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Los "pequemanejadores" de Llanera se preparan para estrenarse como guías de cabras en San Isidro: "Son un poco más peleonas que las vacas"

"Son nuestra joya de la corona", ensalza la alcaldesa, Eva María Pérez, que participó en el último ensayo para la cita de este sábado

Ensayo con cabras de los “pequemanejadores” de Llanera, para el desfile de San Isidro

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Posada de Llanera

Daniel Menéndez tiene tres años, le gustan los animales y ha crecido en una familia en la que tienen vacas de leche. Es de los debutantes entre los “pequemanejadores” de Llanera y lo afronta con mucha ilusión. Este año la novedad es que para el desfile San Isidro del sábado, estos niños llevarán desde Posada hasta el recinto ferial de Ables cabras en vez de vacas, debido a la situación sanitaria derivada de la dermatosis nodular contagiosa. “Igual mejor las vacas, que son más nobles y hacen algo más de caso, pero las cabras pequeñas me caen bien y nos acostumbramos”, comenta Álvaro Fermín, de seis años.

Las últimas semanas han sido de muchos trabajos y ensayos, pero las ganas de disfrutar del gran desfile y mostrar sus destrezas y pasión por el mundo animal, en una tierra de ganaderos como es Llanera, es lo que más les entusiasma a los "pequemanejadores". "Las cabras son un poco más peleonas, pero a la vez también están más tranquilas que las vacas. Es una experiencia muy divertida y se pasa muy bien", afirma Azahara Fernández, de diez años, y ya una veterana en esta aventura.

Son cerca de una treintena de niños, que van desde los dos hasta los doce años, y que por séptima vez participarán en los festejos de San Isidro de Llanera. Un proyecto, el de la escuela de “pequemanejadores”, que como explica la alcaldesa del concejo, Eva María Pérez, "es nuestra joya de la corona". La regidora participó en el último ensayo junto a los más pequeños y apuntó que para el futuro no descarta "apostar más veces por la presencia de cabras, aunque las xatinas sea siempre lo primero".

En la zona de El Molín, junto a Eliseo López, director técnico del certamen, los niños aprovechan la tarde para caminar y dirigir a las cabras durante un buen rato. "Hay alguna que a veces salta", cuenta con una sonrisa la pequeña Vera Busto, de seis años. En su caso, como el de muchos, ha sido la primera vez que ha tratado con estos animales. Todos coinciden en que les ha gustado mucho la experiencia.

Lo confirma Noa Díaz, que a sus ocho años es campeona de España de manejadores: "Hay mucha diferencia de vacas a cabras. Es otro mundo y estoy aprendiendo mucho", reconce. Y esa adaptación al cambio y a las circunstancias fue una de las cosas que sorprendió a monitores como Claudia Díaz, de dieciséis años, que vivió antes la experiencia de ser "pequemanejadora". "Es algo inolvidable por el ambiente, la cercanía...muy recomendable", apuntó.

"La base del desfile"

La imposibilidad de salir con vacas hizo que, desde la organización, Eliseo López plantease a los pequeños elegir entre cabras y ocas. "Ganó rotundamente la opción de las cabras", desvela, antes de referirse a la aventura de este año. "Aprendimos conjuntamente, adultos y niños, de la experiencia del manejo de cabras, que no suelen tener una buena fama. Pero nos resultó muy fácil y hemos sacado mucho de los críos, de su capacidad de adaptarse", señaló López.

David del Pozo, concejal de Medio Rural y Ganadería, ensalzó el papel que juegan los "pequemanejadores". "La base del desfile gira en torno a ellos", señaló, antes de subrayar el sentimiento personal de esta experiencia, de la que formó parte su hijo Dani y a la que ahora, a sus 18 años, da continuidad como monitor de los más pequeños.

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