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Visita oficial

Macron busca suavizar el proteccionismo de Biden

El dirigente francés inicia una visita de Estado a EEUU, siendo el primer presidente extranjero recibido con estos honores por Joe Biden | Ambos mandatarios también abordarán la situación de la guerra en Ucrania

Las banderas de EEUU y Francia en Washington, ates de la visita de Emmanuel Macron. Reuters

Una visita de Estado en un momento tan delicado como crucial para las relaciones transatlánticas. El presidente francés, Emmanuel Macron, viaja este martes por la noche a Estados Unidos, donde se reunirá durante tres días con su homólogo estadounidense, Joe Biden, y otros altos cargos de la administración demócrata. 

Macron es el primer dirigente extranjero en ser recibido por Biden con los honores de una visita de Estado, el mayor rango en el protocolo diplomático. Esto refleja la relevancia de las singulares relaciones entre París y Washington, aunque este viaje tiene lugar en un momento de “clima tenso que se ha convertido en una crisis de confianza”, apuntó Alexandra de Hoop-Scheffer, vicepresidenta del laboratorio de ideas German Marshall Fund, en declaraciones al diario francés 'JDD'. Pese a su aparente sintonía ideológica, las relaciones entre Biden y Macron ya empezaron con mal pie debido a la “crisis de los submarinos”. Y en los últimos meses volvieron a tensarse.

La invasión rusa de Ucrania marcó el retorno con fuerza de la influencia norteamericana sobre el Viejo Continente, diezmada por la presidencia de Donald Trump. Con el paso de los meses, sin embargo, ha ido creciendo la desconfianza entre Washington, París y el resto de sus socios europeos. “Si uno mira simplemente los hechos, el país que se aprovecha más de la guerra es Estados Unidos, ya que vende el gas a precios muy elevados y vende más armas”, declaró recientemente un alto funcionario europeo al diario digital estadounidense 'Politico'. A los dirigentes franceses o alemanes no solo les molesta que sus socios norteamericanos les vendan el gas licuado con unos precios tres o cuatro veces más caros que a las empresas estadounidenses, sino también la ambiciosa agenda proteccionista de Biden.

Malestar por el proteccionismo verde de Biden

En concreto, hay una medida que provoca dolor de muelas en París: la ley estadounidense de Reducción de la Inflación (“Inflation Reduction Act”). Aprobado en agosto en el Congreso, este texto prevé subvenciones multimillonarias —de un total de 369.000 millones de dólares— para subvencionar la compra de coches eléctricos fabricados en EEUU, repatriar numerosas actividades económicas en territorio estadounidense y otras medidas de carácter proteccionista verde. Su entrada en vigor a partir del año que viene, junto con la crisis energética, amenaza con lastrar la agenda verde de la UE y desindustrializar el Viejo Continente.

La guerra en Ucrania y la ley de Reducción de la Inflación estarán en el centro de las discusiones entre Biden y Macron. Ambos se reunirán y darán una rueda de prensa conjunta el jueves en la Casa Blanca. Respecto al conflicto en el este de Europa, las posiciones de París y Washington parecen haberse alineado en las últimas semanas. La administración Biden muestra cada vez más indicios de explorar una solución negociada entre Kiev y Moscú. Así quedó reflejado con las declaraciones del general Mark Milley, pero también en las recientes reuniones con sus homólogos rusos del director de la CIA y del consejero de seguridad de Biden. Una tendencia que se asemeja a la voluntad de Macron.

”Una competencia leal”

En cambio, las discrepancias resultan más numerosas en materia económica, sobre todo respecto a las medidas proteccionistas de Biden, que tienen en el punto de mira a China, pero pueden desencadenar una guerra comercial con Europa. El presidente francés quiere defender en la Casa Blanca que haya “una competencia leal y con las mismas armas” entre las empresas norteamericanas y europeas. En concreto, buscará obtener ciertas derogaciones en la ley de Reducción de Inflación para que no afecte algunos sectores, como el energético o algunas ramas de los servicios.

El cara a cara Macron-Biden tendrá lugar pocos días antes de una reunión del Consejo de Comercio y Tecnología Unión Europea y Estados Unidos, un organismo encargado de coordinar las políticas comerciales e industriales en ambos lados del Atlántico. Los negociadores europeos confían en obtener concesiones por parte de la administración estadounidense respecto a la polémica ley. Pero no está nada claro que lo consigan.

Para contrarrestar el proteccionismo verde del presidente demócrata, Macron desea imitar a escala europea algunas de sus medidas más emblemáticas, como el hecho de reservar las ayudas para comprar coches eléctricos a los vehículos fabricados en Europa. Pero teniendo en cuenta la lenta reacción de Bruselas ante la crisis energética, las instancias europeas podrían tardar años en adoptar un dispositivo de este tipo.

"China privilegia su producción, Estados Unidos privilegia su producción. Quizás llegó el momento de que Europa privilegie su producción", declaró el domingo en la cadena de televisión 'France 3' el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, quien lamentó que el Viejo Continente viva "aún en la globalización de ayer", "abierta a los cuatro vientos". En París, hay cierto malestar con la lentitud de la UE para adaptarse a la nueva coyuntura mundial de la desglobalización, plenamente asumida por un aliado histórico, pero implacable, como Estados Unidos.

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