Los emigrantes asturianos que hicieron fortuna en Cuba editaban desde La Habana una revista que daba cuenta de lo que acontecía allá pero también de lo que sucedía aquí, en una especie de publicación que servía de comunicación y mantenimiento de contacto entre Asturias y la diáspora de la región, pues reproducía todo tipo de crónicas, sucesos, celebraciones o proyectos y obras que se realizaban tanto en los municipios de nuestra región como en los territorios de ultramar en los que se asentaron las distintas colonias asturianas. Tenían dinero y muchas de las fotografías que encargaron sobre acontecimientos o estampas costumbristas del Principado son tesoros únicos, paisajes, lugares o actos de los que en ocasiones solo existe esa imagen. Entre ellas, hay diversas tomadas en Llanera, como la que acompaña a estas líneas, de 1916: refleja el aspecto que hace algo más de un siglo tenía un tramo de la gran avenida de Posada, hoy llamada de Prudencio González, calle principal de la capital del municipio.

El pie de foto refiere el nombre de algunas de las casas que aparecen ("la botica y las casas de Rosa, del Gonzalu, Juan, Belin y Primu el Tropu", dice el texto bajo la imagen), pero no la calle concreta de la que se trata, aunque según vecinos actuales de Posada, se trata de la citada Prudencio González.

Sí se aprecia en la instantánea que se trata de uno de los puntos del núcleo de población que debió estar más cuidado, con hermosas casas, "construcciones ricas", ordenadas y en calles en las que incluso se aprecia arbolado como parte del diseño y ornamento de la vía. Hay un gran carro en la parte central de la fotografía, mucho bullicio de personas elegantemente vestidas en la mayor parte de los casos y, sobre todo, se ven muchos niños y jóvenes, algunos, los más pequeños, en los regazos de quienes les acompañan. Parece, incluso, que algunos posan para el objetivo.

La imagen, con el pie de foto que incluyó en la publicación como única referencia de la imagen.

La imagen, con el pie de foto que incluyó en la publicación como única referencia de la imagen.

Aunque se trata de una copia de prensa que no es de la mejor calidad, ampliando la imagen se puede dar con detalles sobre el lugar y las vestimentas de quienes quedaron inmortalizados en aquella jornada de 1916 en Posada y que se publicó, en concreto, un 17 de diciembre de ese año en la revista de la emigración, cuya cabecera había elegido por título "Asturias".