Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La reconversión de una mina en Asturias: del carbón a plantar guisantes lágrima (300 euros kilo), salicornia (35) o wasabi (100)

El invernadero experimental ubicado en una galería minera da sus primeros frutos, con "buenos resultados" para productos con enorme demanda en el mercado de la alta gastronomía

VÍDEO: Cultivos en el interior Del Pozo Carrio, en Laviana

David Orihuela

David Orihuela

David Orihuela

Pola de Laviana

“Estamos muy orgullosos porque algunos cultivos como la salicornia y el guisante lágrima se han desarrollado muy bien, y también se han conseguido cultivar wasabi y hongos”. Son las primeras y esperanzadoras conclusiones del innovador proyecto que se desarrolla en la bocamina La Raya, en el Pozo Carrio de Laviana, donde se ha instalado un invernadero experimental en una galería. La directora del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), Mamen Oliván, ha subrayado el buen resultado del proyecto que avala que dentro de una galería minera pueden desarrollarse vegetales de alto valor añadido en el mercado. El guisante lágrima, por ejemplo, llega a alcanzar los 300 euros kilo; el wasabi supera los 100 euros y la salicornia tiene un pecio medio de 35 euros el kilo.

Guisantes lágrima cultivados en una bocamina del Pozo Carrio, en Laviana

Guisantes lágrima cultivados en una bocamina del Pozo Carrio, en Laviana / LNE

El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha visitado este viernes la planta piloto junto a Oliván, y miembros de la Secretaría General Técnica de su consejería. Han comprobado que el proyecto experimental está obteniendo resultados satisfactorios.

Cultivo hidropónico

El invernadero subterráneo instalado en la galería La Raya del pozo Carrio incluye cinco variedades vegetales: brotes de uso culinario, plantas aromáticas, hojas verdes, wasabi, guisantes, hongos y salicornia, un tipo de planta que se adapta a ambientes extremos. El objetivo ha sido analizar qué especies pueden adaptarse a entornos subterráneos, en cultivo hidropónico –que prescinde de la tierra- en un ambiente controlado, con iluminación led y con determinado grado de humedad, con el fin de abrir una nueva vía de producción agroalimentaria, sostenible y energéticamente eficiente.

Borja Sánchez y Mamen Oliván en la planta de agricultura minera del Pozo Carrio, en Laviana

Borja Sánchez y Mamen Oliván en la planta de agricultura minera del Pozo Carrio, en Laviana / LNE

Sánchez ha puesto de relieve la importancia de esta iniciativa, gracias a la que “se han probado una serie de variedades con buen resultado y nos confirma la hipótesis en la que veníamos trabajando hace años de que las antiguas galerías mineras también pueden ser utilizadas para fines innovadores y con una perspectiva de futuro muy importante”.

Proyectos de colonización lunar

En su opinión, este tipo de plataformas resulta fundamental porque permite que Asturias ofrezca algo diferente, “con capacidad de atraer proyectos otros proyectos de I+D interesantes, como en el ámbito de la colonización lunar”, ha destacado.

Por su parte, la directora de Serida, Mamen Oliván, ha subrayado el buen resultado del proyecto que avala que dentro de una galería minera pueden desarrollarse vegetales de alto valor añadido en el mercado.

En la visita de personal técnico de seguimiento del programa han participado también Susana de la Fuente, gerente del Centro de Innovación Carrio; Javier Espina, de Cantábrica Agricultura, y Fidel Díez, director de I+D de CTIC. 

Visita al invernadero situado en la bocamina La Raya del Pozo Carrio, en Laviana

Visita al invernadero situado en la bocamina La Raya del Pozo Carrio, en Laviana / LNE

Digitalización

El proyecto, cuyo desarrollo técnico corre a cargo de la empresa Cantábrica Agricultura, ha incorporado al Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación (CTIC) para instalar sistemas de digitalización en los cultivos. Para ello, se ha dotado el espacio de sensórica y cámaras con visión artificial que permiten monitorizar y tomar decisiones en remoto y tiempo real, controlar las plagas y las condiciones de humedad y temperatura para optimizar los cultivos.

El consejero de Ciencia ha mostrado la satisfacción del Gobierno de Asturias por los resultados obtenidos desde el inicio de los cultivos, el pasado verano, y ha confiado en que a lo largo de este año y en posteriores ejercicios “podamos seguir atrayendo proyectos en este ámbito”.

El Serida se ha encargado de la puesta en marcha de este proyecto en el marco del polo de innovación de Carrio y con la colaboración de la empresa minera Hunosa, propietaria de la bocamina. El plan piloto ha contado con financiación del Principado y de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, y se enmarca en el plan complementario Agroalnext, que acaba de concluir. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents