La líder ultraderechista francesa Marine Le Pen, imputada hasta ahora por abuso de confianza por la presunta contratación ilícita de asistentes parlamentarios en la Eurocámara, fue acusada ayer por los jueces instructores de malversación de fondos públicos.

Según la emisora "France Info", Le Pen declaró ayer en el Palacio de Justicia de París por este sumario abierto en diciembre de 2016, tras una denuncia presentada por la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF).

Los investigadores sospechan que los asistentes parlamentarios de Le Pen y de otros eurodiputados ultras, pagados por la Eurocámara, trabajaban en realidad para la formación política que dirige.

El nuevo delito que se le reprocha es más grave, ya que está penado con hasta a diez años de prisión y un millón de euros de multa, frente a los tres años de cárcel y 375.000 euros como máximo para el abuso de confianza.

Le Pen, imputada desde junio de 2017 en este caso, se negó ayer a responder a las cuestiones de los jueces, con el argumento de que el caso está pendiente de un recurso que presentó ante el Supremo, que se pronunciará el próximo 27 de noviembre.