Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Reino Unido

El Partido Laborista inicia el proceso para elegir a su nuevo líder con Andy Burnham como único candidato confirmado

El exalcalde de Mánchester logra el apoyo de 322 diputados en el primer día de votaciones, uno menos de los necesarios para impedir de forma matemática la presentación de candidaturas alternativas

Imagen del el exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, aspirante a suceder a Keir Starmer.

Imagen del el exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, aspirante a suceder a Keir Starmer. / ADAM VAUGHAN / EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Lucas Font

Lucas Font

Londres

El Partido Laborista británico ha puesto en marcha este jueves la maquinaria interna para elegir a su nuevo líder tras la dimisión del todavía primer ministro, Keir Starmer, a finales de junio. El exalcalde de Mánchester Andy Burnham será previsiblemente el único candidato tras lograr un apoyo aplastante de los diputados laboristas en la primera jornada de votaciones. Hasta 322 miembros de su bancada —de un total de 403— han respaldado su candidatura, una cifra muy por encima del mínimo de 81 necesario para entrar en la disputa y tan solo un voto por debajo de los requeridos para impedir de forma matemática la presentación de candidaturas alternativas. Aún así, todo apunta a que Burnham será nombrado nuevo primer ministro sin oposición interna.

Los 81 diputados que todavía no han depositado su voto tendrán hasta el próximo miércoles para hacerlo. Una vez cerradas las votaciones, se habilitará un día más para que Burnham, y otros potenciales candidatos, consigan el apoyo de al menos un 5% de las agrupaciones locales o de tres de las 31 organizaciones afiliadas al partido, de las cuales al menos dos deben ser sindicatos.

El proceso interno concluirá el próximo jueves 16 de julio, con lo que Burnham podrá ser nombrado nuevo líder laborista al día siguiente si no hay sorpresas de última hora. Aún así, su llegada a Downing Street no se producirá hasta el lunes 20 de julio, después de que Starmer presente formalmente su dimisión ante el rey, Carlos III. Está previsto que el nuevo primer ministro pronuncie su primer discurso frente a su nueva residencia el mismo lunes, antes de anunciar la composición de su equipo de Gobierno, en el que se prevén algunos cambios significativos.

Futuro Gobierno

Burnham ha dado algunas pinceladas sobre cuáles serán sus prioridades al frente del Ejecutivo, aunque todavía hay muchas incógnitas abiertas. En su primer gran discurso tras su elección como diputado a finales de junio, puso especial hincapié en la descentralización del país, con la entrega de mayores poderes a las autoridades locales y con el traslado a Mánchester de una parte del centro de operaciones de Downing Street. También puso el foco en la construcción de vivienda pública y en la reincorporación de miles de jóvenes al mercado laboral. 

A estas propuestas se han sumado sus planes en materia de defensa y de política exterior, dos asuntos sobre los que apenas se había posicionado hasta ahora. En un artículo publicado este jueves en el diario The Times, el próximo líder laborista se ha comprometido a utilizar el incremento del gasto militar para regenerar la industria en el país y crear nuevos puestos de trabajo, dando prioridad a las empresas británicas por delante de sus competidores en Estados Unidos y en Europa. 

Línea continuista

"La reindustrialización a través de la defensa —y otros sectores— es fundamental tanto para nuestra seguridad económica como para nuestra seguridad nacional, ya que refuerza la resiliencia en todos nuestros territorios", ha asegurado Burnham, quien ha reafirmado su compromiso con la OTAN y con Ucrania, al mismo tiempo que ha resaltado la relación "fundamental" con Estados Unidos. Su forma de tratar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump —quien no ha escatimado las críticas hacia Starmer en los últimos dos años— será otro de los aspectos clave de su mandato.

A grandes rasgos, las líneas trazadas por Burnham en materia de defensa y de política exterior apuntan hacia un continuismo respecto al rumbo fijado por su predecesor. Un continuismo que también se intuye en el ámbito doméstico, ya que muchas de sus propuestas ya fueron planteadas por Starmer, entre ellas la entrega de más competencias a las autoridades locales, la reducción del gasto social con la reincorporación de trabajadores al mercado laboral y la construcción de vivienda e infraestructuras. Todo apunta a que el cambio más significativo del nuevo Ejecutivo no consistirá en un giro radical en las políticas impulsadas hasta ahora, sino más bien en la forma de gobernar y de comunicar las decisiones.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: El Periódico

Tracking Pixel Contents