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El abrazo de la artista Virginia Postigo que "habla por sí mismo" en el Bernardo Gurdiel de Grado: "Es una forma de decir confío en ti y te muestro mi mundo"

La madrileña, junto a escolares del centro moscón, ha pintado cerca de 35 metros del muro interior del patio con motivos para "fomentar la ternura, apoyarse unos a otros"

La zona del mural de Virginia Postigo en el que se aprecia el abrazo.

La zona del mural de Virginia Postigo en el que se aprecia el abrazo. / C. G.

Grado

La artista Virginia Postigo sigue dando color a los centros educativos de Asturias. El pasado mes de noviembre, la madrileña, que lleva ya cuatro años afincada en Salas, acudió al colegio de Cornellana para aportar un soplo de aire fresco al muro exterior la instalación. Y ahora ha llevado su arte al colegio Bernardo Gurdiel de Grado, donde junto a alumnado de todos los cursos, ha plasmado una obra que lleva un mensaje de amistad y respeto a los muros del patio del centro educativo moscón.

En concreto, Postigo ha dado forma a un abrazo "con mucha ternura" entre dos niños, escena que se ve en la parte central del mural. Además, los dos protagonistas portan dos mochilas escolares de las que salen objetos de uso diario, como pinceles, libros, peluches, patines y otros objetos que la artista pidió a los escolares que pintasen.

"Les propuse que pensasen en objetos importantes en su vida, objetos que les aportasen alegría, y que los representaran", destaca. Así, la artista madrileña se encargó de dar forma a las ideas del alumnado, el cual prestó sus manos para poner color en las figuras.

Vista general del mural.

Vista general del mural. / C. G.

"El abrazo habla por sí mismo. El objetivo es fomentar la ternura, normalizar los gestos de cariño, apoyarse unos a otros. Confiar, en definitiva", reflexionó Postigo, que detalló que el detalle de las mochilas abiertas en el mural "no es casual". "Es una forma de decir confío en ti y por eso te muestro mi mundo",indica. En ese sentido, todos los objetos planteados por los alumnos y que se plasmaron en el mural "son una representación de que cuando hay confianza y amor, queremos compartir lo que nos gusta y lo que somos".

Con los dibujos principales, Postigo redondeó la obra con una gran frase en el muro colindante, en el que se lee "sé un arcoíris en la nube de alguien", que fue pintada por Postigo en colaboración con los estudiantes. "Es un mensaje que complementa el principal", puntualizó.

Estudiantes del centro moscón pintando el mural.

Estudiantes del centro moscón pintando el mural. / V. P.

Sobre la participación del alumnado, Postigo explicó que la experiencia "ha ido muy bien" y que fueron "muchísimos" los alumnos que aportaron su granito de arena. "Cada uno ha pintado su estrella, planeta, espiral, corazón... Además de ayudar sus objetos, también aportaron su detalle personal", señaló.

Todo este trabajo, tal y como explicó la artista, se ha llevado a cabo gracias a una ardua tarea de unas sesenta horas. En total, la artista ha dado una nueva vida a unos 35 metros de muro en el patio de la escuela.

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