24 de febrero de 2012
24.02.2012
 
Conflicto en Siria

Decenas de muertos en otra jornada sangrienta en Siria

El Ejército ha continuado bombardeando las ciudades de Homs y Hama pese a las peticiones internacionales

24.02.2012 | 18:00

Las peticiones internacionales no han servido para frenar los ataques del Ejército sirio, que este viernes ha continuado bombardeando con insistencia varias ciudades del país, especialmetne Homs y Hama.

Al menos 20 personas, entre ellos tres menores, murieron en distintos ataques de las fuerzas de seguridad sirias, la mayoría en el bombardeo del bastión opositor de Homs, que coinciden con la celebración en Túnez de la conferencia de "Amigos de Siria".

El grupo opositor Comités de Coordinación Local (CCL) informó en un comunicado de la muerte de trece personas en Homs (centro), dos en Deraa (sur), dos en Alepo (norte), una en Deir el Zur (este), otra en Hasaka (noreste) y una última en Idleb (norte).

La ciudad de Homs, asediada desde principios de mes, continúa siendo el blanco de los bombardeos de las tropas leales al régimen de Bachar al Asad, que han dejado centenares de víctimas y hace dos días causaron la muerte de dos periodistas extranjeros.

Los CCL señalaron que, desde primera hora de la mañana, se reanudaron los ataques contra varios barrios de la ciudad, en especial contra el de Baba Amro, el más castigado por la ofensiva. Además, han denunciado que en Homs la situación es crítica, hay escasez de alimentos y medicinas básicas, y las comunicaciones y la electricidad están cortadas en muchos barrios.

Las manifestaciones en apoyo a la población de Baba Amro se han extendido hoy por las provincias de Idleb, Alepo, Deir el Zur y en localidades de los alrededores de Damasco. Varias marchas fueron reprimidas con violencia por las fuerzas del orden.

Los grupos opositores sirios denunciaron una nueva masacre de las fuerzas del régimen en el bastión opositor de Hama (centro), donde los habitantes hallaron 18 cadáveres, entre ellos los de una familia completa.

Los Comités de Coordinación Local (CCL) y la Comisión General de la Revolución informaron de que los cadáveres fueron encontrados en la localidad de Jatab y que por el momento la mayoría están sin identificar.

Los únicos identificados son los cinco miembros de la citada familia, que eran campesinos procedentes de la cercana población de Halfaya y trabajaban en la granja de Ein Yari. Entre las víctimas, figuran el matrimonio, una niña de 13 años de edad, un niño de 7 años y un bebé.

Los cuerpos fueron enterrados en Jatab porque el persistente bombardeo de las fuerzas leales al régimen de Bachar al Asad impide la entrada en Halfaya, según los CCL.

En las afueras de la capital, algunas poblaciones han sido asaltadas por los efectivos de seguridad y el ejército, que efectuaron campañas de arrestos y desplegaron tanques cerca de las principales plazas y mezquitas para evitar protestas.

Las fuerzas del régimen también irrumpieron en dos aldeas de la zona de Yabal al Zauya en Idleb, cerca de la frontera con Turquía, y prendieron fuego a varias viviendas.

Entre las casas incendiadas, según los CCL, figura la del comandante en jefe del rebelde Ejército Libre Sirio (ELS), Riad al Asaad, que lidera a los desertores desde su base en el sur de Turquía.

Esta nueva jornada de violencia se produce el mismo día en que la reunión de "Amigos de Siria" busca en Túnez avanzar hacia la resolución del conflicto, con la ausencia de Rusia y China.

El presidente tunecino, Moncef Marzuki, propondrá hoy a los participantes en la conferencia la creación de una "fuerza de intervención no militar" formada básicamente por cascos azules árabes, además de fuerzas de pacificación de la ONU.

Ese plan tratará de proteger a la población civil de la represión, que ya ha causado desde el inicio de la revuelta en marzo pasado más de 5.000 muertos, según la ONU, y 8.500, según los grupos de la oposición siria.

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