12 de mayo de 2018
12.05.2018

Israel teme ataques de misiles convencionales desde territorio iraní

12.05.2018 | 01:01
Un joven palestino sostiene una honda durante una protesta en el asentamiento judío de Beit El, próximo a la cisjordana Ramala.

¿Qué proponían Trump y Macron al hablar de renegociarlo? Irán mantiene investigaciones sobre misiles balísticos, lo que inquieta a Israel, que podría ser atacado con armamento convencional desde suelo iraní. La renegociación, apoyada por Londres y París, y rechazada por Rusia y China, incluiría la investigación balística, así como frenos a la creciente influencia de Irán en la zona. Actualmente Irán influye en Irak, Siria y Líbano, lo que se conoce como "corredor chií", además de apoyar a los rebeldes hutíes de Yemen, enfrentados a Arabia Saudí, y con presencia en el sur de ese país. Esto último ha acelerado el imprevisto entendimiento de Israel y Arabia, que actualmente, con el apoyo de EE UU, hacen pinza contra Teherán. Mientras, Europa intenta defender sus inversiones.

¿Cómo ha reaccionado Irán? Está abierto a negociar con los demás firmantes el mantenimiento del tratado, aunque ha expresado su desconfianza hacia Europa. Si fracasa el diálogo, que se iniciará la próxima semana, puede salirse, prohibir las inspecciones de la Agencia Atómica e incluso dejar el Tratado de No Proliferación Nuclear. En el plano interno, la crisis debilita a los reformistas del presidente Rohani, atacados por conservadores y militares.

¿EE UU se queda en Oriente Medio o se va? Obama era partidario de salir para centrarse en Extremo Oriente, ya que el gran desafío para EE UU es China. Sin embargo, sucumbió a la presión para que no lo hiciera ejercida por el Pentágono, con el que nunca tuvo relaciones fluidas y que temía dejar un espacio libre a Rusia. En esa cesión jugó un papel clave la eclosión del ISIS en 2014. Trump, por su tendencia al nacionalismo aislacionista, también quiere tener la mínima presencia y, de hecho, ha anunciado que sacará de Siria a los 2.000 militares de EE UU allí desplegados. Aunque la relación de Trump, impulsor de un multimillonario rearme de EE UU, con el Pentágono es buena, parece que el influjo militar en la Casa Blanca decae, víctima de un resurgir del poder de la extrema derecha en el Ala Oeste, por lo que las tensiones entre los militares y Trump se intuyen crecientes.

¿Cuál pueda ser la salida a esta pugna? Una de las posibles soluciones de conciliación será alentar la alianza entre Israel, en buenas relaciones con Rusia, y Arabia Saudí, embarcada en un rearme multimillonario muy beneficioso para la industria militar de EE UU. La pinza israelo-saudí lidiaría con Irán. En ese marco cobra especial interés el ataque del jueves. En cuanto al influjo de Rusia, muchos analistas dan por perdido Oriente Medio para EE UU.

¿Futuro? Israel proclama que no quiere agudizar la escalada e Irán replica que no desea nuevas tensiones. Sin embargo, los iraníes no parecen abiertos a ceder sus posiciones en Siria, e Israel no está dispuesto a tolerar al enemigo en su frontera, así que muchos analistas ven guerras en perspectiva. De momento, si las hostilidades suben de tono en Siria, no se descarta que Israel ataque Líbano.

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