24 de julio de 2009
24.07.2009
 

Obama admite que la violencia seguirá en Irak y alaba la gestión del chiita Maliki

23.07.2009 | 02:00

Washington / Oviedo


El presidente de EE UU, Barack Obama, afirmó ayer que el Gobierno iraquí ha logrado «progresos sustanciales» y asume cada vez más responsabilidad respecto al futuro de su país. Obama habló así en una comparecencia ante los medios de comunicación en la Rosaleda de la Casa Blanca después de reunirse por espacio de una hora con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki.


El presidente estadounidense reiteró el compromiso de su país de retirar las tropas de combate a finales de agosto de 2010 y su contingente completo a finales de 2011. Obama citó la retirada de las ciudades el mes pasado como una muestra de que EE UU cumplirá sus compromisos. Admitió, además, que la violencia continuará en Irak y que «aquellos que quieren mantener el país dividido seguirán sus matanzas» pero aseguró que los insurgentes acabarán siendo derrotados.


Ambos mandatarios resaltaron la excelencia de las relaciones bilaterales. Obama aseguró que la colaboración continuará por el mismo camino ante elecciones del próximo diciembre: «Haremos ajustes cuando sea necesario», se limitó a señalar a este respecto.


Por su parte, el primer ministro iraquí, que visitaba Washington por primera vez desde que el presidente Bush dejó el poder, reiteró su compromiso con el desarrollo de unas instituciones sólidas en Irak y un auténtico reparto del poder entre suníes, chiíes y kurdos.


«Trabajaremos muy duro para impedir que florezca cualquier comportamiento sectario», prometió el chiita primer ministro iraquí. Obama, que ya se reunió el pasado abril con Maliki en un viaje sorpresa a Bagdad, ha venido presionando al Gobierno iraquí para que promueva un auténtico reparto del poder y de la riqueza generada por el petróleo entre las diferentes comunidades.

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