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Elecciones presidenciales

El socialista Seguro logra una contundente victoria en Portugal frente al líder de la ultraderecha

Los datos oficiales otorgan a António José Seguro 66 % de los sufragios, frente al 33 % de Ventura

António José Seguro, candidato a la Presidencia de Portugal.

António José Seguro, candidato a la Presidencia de Portugal. / Europa Press

María Mondéjar

María Mondéjar

Barcelona

Los comicios para elegir al presidente de Portugal se han celebrado todavía bajo el impacto de una cadena de borrascas que sacude al país luso desde hace semanas. Los efectos del último temporal coparon buena parte de los discursos de los candidatos durante la recta final de la campaña y avivaron los temores de una baja participación e incluso un posible aplazamiento electoral. Pese a ello, la participación en esta segunda vuelta ha sido similar a la de la primera vuelta y los portugueses han aupado al candidato socialista, António José Seguro, como vencedor, con un 66,96 % de los votos, según el escrutinio provisional. Por su parte, el líder de la extrema derecha, André Ventura, ha obtenido un 33,04 %.

"El pueblo portugués es excelente y ha demostrado un enorme compromiso con la democracia", ha celebrado Seguro

Pese al modesto papel que ejerce el jefe del estado en el país, las votaciones presidenciales han tomado una relevancia política mayúscula por ser consideradas como un dique frente al avance de Chega, el partido ultraconservador luso. En juego estaba que por primera vez desde la Revolución de los claveles, que puso fin a la dictadura de António de Oliveira Salazar, un representante de la extrema derecha se convirtiera en inquilino del Palacio de Belém. 

Precisamente para frenar esta derivada, Seguro se postuló como la opción moderada de cara a la segunda ronda de las votaciones, en busca de unos apoyos que no tardaron en llegar. Tanto fuerzas progresistas como figuras importantes de la derecha tradicional anunciaron entonces su respaldo al socialista, quien ha abogado por una candidatura institucional, centrada en la defensa de la sanidad pública, y lejos de las referencias a su pasado al frente del Partido Socialista. 

Todos contra uno

Frente al cerco político sobre la extrema derecha, Ventura se ha autoproclamado como la opción “antisistema” que se opone a las fuerzas que se tornan contra él y su partido. En sus discursos llama a “limpiar” y “poner orden” en el país, y centra sus ataques a los gitanos y los inmigrantes. Defensor de la dictadura, Ventura ha llegado a decir que Portugal “necesita 3 salazares”. 

Pese a presentarse como candidato a la presidencia, Ventura tiene en realidad la mirada puesta en ser primer ministro de Portugal. Por ello, no toma esta derrota con tanta amargura como fuera de esperar, puesto que la considera un hito de "un movimiento político nunca visto". 

Marcadas por el temporal

Esta segunda vuelta de las elecciones presidenciales ha estado marcada, no obstante, por la tragedia que ha dejado el paso del temporal de lluvias, en especial en el sur del país. La borrasca 'Leonardo' ha forzado la evacuación de decenas de localidades que ya habían sufrido los estragos del temporal 'Kristin'. Las intensas lluvias y los fuertes vientos han arrasado viviendas, cultivos y fábricas, han provocado el desbordamiento del Duero en varias localidades y han llevado a las autoridades a activar el estado de calamidad en 68 municipios.

La trágica situación derivada del temporal se ha colado de lleno en la campaña electoral en los discursos de los candidatos y en la cobertura mediática, pero, también como una realidad que ha obligado a aplazar una semana la votación en al menos tres municipios. En la población alentejana de Alcácer do Sal, inundada desde el miércoles de la semana pasada, las autoridades decidieron posponer la votación y también lo han hecho en Golegã y Arruda dos Vinhos.

Al menos ocho personas han muerto como consecuencia directa del temporal, miles han resultado heridas y unas 100.000 continúan sin luz una semana después. El Gobierno, que cifra las pérdidas en más de 4.000 millones de euros, está siendo ampliamente cuestionado por su gestión de la crisis.

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