Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Llanera, un plan urbano en ocho fases y seis medidas para el "mayor reto de la última década"

"El proyecto es clave para la consolidación del concejo como motor económico del centro de Asturias", destaca el Alcalde

Vecinos, en la zona del Ayuntamiento, en Posada

Vecinos, en la zona del Ayuntamiento, en Posada / P. Tamargo

Paula Tamargo

Paula Tamargo

Posada de Llanera

El desarrollo del futuro Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Llanera tendrá ocho fases hasta completar su aprobación definitiva. Acaba de licitarse el contrato para la redacción de documento, que podrá tener un plazo máximo de 48 meses para su elaboración, si bien el gobierno local espera que sea un periodo inferior y lo "agilizará al máximo". Una vez adjudicada la tarea a un equipo redactor, antes de que acabe 2022, se inicia un proceso que, tarde más o menos, se prolongará a lo largo de los próximos años y pasará por varias etapas.

El primer paso es la presentación del programa de trabajo, a la que seguirá la del "análisis y diagnóstico territorial". A continuación será el turno del documento de prioridades, el texto que contendrá aquellas orientaciones básicas acerca de los objetivos que debe cumplir el planeamiento: Llanera quiere potenciar la zona rural y los polígonos industriales y ordenar el crecimiento de algunas áreas de los núcleos urbanos. Después vendrá un periodo de información pública y de sugerencias y posteriormente el documento para su aprobación inicial. Tras otra fase de información pública y alegaciones se presentará el texto para su aprobación definitiva y, por último, se elaborará el texto refundido de la normativa.

Son ocho fases de un proyecto con el que Llanera afrontará sus expectativas de crecimiento poblacional, residencial e industrial. Y para asumir un momento "decisivo" que considera el "mayor reto urbanístico de la última década" ha impulsado seis medidas que contribuirán a la agilidad administrativa y de gestión que la expansión actual y la futura requieren.

El Ayuntamiento cuenta desde hace unas semanas, por primera vez en su historia, con una arquitecta municipal. Y reforzará aún más el personal de la Oficina Técnica: habrá también un ingeniero superior que estará trabajando antes de finalizar el año, y un técnico de gestión. Además de estas dos medidas, a partir de 2023, la Oficina Técnica también estrenará instalaciones, un bajo de 800 metros cuadrados en la avenida Prudencio González con el que se espera mejorar la atención al ciudadano y dar respuesta a la cada vez más alta demanda de gestión.

A estas tres decisiones se suman dos más que tienen que ver con la agilidad administrativa. Una, el sistema de la declaración responsable para obras menores, por el que pueden iniciarse con una serie de documentación y un compromiso de quien solicita el permiso sin esperar a la licencia. Otra, vigente desde enero, es la denominada "Instrucción para la tramitación de expedientes de obras y servicios", cuyo objeto es regular los distintos procedimientos para la tramitación municipal con mayor diligencia. Y a estas, Llanera suma, como sexta medida, el impulso al propio plan urbano.

"Lo más importante ahora es el desarrollo del plan. Llanera afronta el mayor reto urbanístico de la última década y eso exige seriedad. Tenemos claro el diseño que queremos para el futuro del concejo, qué potencialidades impulsar y qué carencias cubrir para consolidarnos como motor económico del área central y nicho empresarial generador de empleo y riqueza. Todos los indicadores evidencian que vamos en la dirección adecuada: en 2021 fuimos el concejo con mayor ratio de inversión por habitante, el sexto de Asturias en licitaciones, tenemos más afiliados a la seguridad social que habitantes, y después de años, hemos vuelto a superar la barrera de los 14.000 habitantes. Llanera está de moda y no por casualidad, sino que es fruto del trabajo serio, la constancia y el hecho de tener un proyecto político bien hilado”, valoró el alcalde, Gerardo Sanz.

Tracking Pixel Contents