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Crisis del coronavirus

¿Nueva fase de la pandemia?: el virus se dispara otra vez en Sudáfrica con dos variantes de ómicron

Los contagios se triplican en el país austral durante la última semana | Las nuevas mutaciones son aún más contagiosas, pero aún es pronto para anticipar si ocurrirá como a finales del pasado año

Un mural exhibe una mascarilla en el barrio de Soweto en Sudáfrica. EFE

Científicos de todo el mundo llevan semanas analizando con inquietud la evolución de dos nuevas subvariantes de ómicron. Pueden provocar un nuevo capítulo de esta inacabable pandemia, alertan los expertos. Llamadas BA.4 y BA.5, son aún más infecciosas que la mutación original, aunque la gravedad de sus efectos parece similar, y de momento han provocado que los contagios vuelvan a dispararse en Sudáfrica, el país donde comenzó la penúltima fase de la emergencia sanitaria, que marcó a principios de año niveles de incidencia desconocidos en Europa y Norteamérica.

Los casos de coronavirus se han triplicado en Sudáfrica durante la última semana y los ingresos hospitalarios comienzan a acelerarse. Todavía es pronto para saber si lo que ocurrió hace unos meses puede repetirse ahora, y que lo que acabe pasando aquí sea una réplica de lo que haya pasado previamente allí. Pero algo comienza a estar claro: los nuevos sublinajes, que ya han comenzado a aparecer en España y otros países europeos, si bien de momento con escasa presencia, muestran cómo el virus evoluciona ahora de forma diferente, debido a los mayores porcentajes de inmunidad, ya venga esta derivada de las vacunas o de infecciones previas.

Hasta ahora, el consenso científico señalaba que cada nueva ola de la pandemia venía provocada por una nueva variante, pero en esta ocasión puede deberse a solo unas modificaciones dentro de la propia ómicron. Hace unos días, científicos sudafricanos publicaron un estudio en el que analizaron muestras de 39 personas que habían sido infectadas por esta mutación a finales del año pasado. El trabajo concluyó que las dos nuevas subvariantes, BA.4 y BA.5, tenían la capacidad de esquivar los anticuerpos de aquellos que habían sufrido ómicron, y también, aunque en menor medida, de quienes estaban vacunados. 

Según los resultados preliminares, “el covid-19 puede estar evolucionando de forma diferente y no necesitar una nueva variante para provocar una nueva ola de infecciones”, consideró Tulio de Oliveira, director del centro de respuesta a las epidemias en Sudáfrica y responsable del equipo de expertos que descubrió en noviembre la variante ómicron. “Todos estamos cansados de este virus, pero el virus no está cansado de nosotros”, argumentó el científico.

El inicio de la ola

El país africano, por el momento, ya da por hecho que puede estar ante el inicio de una nueva ola, llegada mucho antes de lo que sus autoridades tenían previsto, y las mutaciones de ómicron se encuentran ya cerca de ser las dominantes entre su población. Los últimos acontecimientos, con la multiplicación de los casos en solo siete días, presentan muchas similitudes con lo ocurrido a finales de año, cuando esta variante llegó a Europa y batió aquí récords de contagios.  

Las nuevas subvariantes tienen aún mayor capacidad de transmisión que la mutación original, y también que la BA.2, llamada en un primer momento “silenciosa”, la mayoritaria en España, que ya presenta síntomas, según los expertos, de adentrarse en el inicio de su séptima ola, en parte debido a la relajación de medidas como la obligación de llevar mascarilla en interiores. Los últimos datos del Ministerio de Sanidad señalan que la incidencia acumulada en los últimos 14 días ha aumentado casi un 50% durante el último mes y se encuentra ya en los 676 casos por cada 100.000 habitantes, un nivel considerado de riesgo muy alto según los indicadores del departamento.

Pero los expertos insisten en que el pasado más reciente no tiene por qué predecir lo que ocurrirá en el futuro inmediato. Hay dos diferencias fundamentales con la situación en Sudáfrica. Por un lado, el factor climatológico. Mientras el país austral se adentra en su invierno, en España las temperaturas aumentan, lo que implica que cada vez más reuniones se celebren en el exterior, donde los contagios son menos frecuentes. Por otro, la extensión de las vacunas. Apenas un tercio de sus habitantes han recibido allí dos dosis, y solo el 1% la de refuerzo, mientras que aquí más del 85% de la población tiene la pauta completa y el 52% cuenta con la tercera dosis.

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