Exconxuraos mirando al cielo entre espadas, picas y hachas: así es el campamento medieval del ferial de Ables

La muestra de aves de cetrería, una de las grandes tracciones del evento

El tiempo no acompañó en la segunda jornada de los Exconxuraos de Llanera, con lluvia intermitente y orbayo durante la mañana y la tarde, que cesó para la noche. Pero visitar el ferial de Ables merece siempre la pena por el espectáculo del montaje del campamento medieval, las espadas, picas, hachas, cascos y mallas que se pueden tocar, la muestra de aves de cetrería que atrae a todos los visitantes o los muchos puestos del mercado que cuentan con productos artesanales, comida de distintas partes del mundo, ropa, cremas, velas, abalorios... También por las singulares atracciones para los más pequeños: hay un tiovivo, una noria y un barco balancín de madera que son una maravilla y forman parte de los espacios dispuestos para el disfrute de los niños y niñas que acuden a esta cita en la que puede verse a muchas familias que llegan a pasar el día en un recinto donde hay multitud de opciones para grandes y pequeños.

Además de las casetas de las distintas parroquias, en el prao anexo al recinto y donde la oferta de comida y bebida es abundante y se puede compartir en mesas cuyos bancos son fardos de paja, en el ferial la decoración es digna de ver. Banderolas de colores por cientos surcan el cielo y se mezclan con las tiendas del campamento, las atracciones y los atuendos medievales muy logrados entre algunos asistentes.

Aunque el cielo no se abrió para los Exconxuraos por el día, el tiempo respetó la noche, con una cena medieval de 1.200 comensales sentados, a cubierto, y los torneos medievales como estrella. La fiesta sigue a lo largo de toda la jornada de hoy y culmina a las 22.00 horas.