Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Lleno como pocos se recuerdan para despedir el Boombastic en Llanera: "Esto no se vive todos los días"

Los festivaleros exprimieron hasta el último segundo para decir adiós a un festival "increíble"

28

Despedida del Boombastic: los festivaleros exprimieron hasta el último segundo MIKI LÓPEZ

Lo que no unen las fiestas corrientes lo unen otras como el Boombastic. Eso reflejaba la pareja recién conocida en el festival que estaba, ayer, en primera fila del concierto de Morad. El festival asturiano finalizó con un lleno "como pocos se recuerdan", según comentan desde la organización. Y no era para menos. El atasco para acceder al festival fue algo "nunca visto en Llanera", según Ana Alonso, una vecina que pasaba por la calle principal de Posada. Dos horas de retenciones: las colas de vehículos llegaban hasta Lugones. A pie, más de lo mismo. Los festivaleros se amontonaron en las inmediaciones de los praos llanerenses. Entre ellos, Martín Menéndez y Javier Alonso, dos amigos que estaban un poco preocupados por si no pudieran llegar a tiempo para ver a Nicki Nicole. "Esto es increíble, no sabíamos que iba a haber tanta gente", explicaban los ovetenses, contentos porque "es un buen impulso para el concejo y para Asturias".

La influencer Whereisleto, junto a una amiga en el festival.

Virginia Carrasco estaba muy emocionada por ver a Bizarrap, al ser "el mejor artista del festival", según decía, aunque estaba algo triste "porque ya se termina". Igual de melancólicas estaban Ágata Cañedo, Gema Alonso, Geni Cancio y Laura Gutiérrez, cuatro chicas de Llanera que acudían rápido al recinto "para no perderse a Aron Piper". No se habían enterado de que el actor y cantante asturiano no podía actuar "por problemas logísticos", según anunció el propio festival. "Es la leche que se hagan estas cosas en Asturias, y más en Llanera; no se viven todos los días", señalaban.

Centenares de jóvenes accediendo al festival para disfrutar de su última jornada.

Víctor Baizán, un joven que entraba en silla de ruedas acompañado por sus dos amigos, Germán González y Beatriz Blanco, accedía "sin ningún tipo de problema" al espacio festivalero. "La verdad es que la organización ha estado de diez con el tema de la silla", aseguraba Baizán, que llevaba viniendo los tres días "porque nos encanta esta música". Algo más cerca del escenario se encontraba bailando Zzoilo, uno de los artistas que actuaron durante la noche del jueves. "Está siendo un festival de puta madre", afirmaba. Respecto a su concierto, "fue el mejor de mi vida", decía. "Ha sido el espectáculo más emotivo, feliz y grande de toda mi trayectoria", agregaba ansioso por ver a Bizarrap. "¡Eso es!", clamó una pareja que estaba cerca del cantante. Los dos se fundían en un apasionado beso mientras sonaba de fondo el drill de Morad. "Somos pareja desde hace un año y medio. Nos conocimos porque somos vecinos, yo del quinto y ella del segundo", comentaba David García, novio de Marina Alonso, ambos de Langreo. Acudieron únicamente ayer al Boombastic ya que "era el mejor día de música", como Arantxa Zapater, Clara Quijada y Rafael Hoyos, tres salmantinos. "Los conciertos pequeños son los que más nos gustan, la verdad. Venimos a ver a Rayden, Hens...", indicaban. Y para ver a Rayden precisamente se pegó una caminata Beatriz Queipo, una madrileña que aseguraba haber visto "al rapero ya más de cinco veces". "Pillo una cerveza y me voy a la primera fila, que mejor manera para terminar estos días", zanjaba. Porque el "Boombastic" se jugó hasta el último minuto del descuento.

Morad, durante su actuación de ayer. 6. La gran multitud que congregó la actuación del rapero barcelonés en Llanera. | Miki López

Virginia Carrasco, en primer plano y con una gran riada de festivaleros detrás, camino del recinto.

Compartir el artículo

stats