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LOTERÍA DE NAVIDAD

El pueblo de León de 23 vecinos cercado por los incendios donde han caído 120 millones del Gordo: "¡Del miedo hemos pasado a la alegría!"

La Asociación de Campaneros de Manzaneda, en los montes de León, vendió 350 décimos del primer Premio

En León, una de las provincias más golpeadas por el fuego este verano, han caído 728 millones del Gordo

Vecinos de Manzaneda, León, celebran el Gordo de la Lotería de Navidad.

Vecinos de Manzaneda, León, celebran el Gordo de la Lotería de Navidad. / José Luis Roca

Manzaneda (León)

Dice Celiano, de 77 años, que estaba "cortando leña" para la lumbre por la mañana cuando su mujer salió al porche y le dijo que les había tocado el Gordo. "No me lo creía, una alegría muy grande", asegura metiendo las manos en el chambergo cuando comienza a arreciar el aguanieve, pero da igual. Se descorchan botellas de champán frente a la antigua escuela de Manzaneda de Cabrera (León) y hay algún paisano que va hasta en camiseta pese a que rozamos los 0ºC.

Es Markel, de unos 30 años, que durante el año vive en Vitoria y en vacaciones viene a este precioso pueblo de montaña, de casas de piedra, cerca del monte Teleno, con solo 23 vecinos censados y que, en verano, como decenas de localidades de León, vivió una auténtica pesadilla. "Es que estábamos entre dos incendios, había días que caían cenizas, pasamos miedo", relata Markel.

Del miedo se ha pasado a la euforia en apenas unos meses porque la Asociación de Campaneros, creada hace cuatro años para poner en valor una tradición ancestral del pueblo, ha vendido 350 décimos del Gordo de la Navidad (el número 79.432), un total de 140 millones de euros, repartidos entre los numerosos veraneantes, familiares y amigos.

Vecinos de Manzaneda, León, celebran el Gordo de la Lotería de Navidad.

Vecinos de Manzaneda, León, celebran el Gordo de la Lotería de Navidad. / José Luis Roca

“Es una campanada”, admite el presidente de esta entidad, Samuel Salgado, que desde el inicio compra el número vendido en La Bañeza originalmente y que, en un giro de justicia poética, ha regado de millones todo León, la provincia más afectada por la ola de incendios que asoló el norte de España [un 20% de la masa forestal quedó arrasada por el fuego] en agosto.

"¡Del miedo hemos pasado a la alegría!", comentaba otro vecino del municipio, que se dedicaba tradicionalmente a la ganadería y al cereal y que en verano se llena de familiares de los antiguos vecinos. "Este premio se ha ido a Barcelona, a Vitoria, a Elgoibar, a Ermua, a Barcelona... a muchos sitios", comentaba Luis. "Yo ya estoy jubilado, así que el premio va a ir para mis hijas y mis nietos".

"Como somos la España vaciada, nadie se acordó de nosotros durante los incendios, y mira, ahora nos ha tocado el Gordo", afirma una vecina

"Yo no estaba viendo el sorteo, y me avisó mi hermano, que le había a regalado un décimo. '¡Que nos has dado el Gordo!, me dijo; 'vete por ahí', le respondí", cuenta Isabel en el pequeño bar del pueblo, que a media tarde es una estafeta de abrazos y sonrisas. "Menos mal que el presidente lo compró en La Bañeza y no en Astorga; si no nos hubieran dado por saco", comenta Javi, pintor en el País Vasco y cuya madre era de aquí. "Lleva un número hasta mi suegra", presume ufano.

"Como somos la España vaciada, nadie se acordó de nosotros durante los incendios, y mira, ahora nos ha tocado el Gordo", comentaba otra paisana que acababa de llegar de Valladolid. "Las que no me querían de pobre de rico que no me busquen", suelta uno de los más jóvenes. "Joder, yo no sé ni lo que tengo, creo que llevo varios", dice Pablo, con el gorro de Papa Noel.

468 millones en La Bañeza

En total, 1.820 décimos de El Gordo (el número 79.432) se han vendido en las localidades leonesas de La Bañeza (donde lo repartió el club de fútbol), Villablino, una zona también particularmente sacudida por los incendios, y Pola de Gordón.

El Club de Fútbol de La Bañeza fue una fiesta todo el día. "Tráete varias chismas de cerveza, ¿estarán frías no? Y algo de vino, que aquí vamos a seguir un rato". Gonzalo Prieto, presidente henchido de orgullo, llamaba a mediodía a un hostelero de la localidad (13.000 habitantes) para que trajera más bebidas y comida dado que la fiesta en el estadio se iba a alargar más de la cuenta. Ya lo merece. El club de fútbol que preside ha repartido 117 series del premio Gordo (79432). Un total de 468 millones de euros.

"Si Vinicius está a disgusto lo fichamos"

— Gonzalo Prieto. Presidente del Club de Fútbol La Bañeza

"Es una alegría inmensa, inesperada. Llevábamos 17 años jugando el mismo número y nunca nos había tocado ni el reintegro. Y ahora mira. Ya me dicen que tengo que fichar, pero hay que tener los pies en el suelo... aunque si Vinicius está a disgusto lo fichamos", dice Prieto, que tuvo alegría doble este año: superó un problema de salud y ahora el Gordo, que además "ha llegado a mucha gente: a dos bares, a una farmacia...".

El primer Premio del Sorteo Extraordinario de Navidad ha supuesto una alegría para todo el municipio y para toda la comarca de la Maragatería, que este verano quedó asolada por unos incendios que quemaron miles de hectáreas y provocaron la muerte de dos voluntarios vecinos de la zona.

"En los pueblos de alrededor estuvimos ayudando con las llamas, aquí afortunadamente no llegó el fuego por la autovía lo paró. Mucha gente perdió la casa, el campo, el ganado...", dice Claudia, cuyo padre está en la directiva y todos en la familia llevaban el décimo. "Ahora vamos a celebrarlo", asegura la joven, que fue uno de los cientos de voluntarios de la localidad que ayudaron en la lucha contra el fuego que se inició a mediados de agosto en Molezuelas de la Carballeda.

10 décimos por jugador

Cada jugador del equipo tenía 10 décimos asignados para vender a la familia y amigos y se cobraban dos euros de comisión para las arcas del club. "Hay uno de los jugadores que son 10 hermanos y casi todos llevan un décimo", dice Noemí, madre de uno de los centrales del equipo, que lleva enlazadas siete victorias consecutivas en la humilde División Regional en la que compite.

"Uno de los jugadores tiene 10 hermanos y casi todos llevan un décimo", explica Noemí, madre de un central del equipo

"Por aquí ya han estado los de los bancos, pero no eran de La Bañeza, ¡eh!", explica la mujer, sorprendida mientras degusta una cerveza de lata frente al campo. Su hijo había vendido décimos para toda la familia. "Hipoteca ya no tengo. Ahora es para qué él lo disfrute. Solo tuve un hijo, porque era pobre...ahora ya no", bromea.

Sobre varias mesas de cámping hay repartidas varias bandejas de jamón, queso y lomo, y varias botellas de vino mientras jugadores, familiares y amigos no parar de gritar como si hubieran ganado un partido.

"El 'presi' nos tiene que dar este año prima triple", asegura Jesús, el portero, mientras festejaba con champán con el resto del equipo. "Que no fiche a nadie, que nosotros vamos a subir con los que somos", tranquiliza otro de los jugadores.

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