Disfrutar de la vida en un entorno rural pero con servicios, todo cerca y las grandes ciudades de Asturias a menos de media hora. Es el motivo que más atrae a los nuevos vecinos de la parroquia de Pruvia, en Llanera, donde la rehabilitación de casas y la construcción de nueva vivienda unifamiliar es una constante. Es la zona que más crece en población del concejo registrando un total de 2.773 habitantes, según los datos del último padrón municipal de noviembre. Sumó 33 nuevos vecinos respecto a octubre del total de 50 que el municipio ganó el mes pasado.

La parroquia de Pruvia cuenta también con la urbanización de Soto de Llanera, importante polo de atracción para los recién llegados. Es el caso de Roberto Cacho, que vino a la zona hace un año desde Alicante. “Elegimos Soto de Llanera porque nos gustaba la zona, tiene encanto, y estamos bien conectados para ir a trabajar. Yo mismo, a Langreo, no tardo nada y mi mujer a Oviedo igual”, señala una persona para quien el entorno y la dotación de equipamientos fue clave a la hora de decantarse por la urbanización. “Para los niños y también si tienes perro está muy bien, solo echo en falta un espacio de ocio para los jóvenes y adultos como un parque de calistenia”, añade.

No solo llegan nuevos vecinos a esta zona. También en los lugares de toda la parroquia se ven obras nuevas y andamios para reparar casas antiguas. Llegan de todas partes de Asturias en busca de un terreno donde vivir al aire libre cerca de los centros de trabajo. Y los hay que siempre han soñado con vivir en Pruvia. Es el caso de Lorena Castro, quien desde pequeña tenía la idea de desarrollar aquí su familia. “Ya antes de los 9 años, que fue cuando falleció mi abuelo Marcelo, quería vivir aquí y él me decía que tenía finca”, comenta llegada desde Gijón.

Tal fue así que decidió construir en la parroquia para estar cerca de la familia “y en un pueblo bonito pero al lado de Oviedo y Gijón”, dice. Para ella, Pruvia lo tiene todo pues también está cerca para ir a la playa o de excursión a la montaña con su hijo de 10 años, Diego Sánchez: “Se levanta por la mañana, juega por aquí, anda en bici eso en un piso no pasa”. Lo único que estima necesario es mejorar las conexiones de transporte público a las ciudades y la movilidad en la carretera regional AS-374. “Hace falta una acera porque está malísima”, dice.

Diego Sánchez y su madre, Lorena Castro, en el jardín de su casa en Pruvia. Sara Arias

También es necesario, estima, la conexión a internet con fibra óptica. “Pasa por la carretera, que estamos al lado, pero las casas todavía no se han conectado y en la mía si hay dos megas es una alegría”. Por último, entiende que es prioritario ejecutar las obras de saneamiento necesarias porque hay casas sin conexión al servicio aunque pagan la contribución. Unas mejoras que el presidente de la Asociación de Vecinos de Pruvia, Manuel Valcárcel, considera urgentes. “No sirve de nada seguir creciendo si no lleva aparejado unos servicios. Somos más de 2.700 vecinos, es decir, en Pruvia hay más habitantes de los que hay en cuarenta concejos de Asturias, con lo que eso conlleva”, asegura. “Si contáramos con el saneamiento cubierto en la parroquia se dispararía la construcción y vendría mucha gente porque es algo que preguntan cuando miran fincas”, aprecia Valcárcel.

Pruvia es la parroquia rural que más habitantes gana pero también lo hacen San Cucao, que el pasado noviembre creció en 9 vecinos, pasando de 763 a 772 censados, y Ables, que llega a los 400 residentes con seis nuevas altas. También los centros urbanos suben en el padrón. Lugo de Llanera sigue siendo el núcleo más poblado del municipio con 4.776 habitantes por encima de la capital, Posada, donde viven 3.387 personas. La zona rural de Llanera demuestra que tiene tirón para seguir creciendo.