Elecciones en EEUU 2024

Victoria de Trump al lograr en Georgia una pausa de meses en el caso penal en su contra

La decisión de un tribunal de apelaciones de paralizar el proceso mientras se resuelve un recurso contra la fiscal cuestionada por un romance imposibilita un juicio antes de las elecciones

Idoya Noain

Donald Trump fue condenado hace una semana en Nueva York por 34 delitos pero este miércoles sumó en Georgia otra victoria significativa en su ya exitosa estrategia de retrasar las otras causas penales que enfrenta hasta después de las elecciones de noviembre, en las que se mide a Joe Biden, uno de los tres procesos abiertos contra él donde enfrenta otros 54 cargos.

Un tribunal de apelaciones en el sureño estado dictó el miércoles una orden de una sola página por la que deja en suspenso el proceso contra el expresidente y candidato y otros ocho imputados mientras se resuelve una apelación en este caso, nacido de sus intentos de revertir los resultados legales de las elecciones de 2020 en el estado.

El romance más costoso

En el centro del recurso está la fiscal de distrito del condado de Fulton, Fani Willis, y el romance que mantuvo con Nathan Wade, un abogado al que contrató como fiscal especial para su equipo. Aunque en marzo el juez Scott McAfee decidió que Willis podía continuar al frente del caso si Wade abandonaba la oficina del ministerio público, algo que hizo inmediatamente, Trump y otros imputados apelaron esa decisión.

Ahora la corte de apelaciones ha decidido que todo, incluyendo mociones procesales previas que también estaban en marcha, se paralice mientras no se resuelva el recurso. La fecha para una vista oral se había fijado inicialmente para el 4 de octubre, y aunque la fecha puede variar no se espera en ningún caso que sea antes del otoño. Podría incluso posponerse hasta marzo de 2025. Y dado que se calcula que se tardará meses en resolver la cuestión, la idea de un juicio antes del 5 de noviembre está totalmente descartada.

De hecho, algunos observadores judiciales calculan que el juicio podría no llegar hasta 2026. Y eso es un varapalo para la fiscalía y para los críticos de Trump, que ven este caso, que alega una conspiración y está construido sobre leyes que se usan para perseguir el crimen organizado, uno de los más contundentes contra Trump. Además, y al tratarse de cargos estatales, y no federales, el republicano no tendría opción de perdonarse a sí mismo en caso de condena ni aunque fuera presidente (igual que en el caso por el que ha sido condenado en Nueva York).

El éxito de la estrategia de retrasos

El presidente, que en Manhattan será sentenciado el 11 de julio, ha logrado también que se vayan posponiendo los casos penales federales que enfrenta en Florida y Washington DC a través de numerosas maniobras legales.

En el primero, centrado en el manejo irregular de documentos clasificados tras abandonar la Casa Blanca y en la obstrucción de aquella investigación, ha contado con el respaldo de cuestionadas decisiones de la juez Aileen Cannon, a la que él había nombrado.

En el de la capital, planteado como el de Florida por el fiscal especial Jack Smith y centrado en los intentos de subvertir los resultados de 2020 que explotaron en el asalto al Capitolio, todo el proceso está en suspenso mientras el Tribunal Supremo decide sobre un recurso de Trump en el que el exmandatario alega inmunidad prácticamente absoluta. Esa decisión del Alto Tribunal se espera este mes o a principios de julio y, se anticipa que cuando llegue, incluso si no se reconoce a Trump la inmunidad que se arroga, puede meter a tribunales inferiores en un laborioso y prolongado proceso para determinar qué acciones por las que ha sido imputado pueden considerarse que eran en virtud de su cargo y cuáles acometió a título individual.