08 de mayo de 2008
08.05.2008
 

Diez heridos en choques con Hezbolá, en un día de huelga general, elevan la tensión en Líbano

08.05.2008 | 02:00

Beirut,


La huelga general convocada ayer por la oposición libanesa, capitaneada por la guerrilla chiita de Hezbolá, contra la carestía de la vida derivó en graves incidentes en Beirut, donde al menos diez personas resultaron heridas en choques armados con fusiles y granadas. La ciudad quedó totalmente paralizada desde primeras horas de la mañana.


En medio de una tensa calma grupos favorables al Gobierno y opositores protagonizaron numerosos enfrentamientos a lo largo de toda la mañana. Entre las víctimas hay dos soldados del Ejército libanés y tres miembros del partido Futuro, liderado por el jefe de la mayoría parlamentaria, Saad Hariri, que resultaron heridos al estallar una granada contra una sede de ese grupo en el popular barrio de Nueiri.


Asimismo, dos periodistas del diario local «Al Balal» fueron agredidos por un grupo de personas en Corniche el Mazra y trasladados a un hospital para ser tratados.


En la vía de acceso al aeropuerto internacional Rafic Hariri, varios camiones vertieron arena para bloquear el paso, tanto de vehículos como de numerosos viajeros, entre ellos la cantante libanesa Fairuz, que regresaba de los Emiratos Árabes Unidos.


Según varios medios locales, seguidores de Hezbolá pretendían acampar en el acceso al aeropuerto para presionar al Gobierno con el objetivo de que dé marcha atrás en su decisión de eliminar la red de telecomunicaciones paralela a la estatal que ha instalado Hezbulá en distintas partes del país. Asimismo, los islamistas exigen la dimisión de Wafic Chucair, encargado de seguridad del aeropuerto.


Las fuerzas del orden intervinieron en varios puntos para separar a los grupos enfrentados, mientras en distintas partes de la ciudad se escuchaban disparos de armas ligeras. Sin embargo, en el resto de las provincias las manifestaciones se celebraron sin que se registraran altercados.


El agravamiento de la situación llevó a la Confederación General de Trabajadores Libaneses (CGTL), cercana a la oposición, a suspender las concentraciones programadas en Beirut por miedo a que la situación se desbordara. El diputado cristiano Butros Harb, que aseguró a «Efe» que la situación está «más o menos controlada» puntualizó que hay que esperar a hoy, jueves, para ver cómo evoluciona.


Harb, advirtió, además, de que si Hezbolá no acepta la decisión del Gobierno el país entrará en una fase delicada, sobre todo si continúa cerrado el aeropuerto, la ventana del Líbano hacia el exterior. Sin embargo, el parlamentario descartó que la situación desemboque en un conflicto armado: «No estoy convencido de que Hezbolá lo desee, pero puedo equivocarme», dijo.

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