Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La lista roja del patrimonio de Llanera: de la Torre de Pruvia a la capilla de los Díaz de Campomanes o el Palacio de Villanueva, a la espera de intervenciones

Ramón Rodríguez alerta del estado de conservación de varios elementos icónicos del legado arquitectónico local, en los que urge actuar

Ramón Rodríguez, en Posada de Llanera

Ramón Rodríguez, en Posada de Llanera / Luján Palacios

Luján Palacios

Luján Palacios

Posada de Llanera

Llanera puede presumir de contar con un patrimonio único, pero el diagnóstico de su estado resulta, a decir del presidente del Real Instituto de Estudios Asturianos, demoledor. Ramón Rodríguez lleva años alertando del estado de abandono de muchos elementos de la riqueza artística y cultural local, y ha querido poner negro sobre blanco aquellos sobre los que urge actuar: “Tres edificios de hermosa fábrica del siglo XVII que se encuentran en un estado de conservación preocupante. El Palacio de Villanueva, en San Cucao, a la Capilla de los Díaz de Campomanes, en Cayés, y a la Torre de Pruvia”, relata Rodríguez.

Lo hace en un extenso artículo en la segunda edición de la revista cultural Cartafueyos, recientemente presentada y de la que es director, para lanzar una advertencia a los propietarios de los inmuebles y administraciones involucradas. “Nuestro patrimonio en su conjunto está en un estado preocupante. Es mucho lo que ha desaparecido en el pasado reciente, pero lo que permanece necesita una protección inmediata y en casos concretos una decidida actuación pues algunos edificios están en ruina y de otros solo quedan vestigios. Sería más que deseable elaborar una manual completo del patrimonio del concejo en el que, con las ilustraciones indispensables, se aborde la descripción completa de los edificios o, en su caso, yacimientos, y la historia de los mismos”, resalta Ramón Rodríguez.

Empezando por el palacio de Villanueva, “sin duda uno de las mejores construcciones palaciegas rurales de Asturias, propiedad de una rama de los Valdés, dueños y fundadores de la llamada Torre de los Valdés en Guyame (San Cucao)”. Desde finales de los años setenta del pasado siglo XX “ el palacio no hizo más que deteriorarse, ya que sus últimos inquilinos lo abandonaron por aquellos años”. El edificio estaba a punto de desplomarse en los primeros años del actual siglo XXI, pero una campaña de prensa y la presión ejercida sobre la familia llevaron a esta a hacer una restauración. “Rodearon los muros de un zuncho de hormigón que preserva la integridad de las paredes exteriores y lo dotaron con un tejado de uralita o similar, a la espera de una restauración adecuada. Esta hubiese podido tener lugar si se hubiese llevado a cabo una operación inmobiliaria que planeaba hacer una urbanización en terrenos próximos al mismo, propiedad de la familia, cosa que no ocurrió debido a la grave crisis de 2008. Y así sigue en la actualidad”, lamenta el director del Ridea.

El palacio de Villanueva

El palacio de Villanueva / P. T.

“Es, por tanto, preciso emprender la restauración del edificio, cosa nada fácil ya que está en manos privadas, pero desde Llanera y desde el gobierno del Principado deberían iniciarse acciones para tratar de hallar una solución”, insiste, antes de señalar que “lo importante sería encontrar un destino para tan hermosa construcción. No olvidemos que durante el gobierno de Pedro de Silva se barajó la posibilidad de instalar en él los cuadros de la colección que la familia de Pedro Masaveu entregó al Principado como pago por derechos sucesorios”.

En cuanto a la Torre de Pruvia, se trata del edificio civil más importante de la parroquia, “un edificio de los siglos XVII y XVIII, solar de una de las familias más distinguidas del concejo, los Rodríguez de Pruvia” y propiedad hoy en día de la Iglesia de Asturias. “La fachada principal que da al este es del siglo XVII y sin duda la más interesante. Está hecha en mampostería y sillar y tiene una estructura de bloque cúbico en dos plantas. Es la más ornamentada de las cuatro fachadas y se abre a un patio delimitado por un muro de mampostería. A ambos lados del balcón se hallan dos escudos iguales que representan las armas del linaje de los Rodríguez de Pruvia”, detalla en experto, para quien esta construcción palaciega “necesita una rápida intervención para mantenerse en pie. Ya están perdidas las dependencias auxiliares de uso agropecuario citada y el enorme palomar de piedra, que nunca podía faltar en una casona”.

La denominada Torre de Pruvia

La denominada Torre de Pruvia / LNE

Y en lo referido a la capilla de los Díaz Campomanes en Cayés ubicada en una finca en la margen derecha del rio Nora, lindante con la ponte de Cayés, “es uno de los mejores monumentos del siglo XVII del concejo”. Construida en estilo barroco a finales del seiscientos, es de planta rectangular y nave única. La nave está separada de la cabecera por un arco de medio punto y en el muro del Evangelio hay un sepulcro empotrado bajo arcosolio, fechado en 1738, de los Campomanes- Maldonado, construido por el maestro de cantería Gregorio de la Roza. En el suelo del ábside hay otras sepulturas.

“Hace unos años fue vendida a unos particulares que planeaban restaurarla, lo mismo que la vivienda al otro lado de la carretera, de principios del siglo XIX, que sustituyó a la original destruida por los franceses durante la guerra de la Independencia. Todos los esfuerzos son pocos para convencer a los propietarios de que recuperen los dos edificios, la casa y, sobre todo, la capilla. No en vano esta contiene un enterramiento bajo arcosolio, que junto al de la iglesia de Pruvia, que contiene restos de la familia Rodríguez de Pruvia, son los dos únicos conservados en el concejo”, resalta Ramón Rodríguez.

Junto a este patrimonio, habla de dos edificios ya en ruinas: el palacio de Cañe, en Tuernes el Grande, y a la casa de los Ruiz de Villar, en La Bérvola.

Ruinas del palacio de Cañe.

Ruinas del palacio de Cañe. / P. T.

El primero perteneció a algunos de los linajes más importantes del concejo, los Abarca, de San Cucao, los Abarrío de Posada y los Martínez Casaprim de Lugo. “Buena parte de los muros y de la hermosa capilla se derrumbaron. La antigua casona fue reedificada a finales del siglo XVIII en estilo barroco popular, dotada de una hermosa capilla y un típico palomar, que a duras penas se mantiene en pie. El edificio está arrasado en su mayor parte. Es preciso hacer algo con extrema urgencia”, alerta.

El otro edificio en ruinas es la casa de los Ruiz de Villar en La Bérvola, una de las familias más ilustres del concejo. “De hecho, Juan Ruiz de Villar, canónigo de la Catedral de Oviedo y arcediano de Benavente, uno de los más ilustres cargos del cabildo ovetense, fue el segundo rector de la Universidad de Oviedo en 1609. La casa está a punto de derrumbarse totalmente. Sería fundamental conservar, al menos, su fachada en la que lucen las armas del linaje familiar”, sostiene el director de Cartafueyos.

Una alerta con la que llamar la atención sobre el riesgo de una riqueza venida a menos con el paso del tiempo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents