Guerra en Irán
Trump exige a Irán la apertura de Ormuz: "Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno"
"El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno", amenaza el presidente estadounidense

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenaza a Irán. / ALEX BRANDON / POOL / EFE

Lleva intentándolo semanas: en varias ocasiones, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha lanzado ultimátums, dado fechas límite y publicado mensajes con la esperanza de que Irán acepte —o se vea forzado a— reabrir el estrecho de Ormuz, parcialmente cerrado por Teherán para el mundo.
Algo más de un mes después del inicio de la guerra, la República Islámica tan solo permite el paso de algunos cargueros al día, previo pago de una tasa a Irán. Estos cargueros no pueden ser, sin embargo, de "países enemigos", según Irán.
Y el enésimo ultimátum de un Trump cada vez más frustrado tenía como fecha límite este lunes por la noche, aunque el estadounidense ha vuelto a aplazarlo por la noche, según una publicación en Truth Social que reza: "¡Martes, 8:00 p. m. (hora del Este)!". Si Irán no acepta abrir Ormuz para entonces, EEUU promete la destrucción de las plantas energéticas iraníes, algo que supondría un crimen de guerra.
"El martes será el día de la planta energética, el día del puente, todo en uno en Irán. ¡No habrán visto nada como eso! Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o viviréis el infierno. Estad atentos. Alabado sea Allah", ha dicho Trump este domingo en sus redes sociales.
Ormuz, antes del inicio de la guerra en Irán —arrancada el 28 de febrero con el asesinato, por parte de Israel, del hasta entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí—, era principal vía de petróleo y gas del mundo. Por el estrecho, en cuyas puntas están Irán en el norte y Emiratos Árabes Unidos en el sur, pasaba el 20% del comercio de crudo y gas mundial. Desde el 28 de febrero, apenas un puñado de barcos —a excepción de los cargueros iraníes, que han continuado con su tránsito habitual— han cruzado Ormuz.
"El mensaje de Trump refleja una frustración muy fácil de entender", ha escrito el experto israelí Dennis Citrinowicz: "Parece incapaz de comprender la diferencia entre los éxitos que su campaña militar han tenido sobre el terreno y su incapacidad de imponer su voluntad en Ormuz. Es evidente que los iraníes no van a ceder, y Trump se verá obligado a aceptar la nueva realidad en el estrecho, una que actualmente beneficia a Irán. Esta realidad también podría influir en los precios mundiales del petróleo, especialmente si los petroleros comienzan a cruzar el estrecho únicamente con la aprobación iraní".
Negociaciones fallidas
A través de la mediación de Turquía, Egipto y Pakistán, Trump ha intentado durante las últimas semanas conseguir unas conversaciones directas con Irán que no solo se le han resistido, sino que cada vez parecen más imposibles. Teherán, a pesar de que Trump asegura estar en contacto con sus "nuevos líderes" ha rechazado públicamente querer llegar a un alto el fuego en el conflicto.
La República Islámica, cuyo liderazgo ha sido decapitado, no aceptará otro final al conflicto que le "garantice que la guerra no se repita en unos meses", han declarado en los últimos meses varios de sus dirigentes políticos.
Lo que es seguro, sin embargo, es que si EEUU e Israel querían con su ofensiva y ataques contra Irán un cambio de régimen, su estrategia ha fallado. Las altas esferas ahora en Teherán son mucho más conservadoras, radicales y opuestas que antes a las negociaciones con Washington.
"Celebraré una conferencia de prensa este lunes al mediodía —durante la noche en Europa— junto con el Ejército", ha declarado este domingo Trump en redes sociales.
Impacto en los precios de la energía global
En cualquier caso, con unas negociaciones previsiblemente poco productivas y tras más de un mes de bloqueo del estrecho de Ormuz, las consecuencias sobre los precios en la economía mundial ya se han hecho evidentes. El petróleo ha alcanzado máximos, con precios que superan los 140 dólares por barril de Brent para entrega inmediata como consecuencia del cierre al tránsito de buques por el estrecho, en lo que la Agencia Internacional de la Energía ha calificado como la mayor interrupción de suministros en la historia del mercado petrolero.
Además, esta subida ya se percibe en el consumo. En España, el precio medio de la gasolina se sitúa en 1,557 euros por litro, frente a los 1,475 euros que rondaba antes del inicio de la operación militar, lo que supone un incremento del 5,6%. En Estados Unidos, sin embargo, el impacto ha sido mayor, con un encarecimiento del 37%.
Pero el petróleo es tan solo uno de los mercados afectados por el bloqueo de Ormuz. El gas natural licuado (GNL) es otro de los recursos clave que transita por el estrecho, por donde circula aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de GNL, especialmente desde Qatar, el segundo mayor exportador global.
Las interrupciones en los mercados energéticos se traducen casi automáticamente en un encarecimiento de la electricidad. Aunque gran parte del gas que pasa por Ormuz se dirige a Asia —en 2025, cerca del 90%, frente a algo más del 10% para Europa—, la falta de suministros tiene un impacto global, puesto que más países competirán por hacerse con recursos escasos. En ese sentido, el precio de la electricidad ha escalado en prácticamente toda Europa, con excepción de países como España, ha escalado y la Unión Europea se prepara para hacer frente a lo que considera que será "una crisis larga" donde "los precios de la energía serán más altos durante mucho tiempo", según afirmó el responsable de política energética de la Unión Europea, Dan Jorgensen, en una entrevista para el Financial Times.
Otros mercados mundiales
La subida de los precios de la energía ha provocado una reacción en cadena en otros mercados, como el de los alimentos. En su informe mensual, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) regitró una subida de un 2,4% de los precios mundiales de los alimentos básicos. "Si el estrecho de Ormuz permanece cerrado más días, las consecuencias en la producción y los precios de los alimentos pueden ser más serias que la crisis que se vivió durante la pandemia de covid-19 si no tenemos cuidado", alertó el economista jefe de la FAO, Máximo Torero.
El suministro de helio, un recurso imprescindible para los sectores tecnológico y sanitario, también está en jaque por el cierre del estrecho de Ormuz. Un tercio del helio mundial atraviesa esta vía, lo que dificulta el transporte de un elemento clave para la fabricación de chips electrónicos y afecta directamente a economías avanzadas con una gran dependencia del sector tecnológico, como Estados Unidos, Taiwán, Japón o Corea del Sur. Es también imprescindible en los semiconductores, que son un componente vital de casi todo, desde lavadoras, teléfonos móviles y automóviles, hasta los escáneres de resonancia magnética.
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