo es todo. La joven, que debutó en 2018 en el nacional, es ahora una de las técnicas que apoyan a Rebeca Gala mientras estudia Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (INEF) en Oviedo. Además, la joven fue distinguida el pasado año como mejor deportista femenina en la Gala del Deporte de Grado: "Estaba un poco nerviosa pero me hizo mucha ilusión y fue una forma de celebrar la buena temporada de 2025", señala.

La actividad no para en el tapiz moscón ni un día de la semana. Los martes y jueves, de 17.00 a 18.00 horas entrenan las niñas de 3 a 6 años de la escuela municipal. A partir de siete años los entrenamientos son los lunes y miércoles, de 16.30 a 18.00 horas. Luego están las chicas del club, que van cada tarde, de lunes a sábado, con entrenamientos más exigentes "dependiendo del nivel y categoría", explica Rebeca Gala, que tiene en cuerpo técnico a María Cuervo e Iris García además de a Clara Díaz.

Ilusión por seguir los pasos de las mayores

Las más pequeñas tienen una gran ilusión por seguir los pasos de las mayores y, aunque algunas prefieren los entrenamientos por los nervios o la vergüenza de salir ante el público, a la mayoría les va la marcha y les encanta competir "porque así podemos mostrar a la gente lo que hemos aprendido", explicó Llara Mediavilla.

Además, tras la temporada de competiciones, el club acoge un campus de verano en colaboración con el Ayuntamiento, que sirve para atraer a nuevas gimnastas a la entidad. Eso es lo que le pasó el año pasado a Daniela Fernández, de 9 años, quien tras probar en las colonias estivales se apuntó "porque me gustó mucho, es muy divertida y se hacen amigas", afirma. Además, la actividad del Club Gimnástico de Grado llega a otros concejos como Cangas del Narcea o a las clases extraescolares de Las Regueras y de Trubia (Oviedo).

En el pabellón deportivo de la villa moscona, los sueños vuelan tan alto como los aparatos que manejan las gimnastas para practicar esta disciplina en la que se preparan con esfuerzo e ilusión para dar lo mejor de sí mismas en cada competición. Un deporte en el que se divierten y, sobre todo, en el que disfrutan al mismo tiempo que aprenden valores esenciales para la vida.

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