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Mucho rugby y mucha fiesta en Grado: “Lo que se vive aquí no se vive en ningún otro sitio; es como un festival, si vienes una vez coges el vicio"

Más de 5.000 personas, entre deportistas y acompañantes, abarrotan la villa moscona con el torneo que organiza el Pilier

El Seven de Grado, un "festival" imprescindible para el rugby nacional

Christian García

Grado

La edición número 31 del Seven Nortseco Villa de Grado, el torneo de rugby organizado por el Pilier Rugby Club, ha llenado la capital moscona de ambiente no solo deportivo sino también de fiesta. Los 1.400 jugadores de 80 equipos de diferentes zonas de España se dan cita en un gran evento que cada año atrae a más personas. Y es que la competición no es un mero torneo de rugby, es un encuentro que, como los grandes festivales de música, logra combinar deporte, ocio y mucha diversión.

“Ayer hubo una gran fiesta de inauguración. Estamos muy contentos porque está creciendo a tope”, declaró José Luis Lorenzo, “Bobes”, presidente del Pilier Rugby, que lamentó que hasta una treintena de equipos “se quedasen fuera” de la competición por falta de capacidad para acoger a más en esta edición. Bobes señaló que “unos años estarán unos y otros estarán otros”, aunque desveló que la organización trabajará para implementar cambios en el torneo y poder dar cabida a más equipos.

Hortaleza y las "Perras del infierno"

En cuanto a los protagonistas, los más de 1.400 participantes, llegaron de diferentes puntos de la geografía española y, entre ellos, el equipo “Hortalizzards”, del barrio madrileño de Hortaleza, formación que lleva una década asistiendo al torneo moscón, una cita que definieron como “mucho rugby y mucha fiesta”.

Guillermo Aladro, integrante de club, con una comitiva compuesta por cerca de 40 personas, no falta ningún año a Grado porque “lo que se vive aquí en el rugby no se vive en ningún otro sitio". “Aquí da igual venir a jugar o no. Si vienes a jugar o como espectador, el disfrute está garantizado”, aseveró.

Por su parte, las zaragozanas del “Perras del Infierno” llegaron junto a su equipo B, las “Cachorras del infierno”, compuesto por novatas de la universidad maña. Ambas formaciones llevan al menos seis años acudiendo a Grado, un evento “especial” que marca el inicio del año para los aficionados del rugby incluso en la capital aragonesa.

Siempre nos lo pasamos bien. Es muy especial porque se junta muchísima gente de diferentes sitios con la que te reencuentras años después”, aseguró Daría Albizu, que explicó que citas como la moscona son un impulso para un deporte que “poco a poco” va arraigando entre las mujeres.

Está creciendo bastante entre las mujeres. Cada vez hay más equipos femeninos en las universidades, principalmente con siete jugadoras, pero están empezando a aparecer más competiciones de 15 jugadoras, que requieren 23 integrantes como mínimo”. Esto, apuntó Albizu, es cada vez más palpable en Zaragoza, provincia “pequeñita comparada con otras más potentes”, pero que “se nota que está creciendo”. 

A pocos metros de las mañas, el rugby crea lazos entre Asturias y Salamanca en “Farinato Salasidra”, club que surgió a raíz de un grupo de salmantinos que se trasladaron al Principado por motivos de trabajo y acabaron conformando un equipo de rugby a caballo entre las dos provincias y cuyo nombre quiere homenajear la gastronomía de ambas tierras.

En total, los salmantinos (y asturianos) llevan tres años asistiendo a Grado, aunque para algún integrante es la primera vez, como es el caso de Javier Toralzo, quien tras ocho años sin practicar rugby confesó que “ha costado por las pocas horas de sueño de hoy”.

Un sitio ideal para hacer también turismo

El grupo, protegido del sol bajo una carpa desde la que disfrutaban de uno de los partidos a pie de campo, señaló que “es una ocasión perfecta para pasarlo bien jugando al rugby y, después, disfrutar con los amigos por el pueblo y alrededores”.

Y desde A Coruña hicieron acto de presencia los miembros del equipo Panthers, que tras acudir el pasado año no dudaron en repetir experiencia. “Es una competición que nos encanta y vamos a seguir repitiendo hasta que podamos. Es como un festival, si vienes una vez le coges el vicio”, comentó Alicia de los Palos, para la que Grado es “un sitio fabuloso para el deporte y hacer turismo”.

A la villa llegan estos días 1.400 deportistas y cerca de 4.000 acompañantes, aproximadamente el equivalente a la mitad de la población del municipio moscón, un dato para hacerse una idea de lo que supone este evento.

Este viernes 3 de abril, la competición comienza a las 10.00 horas, con las primeras rondas eliminatorias, mientras que la clausura de la competición será a las 21.00 horas, con la final y entrega de galardones antes de una cena de convivencia que pondrá el broche de oro con el famoso “tercer tiempo” del rugby.

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