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Radiografía de Valdés: el concejo que contiene la pérdida de población gracias a la inmigración y al boom rural tras la pandemia

El municipio, el cuarto en extensión de Asturias, con una orografía complicada y con una importante dispersión geográfica, ha conseguido reducir la sangría demográfica desde el año del covid

Los expertos advierten que la falta de vivienda asequible "estrangula" al municipio: "Eso dificulta la llegada y asentamiento de nuevos habitantes"

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Valdés cuenta en la actualidad con algo menos de 11.000 habitantes, en concreto con 10.895, según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística (INE), una cifra que confirma la tendencia de pérdida de población sostenida en las últimas décadas, aunque con una desaceleración reciente. Como ocurre en el conjunto de Asturias, el concejo combina un saldo vegetativo negativo, marcado por el envejecimiento y la baja natalidad, con una ligera compensación a través de la llegada de población inmigrante. Ese equilibrio precario sitúa a Valdés en una fase de estabilización frágil, más que de crecimiento real.

La estructura territorial del concejo explica buena parte de esta evolución. Se trata de un municipio extenso, con baja densidad de población y una clara dualidad entre la franja costera y el interior rural. Mientras Luarca y su entorno concentran servicios, actividad económica y parte del desarrollo urbanístico, las parroquias del interior presentan dinámicas mucho más regresivas, con pérdida de habitantes y envejecimiento acusado. La socióloga de la Universidad de Oviedo Marta Ibáñez subraya esa brecha interna: la villa ha evolucionado hacia un modelo más vinculado al turismo y a los servicios, mientras que las zonas del interior, ligadas a la tradición vaqueira y a las actividades primarias, mantienen una realidad muy distinta, con mayores dificultades de acceso a servicios y menor capacidad de atracción de población.

Imagen del puerto de Luarca tomada desde uno los locales hosteros del paseo del Muelle.

Imagen del puerto de Luarca tomada desde uno los locales hosteros del paseo del Muelle. / Miki López

Pese a este contexto, en los últimos años se han observado algunos elementos que han contribuido a ralentizar la caída demográfica. El primero, es la llegada de población inmigrante, que, según los expertos, constituye el principal factor de crecimiento en los concejos asturianos. El segundo tiene que ver con el impacto de la pandemia, que impulsó un cierto dinamismo inmobiliario en entornos no urbanos como Valdés.

Falta oferta residencial

Sin embargo, esta tendencia se enfrenta a un obstáculo estructural que limita cualquier consolidación: la falta de vivienda asequible. Ibáñez identifica este punto como el principal "estrangulamiento" del concejo. Existe demanda potencial y también oportunidades laborales, especialmente en el ámbito de los cuidados, impulsado por el envejecimiento de la población, y en sectores como la hostelería o el primario, con especial peso de la actividad forestal en un territorio con abundancia de monte. "Pero la ausencia de oferta residencial accesible dificulta la llegada y asentamiento de nuevos habitantes", añade la experta.

Este desajuste se produce, además, en un contexto en el que parte de los empleos disponibles no encuentran relevo en la población local, debido en parte a un mayor nivel educativo y a expectativas laborales distintas. La necesidad de mano de obra externa, especialmente en cuidados, se perfila así como un elemento estructural del futuro del concejo.

EN IMÁGENES: Un recorrido por Valdés

EN IMÁGENES: Un recorrido por Valdés / Miki López / LNE

45 minutos al centro de Asturias desde Luarca y Trevías

En proyecto está la construcción de una residencia en Villar con centro de día que aspira a absorber la demanda comarcal. A ello se suma la cuestión de la conectividad, tanto externa como interna. Aunque Valdés se sitúa a unos 45 minutos de la zona central asturiana desde las villas principales (Luarca y Trevías), lo que permite cierta movilidad laboral, los expertos coinciden en que la vertebración interna sigue siendo insuficiente.

