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Madrugada angustiosa para los vecinos del incendio de Grado: "Metía miedo, fue una noche muy mala para todos viendo el fuego a la vera de las casas"

"Fue impresionante y me quedé flipado, dormimos con la ventana abierta y se escuchaba el crujido de la madera, era terrible", destaca uno de los afectados

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Anzo/Sestiello (Grado)

"Pasé la noche preocupada, sin dormir, no estuve en paz porque no sabía si el fuego llegaría a la casa y tampoco nos dejaban pasar", afirma Maribel Tamargo, dueña de una vivienda en Anzo, en Grado, ubicada muy cerca del área del incendio forestal, ya estabilizado, que afecta también a las localidades de Peñaflor y Sestiello. Los vecinos de estos tres pueblos han pasado muchos nervios durante la noche, con el ojo abierto y una mochila preparada por si había que desalojar.

La mujer acudió este domingo por la mañana a comprobar que todo estuviera bien en la casa y, aunque seguía nerviosa por el mal rato que pasó en la madrugada, se quedó más tranquila al comprobar que todo estaba correcto: "Ahora mejor, pero pasé mucha pena", añade.

Tampoco durmieron mucho en casa de Alfredo Llorente, también en Anzo, muy inquietos por si las llamas alcanzaban el pueblo. "Nunca había visto un fuego tan cerca, fue impresionante y me quedé flipado, dormimos con la ventana abierta y se escuchaba el crujido de la madera, era terrible", comenta este vecino, que estuvo toda la mañana vigilando las labores de los helicópteros, que no pararon de echar agua sobre el monte.

El peligro del incendio afectó también a Sestiello, con las llamas cerca de la localidad. El fuego obligó al ganadero Santiago García, "Fusti", a mover 24 cabezas de ganado rápidamente para continuar después y durante toda la madrugada ayudando a apagar focos y vigilando que no hubiese nuevas llamas. "Dormí una hora porque pasamos la noche controlando el incendio y quería agradecer que vino mucha gente a ayudar, más de 20 amigos vinieron, y las ganaderías de Alex de La Borbolla, La Pienda y Casa Rosalín de Las Regueras", señala.

García, que es además el alcalde pedáneo de Sestiello, también pone el foco de atención en el despliegue del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias que consiguió controlar el incendio con dos helicópteros y un hidroavión, así como efectivos sobre el terreno. "Esta mañana llegaron muchísimos y fuimos a llevarles agua", indica. Además, el ganadero señala que es necesario "mejorar los accesos para combatir los incendios, es algo que llevamos pidiendo 15 años".

El fuego en el monte también preocupó mucho en el hotel "El Lacayo de Sestiello", lleno de turistas. "Cuando llegué y vi que estaba la cosa gorda me quedé preocupado porque además parecía que iban a desalojar, pero por suerte al final de la tarde estaba más o menos controlado, dice el propietario, Jaime Suárez, quien pasó la noche durmiendo "a ratos".

Tampoco pudo pegar ojo el vecino Fernando Fernández, quien cayó "rendido a las tres de la mañana de agotamiento", señala. No podía dormir porque desde su casa veía las llamas en el monte: "Metía miedo aquello, estábamos muy preocupados porque se veía el fuego a la vera de las casas y luego encima de ellas, dentro había muchísimo calor, fue una noche muy mala para todos", añade.

La noche fue muy dura para los vecinos de la parroquia de Peñaflor, pero la mañana trajo calma al ver que el incendio estaba muy controlado por los efectivos de emergencias, que siguen trabajando a destajo para enfriar la zona y evitar que se reactive en algunos puntos.

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