La estación de trenes de Villabona, única en su clase e incluida en el Inventario de Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA), sigue pese a ello y pese a las peticiones vecinales de recuperación su deterioro imparable. El edificio, cuyo diseño sigue el esquema de las primeras terminales ferroviarias del mundo, cuenta también con la singularidad de la marquesina que protege sus cuatro fachadas, rasgo que no se repite en ninguna estación asturiana. Su mal estado, con la techumbre derrumbada, ha hecho necesario el vallado de su contorno, si bien visitarla sigue mereciendo la pena, pues queda a la vista la citada marquesina y los elementos decorativos de hierro que la sustentan.

El Principado, mediante resolución de 9 de noviembre de 2009 de la Consejería de Cultura, "considerando el interés patrimonial de la estación de ferrocarril y de las viviendas de los ferroviarios de Villabona de Asturias" incluyó el conjunto en el IPCA. Es el propio expediente al respecto de la Administración autonómica el que destaca las singularidades y valor del lugar. El proyecto de la estación fue redactado por el ingeniero de caminos Salustio González Regueral, realizándose en 1873, "aunque limitaciones presupuestarias dilataron la construcción de la estación dos décadas, cuyas obras comenzaron en 1887, en el contexto de la construcción del ramal a Avilés de la línea de ferrocarril de la Compañía de los Caminos del Hierro del Norte de España. La inauguración oficial tuvo lugar en 1890. El proyecto final fue realizado, sobre la base del anterior, por el ingeniero Arnaldo Segismundo Sizzo, conde de Sizzo Noris, realizando numerosas modificaciones que no afectaron, en cambio, a la estación de Villabona", dice el texto publicado en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA).

Estado actual de la estación, en la que se sigue apreciando su peculiar marquesina. P. Tamargo

Como singularidades de la estación de Villabona se menciona "su situación como empalme entre dos vías y el hecho de que sea la única estación asturiana en la que las instalaciones se sitúan en medio de la malla de vías". El origen de la estación está vinculado a la línea a Avilés y San Juan de Nieva, habiéndose emplazado en un punto de confluencia con la línea a Gijón. Entre los ejes de ambas vías existía una separación de 19,94 metros, previéndose la disposición en el espacio intermedio de un edificio de viajeros dotado con un andén de 70 metros, complementado con una plataforma para locomotoras, una vía apartadero y un muelle de mercancías. "Se localiza la estación de Villabona en un punto intermedio de las comunicaciones del área centro asturiana, a 24 kilómetros de Oviedo y de Gijón, y a 21 de San Juan de Nieva", destaca el informe.

Estado actual de la estación. P. Tamargo

El inmueble de la estación, añade el expediente, supone un modelo intermedio entre las de primer y segundo orden (Gijón y Oviedo respectivamente) y las de cuarta categoría o inferior (el resto). El edificio es un bloque prismático de planta y piso con puertas y ventanas dispuestas simétricamente. Se subraya asimismo que sigue el diseño de estación de Francis Thompson, uno de los grandes arquitectos ferroviarios ingleses de la primera generación, influencia que se refleja en Villabona, con un "inmueble de planta y piso ejecutado en ladrillo rojo combinado con esquinales y cornisas en sillar". Thompson fue autor del modelo cuyos rasgos definieron muchos de los inmuebles de las estaciones hechas en Europa en su época. La de Villabona tiene algunas similitudes de diseño con estaciones de ciudades inglesas, como la de Crownstreet, en la ciudad de Liverpool.

"La actuación más destacada en relación con la estación de Villabona fue la colocación de una marquesina que protege sus cuatro fachadas, rasgo que no se repite en ninguna estación asturiana, intervención ésta que se puede datar en la segunda década del siglo XX. A comienzos del XX se construyó también un edificio para cantina, un pabellón de retretes y una estafeta de correos, elementos que han ido desapareciendo con el tiempo. Se construyó un imponente edificio para residencia de empleados ferroviarios. Se conoce como 'La Casona' y es un inmueble de planta baja y dos pisos, de planta en forma de T achatada, construido entre 1915 y 1925, ejemplo rarísimo de construcción ferroviaria en altura", añade el Principado.

Edificio en altura que fue hecho para viviendas de ferroviarios. P. Tamargo

En la documentación relativa al lugar se destaca que este ha sido incluido en el catálogo de poblados ferroviarios españoles elaborado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles a instancias del Ministerio de Cultura. "El conjunto de la estación de Villabona se encuentra incluido en el denominado 'Inventario del Patrimonio Industrial Histórico de Asturias', en las fichas 438 (conjunto), 439 (estación), 440 (cantina y almacén), 441 (depósitos de agua) y 442 (viviendas). De estos elementos la cantina y almacén y los depósitos de aguas ya han desaparecido desde la realización del inventario en 1986", concluye la descripción realizada por parte de la Administración autonómica.