Entramos en Villa Burión, joya indiana de San Cucao a la que la cultura ha dado una nueva vida

La escritora Julia Ordiales ha recuperado la casona erigida en 1927 por Aquilino García, emigrante retornado de Cuba tras hacerse rico con el café

José A. Ordóñez

José A. Ordóñez

Villa Burión deja atrás la incuria en la que estuvo sumida durante muchos años y afronta una nueva vida de la mano de Julia Ordiales, una escritora ovetense ligada al sector turístico que ha rehabilitado esta casona indiana con el objetivo de compatibilizar su uso como vivienda vacacional con una intensa actividad cultural. Erigida en 1927 en San Cucao (Llanera) por Aquilino García, emigrante de éxito retornado a su tierra natal tras hacer fortuna en Cuba con los negocios del café, la propiedad ya acogió el pasado mayo el evento "Llanera 1900". Además de vestimenta de época, hubo una demostración de esgrima histórica, un desfile de moda, un recital poético a cargo de autores asturianos, coches clásicos y las actuaciones de la Banda Sinfónica Juvenil del Principado y del Coro Gospel de Asturias Experience.

"Esa cita la vamos a repetir todos los años, pero, además, estamos preparando ya otras muchas actividades relacionadas con la literatura, la música o el cine, ya que nuestra intención es ser dinamizadores de la vida cultural de Asturias", señala Ordiales, quien, junto a varios colaboradores, ha creado una asociación del mismo nombre que la villa para la organización de todos los eventos que tiene en mente y que no son precisamente pocos.

Cuenta su propietaria que Villa Burión es la edificación indiana del medio rural más cercana a Oviedo y que llegó a ella casi por casualidad. "Tenía varios negocios turísticos en diferentes puntos de Asturias, pero mi intención era centrarme solo en uno y que fuera en una casa de indianos, ya que siempre me han encantado. Hace cosa de tres años vine a Llanera a ver otro edificio y me encontré con éste, que estaba en manos de un banco. Decidí comprar y tardé casi un año en restaurarlo, tratando de conservar elementos originales y de mantener el espíritu de época", relata desde el balcón principal, con vistas a la parroquia de San Cucao. La labor de recuperación no fue ni sencilla. Ni barata. La finca se encontraba en un estado de abandono generalizado y hay que tener en cuenta que solo la casona dispone de 400 metros cuadrados de superficie, distribuidos en tres plantas.

Julia Ordiales, escritora y editora, también se está dedicando a la composición de bandas sonoras cinematográficas. Una de ellas es para una película que se estrenará este verano y que cuenta con escenas rodadas en el espectacular salón y en la suite de Villa Burión. "Es una de las actividades que desarrollamos en el ámbito del cine, pero no la única, ya que también tenemos previsto un encuentro de directores", adelanta.

El Ayuntamiento de Llanera ha colaborado con el evento de época del mes pasado y, según destaca Ordiales, ha mostrado su disposición a facilitar el resto de iniciativas de la Asociación El Burión. Después de haber salvado esta casona de San Cucao, su propietaria hace un llamamiento a las administraciones públicas para tratar de mantener el gran legado que supone la arquitectura indiana. "Es un estilo propio del norte con muchos edificios que se están perdiendo y que, si se recuperan, son perfectos para albergar dependencias municipales, museos o centros culturales. El Burión, financiado con el uso turístico, es un buen ejemplo.