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San Adriano del Monte, la fiesta del único pueblo deshabitado del concejo de Grado que se resiste a desaparecer

Un colectivo vinculado a la localidad ha pintado la iglesia y espera este sábado a numerosos romeros, pese que hay que ir en todoterreno

Asistentes a la fiesta el año pasado

Asistentes a la fiesta el año pasado

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Luján Palacios

Luján Palacios

Grado

San Adriano del Monte, el único pueblo deshabitado del concejo de Grado, volverá a celebrar este sábado su fiesta de Nuestra Señora. La celebración se mantiene gracias a la asociación de vecinos, que, pese a que ya no quedan residentes permanentes en la localidad, continúa organizando cada año la jornada festiva.

La programación comenzará a las 12:00 horas con la misa, a la que seguirá, a partir de las 13.: horas, una sesión vermú amenizada por Paco Cuenca, con subasta de ramos y rifas. Después, se celebrará una comida campestre de criollos y costillas, para la que es necesario reservar, además de distintas actividades.

La fiesta supone un esfuerzo especial para los organizadores. San Adriano del Monte no dispone de carretera de acceso, sino de una pista ganadera cuyo estado no es bueno, por lo que los desplazamientos se realizan en vehículos todoterreno. Tampoco hay luz ni agua en el pueblo. La comida, la bebida y todo el material necesario para la celebración deben ser trasladados hasta allí gracias a su empeño por mantener la tradición.

Tiendas de campaña

Los preparativos comienzan ya el viernes, cuando parte de los miembros de la asociación se desplazan hasta San Adriano, donde algunos pasan la noche en tiendas de campaña instaladas en el prado en el que se desarrolla la fiesta, con el objetivo de dejar todo listo para la llegada de los asistentes el sábado.

La celebración reúne especialmente a personas procedentes de Sama, Yernes y Panicera, localidades próximas y vinculadas por relaciones familiares y de amistad con San Adriano. En algunos años, la fiesta ha congregado a un número importante de personas, siempre condicionado por la meteorología y las dificultades de acceso.

La asociación también mantiene durante el año distintas actuaciones para conservar el pueblo. Este verano, sus integrantes han realizado dos jornadas de trabajo para limpiar caminos y espacios de la localidad y han pintado de nuevo la iglesia, que llevaba varios años sin recibir esta intervención.

«Somos pocos, pero unidos», resumen desde la asociación, que mantiene una celebración que se resiste a desaparecer, pese a que San Adriano del Monte ya no tiene vecinos. La jornada se prolongará mientras aguante el público, aunque el deteriorado estado de la pista hace que al caer la tarde muchos visitantes emprendan el regreso y los organizadores sean los últimos en abandonar el lugar.

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