Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Laura Cue López, el 10 de la PAU de 2012 en Asturias, es abogada en Madrid y trabaja para un bufete internacional: "Una buena nota ayuda, pero no define el futuro de una persona"

La moscona, que no necesitaba una nota alta para acceder al Doble Grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas, guarda "recuerdos muy bonitos" de la etapa en la que hizo la selectividad, "a pesar de estudiar mucho y exigirme al máximo"

Laura Cue López

Laura Cue López / Cedida a LNE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Adrián Doncel

Han pasado catorce años desde que Laura Cue López, natural de Grado, logró un diez en la media de Bachillerato y otro en la fase general de la PAU en 2012. Hoy, convertida en abogada de un despacho internacional de Madrid, recuerda aquellos meses de estudio como una etapa "muy bonita" que "volvería encantada", y asegura que una nota "no define el futuro de una persona".

Una carrera marcada por la excelencia

Laura Cue estudió bachillerato en el Instituto César Rodríguez de Grado. Su expediente ya apuntaba alto: terminó la etapa con una nota media de diez y repitió esa misma calificación en la fase general de la selectividad, en la que se examinó de Lengua española, Matemáticas, Filosofía e Inglés.

Aunque reconoce que el recuerdo de aquel día que recibió la nota es ya algo difuso, sí conserva la emoción del momento en el que conoció sus resultados. “Creo que estaba volviendo de algún sitio en coche con mi madre y mi hermana cuando un compañero me avisó de que ya habían salido las notas. Fuimos corriendo para casa y nos pusimos a mirarlas en el ordenador”, recuerda.

"Los profesores nos prepararon muy bien"

A diferencia de muchos estudiantes que afrontan la PAU con una elevada presión, Laura no guarda un recuerdo angustioso de aquella etapa. Considera que la preparación en el instituto fue clave. "Tampoco sentí tanta presión porque los profesores eran muy buenos y nos prepararon muy bien".

De hecho, asegura que volvería sin dudar a aquellos años. "Tengo unos recuerdos muy bonitos de esa época, a pesar de estudiar mucho y exigirme al máximo", señala.

El salto a ICADE y una vocación que acabó decantándose

Tras superar la selectividad, la asturiana comenzó el Doble Grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas en el Instituto Católico de Administración y Dirección de Empresas (ICADE), una opción que llevaba años rondándole la cabeza. "Siempre quise estudiar algo relacionado con eso porque mi padre y mi tía habían estudiado Económicas", explica.

Paradójicamente, no necesitaba alcanzar una determinada nota en la PAU para acceder a los estudios universitarios, ya que ya había sido admitida en el centro. Sin embargo, eso no impidió que se exigiera al máximo.

Durante la carrera, fue decantándose progresivamente por la rama de Derecho Mercantil. Una vez finalizó los estudios, realizó un máster de Abogacía en la Universidad Carlos III.

Del 10 en selectividad a un bufete internacional

Actualmente, Laura vive en Madrid y trabaja desde hace ocho años en Freshfields, una de las firmas de abogados más antiguas y prestigiosas del mundo.

Su trayectoria académica y profesional ha sido exitosa, aunque insiste en que las notas no determinan el futuro de una persona. “Creo que una buena nota ayuda, pero no define que una persona sea mejor o peor. A veces puedes ir muy bien preparada, haber trabajado muchísimo y que al final las cosas no salgan bien”, reflexiona.

Catorce años después de aquel histórico sobresaliente, Cue sigue viendo aquella nota como "el reconocimiento al esfuerzo y a haberme exigido tanto durante ese tiempo".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents