Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Alegría a medias por la reparación de la carretera de Pruvia: sólo se mejorará desde la ITV hacia Gijón y los usuarios reclaman "una intervención integral"

Los vecinos y trabajadores habituales de la zona denuncian la "peligrosidad" de una vía "sin arcenes y llena de baches", con accidentes frecuentes

Por la izquierda, Marco Navarro, José Corujo y José Reguera, en un bar de la zona.

Por la izquierda, Marco Navarro, José Corujo y José Reguera, en un bar de la zona. / L. P.

Luján Palacios

Luján Palacios

Pruvia (Llanera)

El Principado invertirá 503.347 euros en las obras para la renovación integral de 5,5 kilómetros de la carretera entre Lugones y Gijón (AS-381), en un tramo que atraviesa el concejo de Llanera por la parroquia de Pruvia. El proyecto recoge la pavimentación de la vía, la mejora del sistema de drenaje y la renovación y el refuerzo de elementos de seguridad como las barreras y la señalización vertical y horizontal. Una "buena noticia", destacan los vecinos, si no fuera porque sólo se actuará en una parte, y no en toda la extensión de la vía en la parroquia: en lo que atañe al municipio llanerense se intervendrá de la rotonda de la ITV hacia Gijón, y la parte que llega hasta La Fresneda se quedará como estaba, según esta previsión.

Una planificación que "no se entiende", señalan los vecinos de la zona, porque "precisamente ese tramo es el que más falta tiene de arreglo", convenían este miércoles Marco Navarro, José Corujo y José Reguera en la tertulia diaria del Bar Los Tres Hermanos. Si algo tienen claro es que "es una carretera muy peligrosa, con muchos baches, con poca iluminación y sin arcenes, que hacen que sea muy arriesgado transitar por ella".

Edu González y José Peña.

Edu González y José Peña. / L. P.

A ello se suma que "en verano crece mucho la maleza y las señales ni se ven", y que "hay muchas entradas y salidas a la carretera; dan a ella muchos caminos y la incorporación es complicada". Además, señalan que el mantenimiento de esta carretera es "muy deficiente", porque "se hacen rebacheos que no valen para nada, cuando llueve el agua arrastra el material y quedamos como estábamos", señala Navarro. En su caso, a cargo de un negocio, considera "una faena" que no se vaya a arreglar toda la calzada a su paso por Pruvia, porque "nosotros nos quedaremos fuera y no beneficia al bar ni a los clientes".

Tráfico

La última gran actuación del Principado sobre este vial fue "en los años 90", y desde entonces "vienen, echan un poco de asfalto y lo machacan, como en los años 70", lamenta Javier Santiago, quien demanda enérgicamente "una actuación decente para toda la vía", porque entre La Fresneda y la ITV "es donde más negocios y más tráfico hay; hacia Gijón hay menos".

Pablo Álvarez, señalando la zona donde se produjo el último accidente.

Pablo Álvarez, señalando la zona donde se produjo el último accidente. / L. P.

La ausencia de aceras es una constante preocupación para los residentes en la zona, tanto para coger el autobús en la parada como para ir a tomar un café. "Yo vivo en un chalé ahí enfrente, y para venir al bar vengo en coche, sin arcenes no me atrevo", asegura José Martínez.

Los ciclistas no lo tienen mucho mejor. De hecho "procuramos esquivar la carretera por caminos secundarios", aseguran Edu González y José Peña, que ayer rodaban por la carretera de Pruvia "con precaución", porque además "los coches van muy rápido". "Que arreglen toda la carretera y no sólo a tramos, y y ya puestos que hagan un carril bici", demandan.

José Tudela.

José Tudela. / L. P.

De hecho, hace más de una década se hablaba de hacer de este tramo "una travesía urbana", recuerda el presidente de la Asociación de vecinos, Manuel Valcárcel. "Es perentorio un espacio para los peatones, para que no pongan su vida en riesgo, además de revisar los límites de tráfico y habilitar pasos seguros", enumera, en una zona con un denso tejido industrial con negocios de todo tipo y en la que se producen accidentes de forma más habitual de lo que sería deseable. El último el mes pasado y en el tramo sobre el que no está previsto actuar.

Rebajar la velocidad

"Hay mucho tráfico, los colegios de la zona mueven muchos coches y hay un cambio de rasante con línea discontinua, sin apenas luz por la noche y con el firme en mal estado", reflexiona Pablo Álvarez, trabajador de la gasolinera de la zona. En su opinión sería deseable también "bajar el límite de velocidad, porque la gente pasa demasiado rápido en este tramo recto".

Javier Santiago, en el tramo que no se arreglará.

Javier Santiago, en el tramo que no se arreglará. / L. P.

Lo sabe bien José Tudela, repartidor de la cooperativa farmacéutica Cofas, quien pasa con su furgón varias veces al día por esta zona. "La incorporación a la carretera es peligrosa por la velocidad, la gente viene adelantando, piensan que les da tiempo y no hay hacia dónde apartarse", subraya. Y suma a ello el hecho de que "ni hay arcén ni acera, y en cambio hay mucha gente caminando que nos da sustos muy grandes", afirma.

Para los negocios de hostelería del tramo que será mejorado, la intervención es acogida con entusiasmo. No pueden decir lo mismo los que se quedan fuera del arreglo. "El tramo de nuestra zona también urge arreglarse, y más que arreglarse poner unos arcenes en condiciones para que nuestros vecinos puedan caminar con seguridad. No hay más que venir y ver cómo está …. Pero entiendo que todo tiene que llevar su tiempo y quiero pensar que harán un tramo ahora y el nuestro después. Hay que tener paciencia y comprender los tiempos", señala el propietario de un conocido establecimiento a pie de carretera. Una espera que confían en que sea corta para que toda la travesía por Pruvia sea segura para todos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents