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Redadas contra migrantes

El 'zar de la frontera' defiende la "profesionalidad" del ICE en plena ola de protestas por la muerte de una mujer por los disparos de un agente

Archivo - El "zar de fronteras" de EEUU, Tom Homan

Archivo - El "zar de fronteras" de EEUU, Tom Homan / Europa Press/Contacto/Yuri Gripas - Pool via CNP

EP

Madrid

El exdirector interino del Servicio de Migración y Control de Aduanas de EEUU (ICE) Tom Homan, bautizado como el "zar de la frontera", ha defendido la "profesionalidad" de esta agencia y ha subrayado que sus agentes se limitan a cumplir y hacer cumplir las leyes en materia de migración vigentes en el país, en un contexto de tensión creciente en el que miles de personas han salido a las calles de varias ciudades para protestar por la reciente muerte de una mujer a manos de trabajadores del ICE en Mineápolis (Minnesota).

"El ICE realiza operativos específicos para hacer cumplir las leyes federales de inmigración que existen desde hace décadas, y lo hace con la máxima profesionalidad", ha expresado Homan en una publicación en su cuenta en la red social X en la que ha enfatizado que sus agentes "no eligen a quién deportan, ni la ley ni a los jueces federales".

En esta misma línea, el "zar de las fronteras" de EEUU ha agregado que los agentes de inmigración del país "no aprobaron las leyes", así como tampoco pueden cambiarlas, y ha instado a quienes han manifestado su descontento con la legislación estadounidense sobre migración a llevar esta cuestión al Congreso. "Ese es su deber constitucional... El nuestro es hacerlas cumplir", ha sentenciado.

Las declaraciones de Tom Homan responden a comentarios realizados durante una retransmisión de noticias en la televisión por cable --compartida en la propia publicación de X-- en la que se instaba a "los políticos" a "trabajar para que cualquier persona que agreda, impida u obstaculice la aplicación de la ley rinda cuentas" en lugar de "respaldar la violencia contra el ICE".

Sucesos como el de Mineápolis han vuelto a exacerbar las tensiones entre las autoridades federales y locales en torno a este tipo de despliegues, que por ahora han tenido en su foco a ciudades controladas por demócratas y que han derivado en denuncias, en el caso del ICE, sobre actuaciones que podrían suponer violaciones de los derechos humanos y la propia Constitución estadounidense, especialmente en el caso de redadas aparentemente indiscriminadas contra personas debido a su apariciencia.

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