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Guerra comercial

Estados Unidos cierra una brecha que habría permitido a China acceder a miles de chips de IA

La nueva directriz del Departamento de Comercio amplía el veto a la exportación de chips avanzados de Nvidia a empresas chinas ubicadas fuera del gigante asiático para cerrar una laguna que había permitido a Pekín hacerse con su control

OpenAI, Anthropic y SpaceXAi ya usan Vera, la nueva CPU de Nvidia, asegura Jensen Huang

OpenAI, Anthropic y SpaceXAi ya usan Vera, la nueva CPU de Nvidia, asegura Jensen Huang / Archivo

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Carles Planas Bou

Carles Planas Bou

Barcelona

Por mucho que Donald Trump alabase a Xi Jinping en su reciente visita a China, el presidente de Estados Unidos sigue tensando la cuerda de su guerra comercial y tecnológica contra el gigante de Asia.

El Departamento de Comercio anunció el domingo que ha recrudecido su veto a la exportación de los chips más avanzados del mundo a China, tomando medidas que extienden esa prohibición a las filiales de empresas chinas ubicadas fuera del país.

Esta nueva e inusual directriz sugiere que Pekín habría estado explotando esa laguna jurídica para hacerse con los sofisticados procesadores Blackwell que diseña el coloso tecnológico estadounidense Nvidia, vitales para los sistemas de inteligencia artificial, a través de compañías radicadas en países vecinos como Malasia.

Ese vacío legal podría haber permitido que, durante la segunda Administración Trump, cientos de miles de chips de IA hubiesen sido adquiridos por empresas chinas, según la estimación de un experto consultado por Reuters. El documento publicado por el Departamento de Comercio, visto por la agencia, afirma que "las compuertas se han abierto silenciosamente".

El presidente de EEUU, Donald Trump, acompañado por los magnates Elon Musk (Tesla, SpaceX, X) y Jensen Huang (Nvidia) en su llegada a China.

El presidente de EEUU, Donald Trump, acompañado por los magnates Elon Musk (Tesla, SpaceX, X) y Jensen Huang (Nvidia) en su llegada a China. / Brendan Smialowski / AFP

El problema habría sido creado por la propia Casa Blanca cuando su agencia comercial anunció el pasado mayo que no aplicaría una norma promulgada en los últimos días de la administración Biden que establecía requisitos de licencia para restringir el acceso global a los chips estadounidenses de IA.

El casi monopolio que Nvidia ostenta en el diseño de chips para IA la han convertido en la empresa más valiosa del planeta, con una capitalización bursátil que rebasa los cinco billones de dólares, triplicando a otros gigantes como Meta, Tesla o Samsung. Nvidia ha declarado que las nuevas directrices de Washington no suponen ningún cambio para su actividad, pues ya cuentan con la obligación de obtener una licencia para exportar sus productos.

Veto contraproducente

Conscientes de la indespensabilidad de las chips de Nvidia para alcanzar la supremacía tecnológica, la administración presidencial de Joe Biden ya vetó su exportación a China para tratar de asfixiar el desarrollo de su principal rival. El golpe tenía sentido: el gigante asiático dependía de la tecnología de Nvidia, que controlaba hasta el 95% del mercado chino de semiconductores avanzados.

Sin embargo, el veto fue contraproducente, pues llevó a Pekín a cambiar su estrategia para acelerar el desarrollo nacional de alternativas y restringió la importación para limitar así su dependencia tecnológica de EEUU. Esa empieza a dar sus frutos: compañías como DeepSeek ya han logrado crear modelos de IA generativa que funcionarán con chips de Huawei fabricados por Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC), ambos gigantes chinos.

A mediados de mayo, Trump trató de revertir el veto al autorizar las exportaciones de segundo chip de IA más potente de Nvidia, el H200, a gigantes chinos como AlibabaTencent ByteDance, propietaria de TikTok. Sin embargo, Pekín mira ahora a otro lado y se niega a comprar más chips al proveedor estadounidense. La falta de acuerdo entre el inquilino de la Casa Blanca y Xi Jinping no hace más que dejar el futuro de Nvidia en el país al aire.

Aun así, el fabricante de chips sigue cimentando su dominio en el mercado de la IA. Este lunes ha aprovechado la feria anual Computex, celebrada en Taiwán, para presentar novedades como una nueva CPU Vera diseñada para poder sustentar cargas de trabajo ejecutadas por agentes de IA, un superordenador de IA para ordenadores de sobremesa con Windows o nuevos modelos para robots y robotaxis.

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