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Celestino Díaz conduce un "TaxiCamino", siempre lleno de maletas: "La temporada de peregrinos cada vez es más larga"

"Antes llegaba a septiembre, ahora es hasta final de octubre y está a punto de ser hasta mediados de noviembre", destaca

Celestino Díaz, con las maletas, en Grado.

Celestino Díaz, con las maletas, en Grado. / P. T.

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Paula Tamargo

Paula Tamargo

Grado

Celestino Díaz Morán lleva más de 15 de años trabajando con "TaxiCamino", empresa que transporta mochilas y equipajes de los peregrinos etapa a etapa, para que quienes lo deseen no carguen con ello y caminen más ligeros en los trayectos que realizan entre cada parada que realizan para descansar en albergues u otro tipo de alojamientos. Su furgoneta va siempre llena y eso es solo una muestra más del auge de la ruta jacobea, que además prolonga cada vez más el periodo que se considera de temporada de peregrinos en el Camino.

"Nosotros trabajamos desde el 1 de marzo hasta el 31 de octubre. Pero es verdad que cuando empezamos, en 2010, era hasta septiembre y yo creo que dentro de poco hasta el 15 de noviembre está a punto de ser ya dentro de temporada", explica Celestino Díaz preguntado por LA NUEVA ESPAÑA mientras realiza una recogida en Grado, por donde pasa el Camino Primitivo.

En este caso va a realizar el transporte entre la villa moscona y Salas y, normalmente se ocupa de la ruta entre Oviedo y Pola de Allande, aunque la empresa realiza servicios en todo el Camino Primitivo, desde Oviedo a Santiago de Compostela.

Vista de la furgoneta, con Celestino Díaz llevando unas maletas para cargar.

Vista de la furgoneta, con Celestino Díaz llevando unas maletas para cargar. / P. T.

El auge del Camino genera flujos de miles de personas que llegan a Grado cada año realizando la ruta primitiva. La presencia de peregrinos es constante desde la primavera y la villa se llena de grupos numerosos o caminantes solitarios que forman ya parte de la vida cotidiana en la capital durante el día, principalmente por la mañana, cuando emprenden trayecto, o al atardecer, cuando llegan para descansar en alguno de los alojamientos existentes. Hay dos albergues, uno municipal y otro privado, y va a abrirse otro, además del lleno en pequeños hoteles y establecimientos orientados al peregrino que han crecido al ritmo del tirón del Camino.

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