Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La campaña de excavaciones en Lucus Asturum ya tiene fechas: Esperanza Martín y su equipo volverán a trabajar en la zona de la Rectoral

Los especialistas abrirán el yacimiento el próximo mes de julio con la presencia de varios expertos norteamericanos

Uno de los individuos hallados en el enterramiento medieval de Lucus

Uno de los individuos hallados en el enterramiento medieval de Lucus / Luján Palacios

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Luján Palacios

Luján Palacios

Lugo de Llanera

La octava campaña arqueológica en el yacimiento de Lucus Asturum comenzará el próximo mes de julio en el entorno de La Rectoral, en Lugo de Llanera, y volverá a estar dirigida por la arqueóloga Esperanza Martín. Los trabajos sobre el terreno se prolongarán durante aproximadamente un mes y, una vez concluida la excavación, los materiales recuperados serán analizados en laboratorio, siguiendo la metodología aplicada en las campañas precedentes. Además, volverán a participar en las labores varios expertos norteamericanos, como ya hicieran el año pasado.

La nueva intervención dará continuidad a las investigaciones desarrolladas en los últimos años en uno de los enclaves arqueológicos más relevantes de Asturias. Las excavaciones realizadas en la zona de La Rectoral han permitido confirmar la existencia de un extenso asentamiento romano que desempeñó un papel fundamental como nudo de comunicaciones y como espacio de transición entre las comunidades indígenas prerromanas y el proceso de romanización.

Enterramientos

Los trabajos desarrollados hasta la fecha han sacado a la luz estructuras de época altoimperial, espacios vinculados a actividades domésticas y productivas, así como una importante necrópolis medieval. Entre los hallazgos más destacados de la campaña del pasado año figura una habitación de época altoimperial (siglos I-II d.C.) oculta bajo la necrópolis que abarca desde el siglo VII hasta el XVII. Este espacio ofrece, por primera vez en el enclave, vestigios de decoración pictórica mural y elementos vinculados a la producción textil. A ello se suma el descubrimiento de una cruz copta labrada en hueso, localizada en una de las tumbas medievales excavadas en el sector de La Rectoral. El amuleto apareció asociado a uno de los individuos enterrados en el osario, junto con cuentas de collar y pequeños elementos de bronce que evidencian la presencia ocasional de ajuares funerarios.

La excavación del año pasado

La excavación del año pasado / Luján Palacios

La excavación también permitió documentar decenas de individuos en un enterramiento colectivo medieval y ampliar el conocimiento sobre el denominado "limbo", un espacio destinado a enterramientos infantiles donde aparecieron restos de niños de distintas edades, incluidos nonatos. Los estudios antropológicos realizados sobre algunos de estos individuos han revelado además la presencia de patologías dentales compatibles con las duras condiciones de vida de la época.

Junto a los contextos funerarios, los arqueólogos avanzaron en la identificación de estructuras arquitectónicas de gran interés. El equipo investigador considera cada vez más probable que los restos de un edificio detectados en la zona correspondan a una torre exenta, mientras que en sus inmediaciones comenzaron a aparecer evidencias de una vivienda romana que apuntan a la continuidad del poblamiento en este sector del yacimiento. La realización de prospecciones mediante georradar permitirá determinar en futuras campañas la extensión de las construcciones aún ocultas bajo tierra.

Bien de Interés Cultural

La nueva campaña llega pocos meses después de que el Consejo de Gobierno del Principado aprobara la declaración de Lucus Asturum como Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de zona arqueológica. La medida, respaldada por informes favorables de la Real Academia de la Historia, la Universidad de Oviedo y el Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), reconoce el valor excepcional de unos restos que constituyen un testimonio fundamental de la ocupación del área central de Asturias durante las épocas romana y medieval.

La zona protegida se extiende por una superficie de 194.500 metros cuadrados en la Ería de La Castañera. Las investigaciones arqueológicas han permitido identificar a lo largo de los años dos grandes edificaciones romanas de especial relevancia. Una de ellas corresponde a un complejo de carácter termal de aproximadamente 50 metros de longitud y hasta 15 de anchura, con una superficie interior superior a los 800 metros cuadrados distribuidos en siete estancias. Los materiales recuperados sitúan su uso entre finales del siglo I o comienzos del II d.C. y el siglo IV.

La segunda construcción identificada se interpreta como una vivienda organizada en torno a un patio con pozo, integrada por diversas estancias y ocupada durante al menos dos o tres siglos. Precisamente, la excavación de este pozo ha proporcionado algunos de los materiales más singulares hallados hasta la fecha. Entre ellos figuran restos de calzado de cuero, piezas de madera y evidencias de poda conservadas en un estado excepcional gracias a las particulares condiciones de humedad del depósito.

Con la campaña que arrancará en julio, los investigadores esperan seguir ampliando el conocimiento sobre la evolución urbana de Lucus Asturum y sobre la ocupación continuada del enclave a lo largo de más de un milenio, desde la época romana hasta la Edad Media.

TEMAS

Tracking Pixel Contents