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Callos, cachopo, salpicón de pixín o sopa de marisco, la cena para llevar también triunfa en Nochevieja: "Hay muchísimos encargos"

Recoger en el local y comer en casa las elaboraciones de calidad de afamados restaurantes, opción con cada vez más adeptos

Javier Alonso, José María Ramos e Irina Chitiboi.

Javier Alonso, José María Ramos e Irina Chitiboi. / LNE

L. Rodríguez/P. T.

Pruvia/Silvota/Villabona (Llanera)

La comida para llevar también se estila en Nochevieja. Cada vez hay más personas que optan por recoger el pedido en el restaurante y ponerlo en la mesa de casa. Atrás quedaron los tiempos en los que se pasaban horas y horas en la cocina y hoy en día, quien no decide salir a cenar fuera, tiene multitud de posibilidades para comprarlo preparado y en establecimientos donde la calidad de las elaboraciones está garantizada. Los platos o menús que se ofertan para llevar este Fin de Año son de lo más variado y hay propuestas clásicas, como la tradicional sopa de marisco, pero también otras que no lo pueden parecer tanto, como los callos.

Este plato es uno de los más demandados en el caso de los encargos que hay en el Restaurante Michem, de Villabona, donde también se encuentran entre los favoritos para llevarse a casa las cebollas rellenas o la fabada y el pote, además de la citada sopa de marisco, que para muchos no puede faltar en una celebración navideña que se precie. En este local tienen muchísimos encargos para esta Nochevieja, como sucede también en otros establecimientos del municipio que cuentan con este tipo de servicios.

Su propio menú a la carta

En Llanera hay mucha experiencia en la comida para llevar hecha en restaurantes con fama, que año tras año demuestran por qué la tienen y registran cada vez más pedidos. En el caso de La Campana, en Pruvia, donde también se ofrecen platos de este tipo, se pone a disposición de los clientes diferentes opciones para irse con ellas a casa: hay entrantes, carnes y pescados para que cada consumidor pueda elaborar su propio menú "a la carta".

Entre ellos se encuentran la sopa de marisco o la crema de nécoras, el lenguado relleno de frutos de mar, cachopo a la asturiana o pitu caleya con patatinos. Javier Alonso detalla que, hasta el momento, ya se han recibido 200 encargos para la noche de Fin de Año.

En otro de los establecimientos más conocidos de Llanera, el Peña Mea,también ponen las cosas fáciles a los clientes. "Sabemos que son días de comidas, cenas y celebraciones, y que todos merecen disfrutar sin estar atados a la cocina", explican desde la gerencia del local.

Por eso, han preparado de nuevo una oferta gastronómica especial que cuenta con todo lo necesario para ser un menú de primera, desde los entrantes hasta los postres: "Así solo tienen que elegir, disfrutar y brindar". Croquetas de jamón o tablas de quesos, pixín al Peña Mea, rollo de ternera o costilla de angus, además de tarta de queso, selva negra o mazapán son algunas de sus opciones.

Lleno también en los locales

Aunque la demanda de la comida para llevar crece de manera notable, los establecimientos también destacan que tienen lleno para cenar en las salas de los restaurantes. El Hotel Silvota, en el polígono del mismo nombre, colgó el cartel de completo para su fiesta de Fin de Año hace unos días. "Comenzamos a coger reservas en noviembre y en menos de un mes hemos cubierto todas las plazas disponibles, para unas 400 personas", cuenta el propietario del local, Manuel Parrondo.

También el restaurante La Campana completó su salón el pasado puente de diciembre. "Empezamos a coger reservas a finales de octubre y, aunque el plazo para apuntarse finalizaba el día 15 de diciembre, el aforo se cubrió unos días antes", explica Javier Alonso, responsable de eventos del establecimiento llanerense.

En total, serán 400 los comensales que el local acogerá para su cena cotillón del próximo 31 de diciembre. Este año, han doblado la cifra, ya que no darán ninguna boda. "Hasta ahora, siempre celebrábamos dos enlaces ese día. La gente celebraba por partida doble", explica.

Reforzar las plantillas

Para atender al volumen de comensales y ofrecer un servicio de la mejor calidad posible, durante esa noche reforzarán su plantilla con treinta camareros más, además de contratar refuerzo también en la cocina, que coordina Jorge García.

La jornada arrancará a las 20.30 horas con el aperitivo de bienvenida, para posteriormente pasar al salón donde se celebrará la cena. El menú está compuesto por salpicón de pixín y langostinos, lubina al cava y solomillo a la asturiana con verduritas. Los dulces navideños ponen la guinda a un evento que continuará con la actuación de la orquesta Límite y el DJ Viddeddance. Finalmente, alrededor de las seis de la mañana, se servirán las tradicionales sopas de ajo y chocolate con churros. 

Celebrar en familia

Cenar fuera un día tan señalado o llevarse las viandas preparadas a casa permite "pasar una jornada mucho más relajada, incluso si se elige la opción de la comida para llevar, podrás disfrutar mucho más de la familia, sin tener que estar pendiente de nada más", comenta Javier Alonso, de La Campana.

Los perfiles de quienes se desplazan para cenar y celebrar la Nochevieja en un restaurante son de lo más variado. "Hay desde familias, que ocupan mesas de 24 personas, hasta parejas", apunta Alonso. Lo bueno, es que en las fiestas posteriores se junta todo el mundo y se puede "conocer a gente nueva". Algunos, también prefieren compartir ese día con los amigos y no renunciar a estar con los más pequeños de la casa. "Este año, además, tenemos alrededor de 20 niños, para los que habrá un menú infantil especial", detalla Javier Alonso.

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