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Viento del Norte, el motor cultural de Luarca: 250 actividades organizadas por los propios vecinos

Además de conferencias, la entidad, nacida en 2012, promueve salidas culturales, como viajes a la ópera o excursiones, con el objetivo de dinamizar la vida cultural del concejo y mantener activa a la comunidad

Viento del Norte, el motor cultural de Luarca: 250 actividades organizadas por los propios vecinos

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

En Luarca la actividad cultural tiene en la asociación cívico-cultural Viento del Norte uno de sus principales motores. Lo que comenzó como una iniciativa vecinal con vocación abierta se ha consolidado con el paso de los años como un referente en la dinamización social del concejo. Baste un dato: 250 actividades programadas (y disfrutadas por el gran público).

Su origen se remonta a la iniciativa, en el año 2012, de un pequeño grupo de luarquenses que, sin grandes pretensiones iniciales, entendieron que era necesario hacer algo por el pueblo.

No se trataba solo de organizar actividades, "sino de crear un espacio abierto, cívico y cultural, donde cualquiera pudiera participar sin importar su ideología o creencias", explica la actual presidenta, María Jesús Paredes.

Ana antes de una de las charlas.

Ana González antes de una de las charlas. / Ana M. Serrano

Entre los impulsores estaban nombres como Juan Antonio Estremera, Juana Pelayo García-Poladura, Rafael González del Busto o Menchu Fernández Lavandera, con Daniel Lissi como primer presidente.

Paredes informa de que la asociación "fue creciendo poco a poco, sumando socios y voluntades". Ella misma se incorporó años después y asumió la presidencia en torno a 2020, en una etapa ya consolidada del colectivo.

Desde entonces, destaca la continuidad y el compromiso como claves de su funcionamiento. "Mantener viva la actividad no es sencillo", reconoce, porque implica coordinar fechas, contactar con ponentes, organizar la logística y sostener el esfuerzo económico, pero la respuesta del público "siempre ha sido positiva".

Las conferencias abiertas a público, un pilar

Uno de los pilares de la asociación son sus conferencias, que se celebran con regularidad mensual y reúnen a una media de entre 60 y 70 personas. Ponentes de distintos ámbitos aceptan participar sin dificultad, "atraídos por el ambiente cercano y el interés del público", opina Paredes. Muchos de ellos, según señala la presidenta, valoran especialmente la acogida, incluso por encima de la que encuentran en otros espacios más grandes.

Pero Viento del Norte no se limita a las charlas. Su actividad incluye salidas culturales que han acabado convirtiéndose en una seña de identidad. Viajes a la ópera, al teatro o al ballet reúnen a grupos de unas cuarenta personas que comparten no solo el espectáculo, sino también la experiencia colectiva. A ello se suman excursiones de un día y viajes culturales más amplios, como los realizados a Burgos o Valencia, con nuevas propuestas ya en marcha.

Para María Jesús Paredes, el valor de la asociación es doble. Por un lado, permite a muchas personas, especialmente jubiladas, "mantenerse activas intelectual y socialmente". Por otro, contribuye a "dinamizar la vida cultural del concejo", algo que considera fundamental para evitar el estancamiento y fortalecer la comunidad.

Más organización en el calendario cultural del concejo

Esa misma idea la comparte Lidia Rodríguez, que formó parte del núcleo inicial. Recuerda aquellos primeros pasos como un ejercicio de ilusión colectiva, con el objetivo de crear algo que no existía en Luarca. Lo que comenzó con la expectativa de reunir a una veintena de socios ha superado con creces cualquier previsión, alcanzando hoy más de doscientos miembros. A su juicio, el éxito radica en haber construido un espacio inclusivo, donde todos tienen cabida.

No obstante, también hay retos pendientes. Uno de ellos es la falta de coordinación entre las distintas entidades culturales del concejo, lo que provoca solapamientos de actividades en determinadas fechas. Una cuestión que, según lamenta Rodríguez, "sigue sin resolverse pese a los intentos de diálogo con el Ayuntamiento".

Más que una agenda cultural

Desde dentro, el proyecto se vive como algo más que una agenda cultural. José Antonio Pérez, uno de sus integrantes, lo define como un "impulso necesario en un entorno que, de otro modo, podría caer en la inercia".

El secreto, apunta, está en la cercanía: "conferenciantes accesibles, trato humano" y, se puede añadir, una red de hospitalidad que convierte cada actividad en una experiencia compartida. Lo más curioso, a su juicio, es como colabora la gente "haciendo el trabajo más fácil".

José Antonio Pérez en la sala Portizuelo del Casino, donde se imparten todas las ponencias abiertas al público.

José Antonio Pérez en la sala Portizuelo del Casino, donde se imparten todas las ponencias abiertas al público. / Ana M. Serrano

Inmaculada López, otra integrante de la junta directiva, señala que todo el material que se utiliza en las ponencias, como el ordenador y el proyector, son del colectivo.

A día de hoy, no hay una sala municipal que ofrezca lo que el colectivo necesita. "Es por ello que tenemos que trabajar mucho para lograr que esto (y señala la última charla que se impartió en la sala Portizuelo del Casino de Luarca) sea posible", dice.

"Nos gusta lo que hacemos y hay respuesta", explica. A su lado, Ana González habla de lo que le aporta el colectivo: "trabajo en equipo, riqueza cultural y estar haciendo algo que merece la pena: formar desde un ámbito no formal". Conste en acta, su nombre no tiene nada que ver con la "famosa canción" de Nando Agüeros.

Por la izquierda, José Antonio Pérez, Lidia Rodríguez, María Jesús Paredes, Inmaculada López, Lorenzo Fernández y Ana Fernández.

Por la izquierda, José Antonio Pérez, Lidia Rodríguez, María Jesús Paredes, Inmaculada López, Lorenzo Fernández y Ana González. / Ana M. Serrano

Lorenzo Fernández, Gelo, también cree que es necesario hacer estas asociaciones porque en Luarca "el que se aburre es porque quiere porque en cultura y deporte estamos a la cabeza del Occidente", apunta. Añade algo más: "Las conferencias están pensadas para todo tipo de público, los conferenciantes se amoldan a lo que ven y los temas son muy variados".

El colectivo se financia con las cuotas de los socios. 40 euros al año. ¿Tiene futuro? "Eso no duda".

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