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El templo del pote y de la fabada está en un pueblo asturiano de 200 habitantes y a solo 20 minutos de Oviedo y Gijón: "El menú del día es excelente"

José María Ramos dirige este restaurante con gran fama, que acaba de ganar un concurso culinario

Exterior del restaurante Michem de Llanera

Exterior del restaurante Michem de Llanera / Michem

En un pueblo de 200 habitantes y a tan solo 20 minutos de Oviedo y de Gijón se encuentra un templo del pote, la fabada y los callos. Se trata del restaurante Michem, de Villabona (Llanera), que acaba de ganar la séptima edición del concurso "Explorando el pote perfecto", enmarcado en las XXXIV Jornadas del Pote del Valle de Turón, en Mieres. ¿El secreto para cocinar el mejor plato? Seguir al pie de la letra una receta de toda la vida de su madre, Marujina Delgado, con buen compango, mucha berza procedente de la huerta de su tía y poca faba.

El restaurante Michem es todo un emblema en Llanera. Lleva funcionando desde hace 32 años y los fines de semana es casi imposible encontrar una mesa libre. Empezó siendo una cafetería hasta que se reconvirtió en restaurante. Su despegue coincidió con la contrucción de la cárcel de Asturias, ubicada en el mismo pueblo de Llanera, dando menús a los trabajadores del penal.

Mejor fabada del mundo

Fue a partir del año 2000 cuando Michem comenzó más en serio a dar comidas. No solo de menú, sino también carta, comuniones, cumpleaños y demás celebraciones. El espaldarazo definitivo llegó en 2016 cuando se alzaron con el segundo premio en el concurso la mejor fabada del mundo. Ese logro les puso "en el mapa", como asegura José María Ramos, el hijo de Marujina y ahora dueño del negocio, pero "no solo de Asturias, sino de toda España". De hecho, al teléfono para hacer reservas llaman clientes de mil sitios diferentes.

"Un gran descubrimiento"

Los comensales ponen este chigre por las nubes en Tripadvisor, asegurando que su menú del día es "excelente". "Maravillosa comida y servicio, quedamos encantados, mi padre dijo que eran los mejores callos que había comido en su vida y mi madre y yo el cachopo nos supo a gloria", escribe una clienta. "Un gran descubrimiento, comida, atención con los clientes, un sitio muy agradable. Repetiremos seguro", comenta otra.

"Qué gran descubrimiento ha sido este restaurante. Bonito local con una terraza muy agradable y una deliciosa comida asturiana. Desde el pan hasta los postres pasando por el servicio de las camareras todo ha tenido una calidad excelente", señala otro cliente. "La comida espectacular, yo comí fabada que tiene fama y no defraudaron. Los postres todos caseros y muy ricos. El ambiente y el servicio bueno", añade otro.

Aquí puedes consultar toda su carta

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