El estado de las carreteras, la accesibilidad a los núcleos rurales y el mantenimiento de servicios como la escuela resultan "determinantes" para fijar población en el territorio. La experiencia de los centros rurales agrupados, según Ibáñez, con escuelas pequeñas dispersas en zonas rurales, demuestra que "allí donde hay servicios educativos, las familias tienden a permanecer, mientras que su ausencia favorece el desplazamiento hacia la villa". "Normalmente los padres buscan que sus hijos puedan relacionarse donde viven", dice.

EN IMÁGENES: Un recorrido por Valdés

EN IMÁGENES: Un recorrido por Valdés / Miki López / LNE

El comercio, un sector en retroceso pero optimista

En paralelo, el pequeño comercio de Luarca ofrece una imagen directa de la evolución socioeconómica del concejo. Isabel Menéndez, comerciante con tres décadas de experiencia, describe un sector en retroceso, afectado por la competencia de las grandes superficies y el comercio online, así como por el cambio en los hábitos de consumo.

"La menor presencia de población joven en las calles y el aumento de los costes dificultan la continuidad de muchos negocios", señala, aunque los establecimientos que se mantienen lo hacen apoyándose en la "atención personalizada y en la fidelidad de una clientela fiel". En un contexto de pérdida de población en el entorno rural, el comercio de proximidad sigue desempeñando, no obstante, una "función clave" como elemento de cohesión social y urbana. "Sin comercios, no hay luz".

Un futuro posible: la "casa" del bienestar de trabajadores de otros concejos

El debate sobre el modelo económico del concejo introduce otro de los ejes centrales de su futuro. Para Joel García, constructor y presidente de la patronal del sector, Valdés "no puede sostener su desarrollo exclusivamente en el turismo". La falta de suelo industrial y el retraso en proyectos como la ampliación del polígono o el desarrollo previsto, antaño y sin avances en la actualidad, en Trevías limitan las posibilidades de diversificación económica. García plantea la necesidad de impulsar "estos espacios para generar actividad y evitar una dependencia excesiva del sector servicios".

EN IMÁGENES: Un recorrido por Valdés

EN IMÁGENES: Un recorrido por Valdés / Miki López / LNE

Al mismo tiempo, señala una oportunidad estratégica: "La posibilidad de que Valdés se convierta en un espacio residencial para trabajadores vinculados a los polos industriales cercanos, especialmente en Navia", el concejo vecino y más industrial del Occidente. Frente a un entorno más industrializado, el concejo valdesano "podría ofrecer mejores condiciones de vida, siempre que disponga de suficiente vivienda y servicios". "Lo que puede ofrecer Valdés es calidad de vida", añade.

En ese contexto, la construcción aparece como un sector con capacidad de arrastre, tanto por la generación de empleo directo como por su papel en la fijación de población. El desarrollo de nueva vivienda, junto con una planificación urbanística que diferencie a Valdés de otros concejos del entorno, se perfila como una de las herramientas clave para consolidar cualquier crecimiento. El Ayuntamiento de Valdés, con un planeamiento urbano aprobado y en vigor desde hace años, tiene planes al respecto. Ha encargado un estudio para conocer cómo podría crecer la villa en dos zonas estratégicas: La Capitana y la zona alta de Luarca.

Mejorar la conectividad, el gran reto

El diagnóstico, compartido por los distintos actores consultados, apunta a un concejo que ha conseguido frenar parcialmente su declive, pero que aún no ha logrado revertirlo. La consolidación de esa tendencia dependerá de su capacidad para resolver los desequilibrios existentes: aumentar la oferta de vivienda, mejorar la conectividad (tanto de transporte público como online), atraer población, especialmente la joven e inmigrante que desee trabajar en los sectores que la población local reúsa, y diversificar su base económica.

En un escenario de envejecimiento generalizado y competencia entre territorios, el margen de maniobra es limitado, pero decisivo. Valdés no se enfrenta tanto a la falta de oportunidades como a la necesidad de articularlas en un modelo coherente que permita transformar una estabilización incipiente en un crecimiento sostenido. El turismo, aunque siga siendo muy estacional, está garantizado, como el futuro de las ganaderías del concejo, que son pocas con respecto al pasado ligada al sector primario, pero no están en riesgo.

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