El municipio de Llanera es rico en legado histórico y cuenta con casi una treintena de inmuebles en el Inventario de Patrimonio Cultural del Principado. También con 19 bienes arqueológicos (entre ellos castros como los de la Cogolla de Severies, túmulos como el del Hortal, materiales líticos como los de Santufirme o restos romanos de la Ería de La Castañera, por citar solo algunos ejemplos). Pero son tres los elementos que han sido declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) en diferentes categorías: se trata de los palacios de Villabona y de Villanueva y de la iglesia de Santiago de Arlós. Este último inmueble, en la localidad de Lavares, es una de las joyas de la corona del concejo.

Detalles de los capiteles del arco de la entrada principal del templo. En la imagen se aprecia la figura de un caballero con uno de sus brazos extendidos y un halcón sobre él. P. T.

Ejemplo notable de la denominada arquitectura románica rural asturiana, la belleza del templo se acentúa por el paraje en el que se ubica, un entorno natural con apenas alteraciones a lo largo del tiempo. Situado en uno de los ramales del Camino de Santiago que cruzaba desde Avilés hacia Las Regueras y al que no le falta un imponente tejo centenario, en la sencillez arquitectónica del edificio radica también su encanto, siendo la decoración de elementos como los del pórtico exterior, además de los canecillos que conserva y sus llamativas figuras, elementos destacados de este tesoro del patrimonio del municipio.

Recientemente restaurado, está enclavado en un paisaje espectacular, sobre una elevación del terreno desde la que se ofrece una paronámica de un mar de verde de inmensas praderías. La visita es obligada si se quiere conocer uno de los lugares más emblemáticos del municipio. Desde este punto se contemplan además varios de los núcleos de población de la parroquia, donde hórreos y paneras son numerosos en pueblos que conservan viviendas de arquitectura tradicional en las que no faltan los hermosos corredores exteriores de madera.

Detalles de los capiteles del arco de la entrada principal del templo. P. T.

La portada de la iglesia de Santiago de Arlós merece detenerse en sus detalles. Destaca la profusa decoración general del arco de la entrada principal al templo y sus capiteles, con representaciones singulares como los caballeros portando halcones como en una partida de caza, pájaros afrontados, leones “y abundante decoración fitomórfica, así como círculos, semicírculos y dientes de sierra”, según describe el expediente del Principado acerca de este Bien de Interés Cultural.

El templo fue donado por el obispo de Oviedo Martín II al monasterio de San Vicente el día 13 de abril del año 1151, “lo que ha llevado a diversos autores a confirmar esta fecha como la de su construcción, dentro de la fase del románico pleno”, dice la documentación de Patrimonio. Sin embargo, “la profesora Álvarez Martínez lo clasifica como obra arcaizante perteneciente a la decimotercera centuria, con influencia del estilo ovetense y parentesco en los detalles iconográficos representados en las iglesias de Serín (Gijón) y Valliniello (Avilés)”, añade el mismo expediente del Principado sobre el inmueble.