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Albino Suárez revindica en su último libro "a las personas que honran a los pueblos"

El autor publica "Vivos y muertos", una historia de Laviana con nombres y apellidos

Albino Suárez con su último libro, "Vivos y muertos. Reivindicando valores", en el CIDAN de Pola de Laviana

Albino Suárez con su último libro, "Vivos y muertos. Reivindicando valores", en el CIDAN de Pola de Laviana / FERNANDO RODRIGUEZ

David Orihuela

David Orihuela

Pola de Laviana

Albino Suárez (Tiraña, Laviana, 1933) tiene la sana costumbre de publicar al menos un libro al año con lo que hay 96 volúmenes con su nombre. No es descartable que el número de libros supere al de años ya que es posible que de aquí a abril, cuando alcanzará los 96 años, edite algo más. En nada, estará en un centenar de obras desde que aquellas “Horas lejanas”, una obra de poesía romántica que publicó en 1959, con 26 años.

Por el momento su último libro es “Vivos y muertos. Reivindicando valores”, publicado el pasado mes de diciembre. En la obra rinde tributo a prohombres de Laviana “que el pueblo desconoce y la administración silencia”. Es, en cierto modo, una obra coral, un libro lleno de personajes y de historias, un compendio de historia local en la que aparecen lavianeses de nacencia o de querencia, personas a las que el autor conoció y estimó. Unos están vivos y otros muertos, como apunta el título, pero todos sirven, aunque unos más que otros, para subrayar el subtítulo.

Personajes

El libro, editado por el propio Suárez y que no está a la venta, se abre con un repaso a la historia democrática de Laviana. Se habla del viejo y el nuevo Ayuntamiento y se inicia un repaso a personalidades políticas del concejo. Unos salen mejor parados que otros. Ahí están Emilio Barbón (1930-2003), Pablo García, Adrián Barbón, los dos Ovidios, Sánchez y Zapico, Adrián Pumares o el actual alcalde, Julio García. No olvida la nómica de mujeres con Dolores Carcedo, Graciela Blanco, Aida Fuentes Concheso, Paloma Alonso, Leticia Gil o Cristina Alonso.

Esa, la de los políticos de la era democrática, es la primera parte del libro, la segunda es una memoria colectiva, un recordatorio de fallecidos. No quiere Suárez que sus nombres permanezcan en el olvido y por eso deja negro sobre blanco algunas partes de su biografía, la que él conoció personalmente en muchos casos o de la que tuvo referencias directas.

Combinación

Albino Suárez combina con igual soltura la prosa y el verso que el elogio y la puya. Así, no puede dejar de criticar que tres calles de Pola de Laviana lleven el nombre de falangistas o que el gran aparcamiento de la capital se denomine “Vuelta a España” pudiendo llamarse Manolo Portal, “que tanto hizo por el ciclismo en Laviana”. Ahí están Purina Zapico y su padre Mariano o Francisco Castaños, “que no tienen calles en Laviana”. Suárez reivindica con su pluma y su memoria “a las personas que honran a los pueblos”. Él, con esa sana costumbre de publicar al menos un libro al año y casi todos ellos centrados en Laviana querida, es uno de ellos.

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