La DANA puso a prueba a la comunidad educativa valenciana, pero la solidaridad entre centros convirtió la emergencia en una lección de resiliencia, apoyo mutuo y esperanza compartida.
La situación obligó a reaccionar con rapidez. En la provincia de Valencia, muchos colegios e institutos estuvieron cerrados o inaccesibles. Para que ningún niño se quedara sin poder ir a la escuela, Fundación Naturgy activó una red de Centros Educativos Acogedores. Se trata de escuelas que abrieron sus puertas para que otros no tuvieran que parar. Algunos alumnos incluso llegaron a dormir en los propios colegios. Fue una respuesta inmediata, nacida del compromiso y del convencimiento de que la educación no podía detenerse.
Nuria Barber, miembro de la secretaría técnica de la red Efigy Schools de Fundación Naturgy en el proyecto Sumando Energías por Valencia, revela que “estos centros han hecho un gran esfuerzo porque han tenido que reubicar espacios, duplicar recursos y poner apoyo de profesorado. Son un ejemplo de resiliencia y de solidaridad hacia el resto de centros”. Muchos docentes y familias de los colegios acogedores vivían en municipios cercanos que se vieron afectados. “El resultado ha sido bastante sorprendente por parte de estos centros que han abierto sus puertas en momentos que también eran difíciles para ellos”, relata Nuria.
La red Efigy Schools es un proyecto que Fundación Naturgy impulsó hace años, pero tras la DANA, diversos centros educativos afectados por la tragedia, se incorporaron a la iniciativa, sumando esfuerzos y dando forma al plan Sumando Energías por Valencia, impulsado por la Fundación Naturgy.
CEIP Ciutat de Cremona: Centro Acogedor
Uno de esos centros acogedores fue el CEIP Ciutat de Cremona, en Alaquàs. Su edificio no tuvo daños estructurales, pero sufrieron la tragedia de cerca porque muchos alumnos y profesores vivían en municipios que se habían visto afectados. Su directora, Susana García Serra, explica que “somos un colegio muy acogedor y muy abierto a nuestra comunidad educativa”. Eso explica que, tras la DANA, el Ciutat de Cremona organizó una primera acogida de alumnado disperso y, después, hizo algo todavía más complejo: recibir a todo un colegio de la localidad vecina cuyo edificio había quedado arrasado. Reubicaron seis aulas de Infantil y catorce de Primaria. Esto exigió rehacer horarios, adaptar espacios y coordinar a los docentes.
El primer día, el alumnado los recibió con globos y pancartas para darles la bienvenida. “Les preparamos una buena acogida para que se sintieran como en su casa”, declara Susana. Tuvieron que coordinar los horarios del comedor, el transporte, y cada detalle lo pudieron ir resolviendo, trabajando los dos centros codo con codo. Lo que ocurrió en Alaquàs demostró que cuando una comunidad educativa se une, la suma de voces se transforma en acción.
Una canción para el futuro
A través de Sumando Energías por Valencia, centros como el CEIP Ciutat de Cremona que se convirtió en Centro Acogedor, se han beneficiado de las acciones dirigidas a los centros afectados por la DANA uniéndose a la red Efigy Schools. El proyecto se articula en dos grandes ejes: por un lado, la instalación de placas solares en alrededor de 40 centros seleccionados y, por otro lado, un amplio programa educativo vinculado a la transición energética, la sostenibilidad y la resiliencia. Nuria Barber nos explica que “el primer paso fue reunirse con los centros, escucharlos, conocer cómo han vivido la experiencia e intentar dilucidar desde el ámbito en el que trabaja Fundación Naturgy en qué podíamos ayudarles”.
En el caso del CEIP Ciutat de Cremona, la incorporación al programa supuso un nuevo impulso para la comunidad educativa. Los alumnos estaban muy ilusionados, pero primero se llevó la iniciativa a la asamblea de representantes del alumnado y se llegó a un acuerdo para que la comisión de medio ambiente del centro escolar fuera quien liderara el proyecto. Los más mayores asumirían la representación para luego trasladar el aprendizaje al resto del centro. Este proyecto tiene un impacto directo en el alumnado e impregna el día a día del centro con valores de cuidado del medio ambiente y consumo responsable, a través de auditorías energéticas y talleres, convirtiendo el aprendizaje en una experiencia compartida.
Otra de las acciones educativas que se están llevando a cabo es la creación de una canción que nace de los propios centros. Como explica Nuria, se trata de “una canción que lo que pretende es dar voz a estos centros de manera simbólica para que ellos colaborativamente puedan poner voz a aquello que han sentido desde esa perspectiva de solidaridad y red de apoyo y esperanza”. Esta canción la está trabajando una cantante valenciana junto a su equipo de composición y la crearán junto al alumnado de la Red Efigy Schools. La canción será el colofón final a Sumando Energías por Valencia, creada con la suma de voces de sus protagonistas, que vuelven a unirse para colaborar y mirar juntos hacia el futuro.
Emisiones generadas durante este proyecto
1/3217,20 kg CO2 eq
- 45% transporte
- 5% energía consumida
- 38% catering
- 12% alojamiento
Neutros en CO2
2/3Las emisiones generadas equivalen:
- A 3 viajes de una persona en avión de Madrid-Barcelona.
- A 11 árboles absorbiendo emisiones durante un año.
- Al 10% del consumo energético de un hogar durante un año.
Medimos, reducimos, neutralizamos
3/3#BuenaHuella es una iniciativa liderada por Naturgy que reúne a los principales grupos de comunicación del país bajo un mismo proyecto de comunicación sostenible. Se trabaja en la medición, la reducción y la neutralización de las emisiones de CO2 de todos los contenidos, aplicando medidas para minimizar su impacto medioambiental, desde la ideación hasta su difusión.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia del grupo Naturgy para seguir impulsando iniciativas que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático y favorecer la transición energética hacia una economía neutra en carbono.
Con #BuenaHuella, Prensa Ibérica también se adhiere a las buenas prácticas de sostenibilidad, minimizando la huella de carbono en la elaboración de estos contenidos, así como en otros que se producen desde la redacción. El compromiso en el proceso de producción y distribución de este proyecto se ha materializado principalmente al contar, para el rodaje del documental, con nuestro equipo de producción con sede en Valencia. De este modo, se han reducido al máximo los desplazamientos.
Asimismo, para el desarrollo posterior de los contenidos hemos trabajado en espacios con ventanales que favorecen el uso de luz natural, una persona del equipo de producción acude caminando a la oficina y el resto utiliza el transporte público para minimizar el impacto medioambiental. A ello se suma que tanto el sitio web como las imágenes utilizadas se han optimizado para reducir al máximo nuestra huella de carbono.