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Consecuencias de la guerra

Atrapados en el otro lado del mundo: "Debíamos volver el 8 de marzo y hoy hemos logrado salir de Sri Lanka; no llegaremos a València hasta el 19"

A María Ríos y Jorge Paniagua, vecinos de Benidorm, su compañía aérea les envió un correo electrónico para decirles que les anulaba el billete cuatro horas antes de que despegase el avión: "Nos dejaron tirados y nos dijeron que nos buscáramos la vida"

Han hallado la vía alternativa de hacer escalas en Kuala Lumpur, Shanghái y Londres: "Ha sido una odisea y todavía no ha acabado"

María Rios y Jorge Paniagua, en una playa de Sri Lanka

María Rios y Jorge Paniagua, en una playa de Sri Lanka / Levante-EMV

Alfons Padilla

Dénia

Atrapados en el otro lado del mundo. A María Ríos y Jorge Paniagua, que son de Zamora, pero viven desde hace 9 años en Benidorm, les ha ocurrido como a otros tantos turistas españoles a los que la guerra en Oriente Medio ha arrastrado a una desesperante odisea. Ellos se quedaron bloqueados en Sri Lanka. Llegaron desde Madrid el 22 de febrero. Las vacaciones fueron maravillosas. Debían regresar en un vuelo de la compañía Etihad el 8 de marzo. Pero, a estas horas, siguen en el otro extremo del planeta, aunque ya han conseguido salir de Colombo, la capital de Sri Lanka. Un avión los ha llevado a Kuala Lumpur (Malasia) y este viernes tenían previsto llegar a Shanghái. La siguiente escala es Londres. Pero todavía deben armarse de paciencia. Vuelan el 19. Y ese día cogen el avión a València. "Nos hemos gastado ya unos 3.000 euros extra para volver a casa. Y esto todavía no ha acabado", ha explicado María, que advierte que sí había vuelos directos desde Colombo a Europa, en concreto, a Londres y Estambul, pero el billete más económico era de 4.000 euros. "Y hemos visto ya vuelos a 7.000 y 8.000 euros. Mi pareja y yo no podemos gastarnos 16.000 euros. ¡Es una locura!"

María ha relatado a Levante-EMV la angustia de no poder volver a casa. "La primera semana de estar aquí fue genial, pero luego ya nos enteramos por el grupo de españoles en Sri Lanka del ataque (el de EE UU e Israel a Irán) y de que Emiratos había cerrado su espacio aéreo y que se estaban cancelando los vuelos".

Pasaban los días y ellos comprobaban continuamente si su avión de regreso, que hacía escala en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), seguía programado. Y así era. "Ya nos pareció raro cuando no pudimos hacer el check-in online. Decidimos dormir la noche antes del vuelo, que salía a las 8.30 de la mañana, en un hotel que estaba cerca del aeropuerto", explica María. Se levantaron a las 4 de la madrugada y salieron hacia el aeropuerto. "A las cuatro y nueve minutos recibimos un correo electrónico de Etihad. Nos decían que no había sido posible ubicarnos en el vuelo. No nos dieron ningún margen de reacción ni otras alternativas".

Llegaron al aeropuerto. Allí pudieron hablar con un empleado de la compañía que les dijo que el avión sí salía a Abu Dabi, pero que el vuelo que estaba cancelado era el de la capital de Emiratos a Madrid. "Pensamos que era mejor quedarnos atascados en Colombo que no en Abu Dabi. Pero ya no teníamos hotel ni nada reservado. Nos dejaron tirados". Y la incertidumbre fue a más cuando encontraron a una pareja de jubilados españoles que debía haber vuelto el 1 de marzo y que, tras buscar desesperadamente vuelo, habían pagado 2.600 euros por cada billete y parecía que, por fin, podían regresar.

De la compañía ya no obtuvieron la mínima ayuda. Lo único que consiguieron aclarar es que su plaza se la habían dado a otros. "Nos dijeron literalmente que nos buscáramos la vida".

María y Jorge reservaron un apartamento en Colombo. Al principio, lo contrataron por tres días. Han tenido que estar alojados allí hasta este viernes. "También averiguamos que para poder volar a Abu Dabi te exigían tener allí una reserva de hotel de como mínimo tres noches. Pero la compañía no te pagaba nada".

En el limbo, desamparados

María destaca que su mejor amiga trabaja en una agencia de viajes y que se volcó en ayudarla. "En ese sentido, hemos tenido mucha suerte". Pero, a partir de ese 8 de marzo que acababan sus vacaciones y debían volver, han estado en un limbo, desamparados. "Y es algo que le ha ocurrido a muchísimos españoles. Esta odisea para poder volver la está sufriendo mucha gente". En Sri Lanka y en las escalas siguientes han tenido que pagar de su bolsillo el alojamiento, la comida y los billetes de avión. "Llevamos gastados más de 3.000 euros, que es mucho más de lo que nos costaron las vacaciones. Esperamos que el seguro nos devuelva ese dinero".

Estos vecinos de Benidorm subrayan que en Sri Lanka se han sentido en todo momento seguros. Eso sí, han visto cómo la actividad turística caía en picado. "Y aquella gente vive del turismo. Para ellos esta situación es un desastre". A estas horas, esta pareja está en Shanghái y espera volar el día 19 desde Londres a València. "Confiamos en que todo vaya bien y poder llegar por fin el jueves a casa".

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