Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La Semana de las Letras Asturianas echa raíces en el Instituto de Luarca

María Esther García relata su experiencia personal y defiende la importancia del asturiano como forma de entender el mundo en su visita al instituto

La Semana de las Letras Asturianas echa raíces en el Instituto de Luarca

Ana M. Serrano

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Luarca (Valdés)

La Semana de las Letras Asturianas del Instituto de Luarca nació con la voluntad de sacar la lengua del libro de texto y acercarla al alumnado a través de quienes la escriben, la enseñan y la sienten como parte de su vida.

En ese contexto, la visita de la escritora María Esther García, de La Rebollada, al centro para conversar con una treintan de alumnos se convirtió en uno de los momentos centrales de unas jornadas pensadas para que los estudiantes conozcan de cerca la literatura asturiana y descubran que ellos también pueden leerla, hablarla y escribirla.

La iniciativa fue impulsada por el profesor Hugo Cortina, que explica que el centro quiso preparar la programación "ya a principios de curso".

La idea era celebrar estas fechas de una manera especial y contar con autores que representaran distintas realidades lingüísticas de Asturias. Por eso, el instituto reunió a Sidoro Villa-Costales, vinculado al asturiano central, y a María Esther García, representante de un asturiano más occidental, más cercano también al alumnado luarques.

El profesor de Llingua, Hugo Cortina, se dirige a los alumnos en presencia de Esther García y Jesús Fernández.

El profesor de Llingua, Hugo Cortina, se dirige a los alumnos en presencia de Esther García y Jesús Fernández. / Ana M. Serrano

El objetivo, según Cortina, era "darles a conocer nuestra literatura, que conozcan en persona a nuestros escritores, que puedan hablar con ellos, preguntar curiosidades y animarlos a leer". Pero la propuesta iba más allá de la lectura. El profesor reconoce que uno de los retos en el aula es lograr que el alumnado se anime a escribir. "Sería perfecto llegar a animar a algunos a escribir también", señaló.

El punto de partida

Precisamente, la obra de María Esther García sirvió este curso como punto de partida para ese trabajo creativo. A partir de un libro de relatos cortos de la autora, centrado en animales, los estudiantes escribieron sus propios relatos sobre esa misma temática. La presencia de García López dio sentido a esa apuesta. Ante los estudiantes, la autora habló este jueves de su trayectoria como escritora y docente, de su relación emocional con la lengua y de cómo el asturiano le permitió reencontrarse consigo misma.

Recordó que desde niña "hablaba sola, imaginaba historias y escribía", aunque sus primeros textos fueron en castellano. El cambio llegó cuando descubrió que también podía escribir en asturiano. "Cuando me encontré con que podía escribir en asturiano, encontré otra vez conmigo misma", contó al alumnado.

Ese descubrimiento fue, según explicó, profundamente emocionante. A partir de entonces comenzó a producir más textos, poesía, relatos y materiales vinculados también a su labor educativa. Su primer libro llegó en 2007, pero su escritura venía de mucho antes, unida a su vocación de maestra y a una vida dedicada a la enseñanza.

Sin materiales para enseñar el asturiano

García recordó, a raíz de las preguntas de los alumnos, que siempre soñó con ser maestra. De niña, en su pueblo, jugaba a dar clase a otros niños y niñas. Más tarde, cuando empezó a ejercer, se encontró con una realidad muy distinta a la actual: apenas existían materiales para enseñar asturiano. "Cuando yo empecé a dar clases no teníamos nada más que un pequeño diccionario y uno o dos cuentos", explicó. Aquella falta de recursos la llevó a crear sus propios textos y materiales para el alumnado.

Durante su intervención, María Esther García defendió precisamente la importancia de que los alumnos puedan mirar a los autores a los ojos, preguntarles y comprobar que la literatura asturiana está viva. "Que conozcan a los autores, que nos puedan preguntar y ver que somos autores que tenemos libros escritos en asturiano es muy interesante para los alumnos", señaló. También les dejó una idea de fondo: ellos mismos pueden ser escritores algún día.

Un momento de la actividad.

Un momento de la actividad. / Ana M. Serrano

Uno de los momentos más significativos del encuentro llegó cuando los estudiantes le preguntaron por la pérdida y la promoción de la llingua. García reconoció que le produce tristeza ver cómo se debilita su uso, aunque también recordó que la juventud actual vive en un contexto muy distinto, atravesado por las redes sociales, internet, la televisión y la radio. Aun así, defendió que la lengua propia no debe quedar reducida a una asignatura.

"La lengua asturiana ye la nuestra forma de entender el mundo", afirmó. Para la escritora, cuando una lengua se pierde no desaparecen solo palabras, sino una parte esencial de la cultura, de la memoria y de la manera de mirar la realidad. Por eso animó al alumnado a seguir aprendiéndola, hablándola en todos los contextos posibles y creyendo en su valor.

El director del instituto, Jesús Fernández, durante la presentación de la actividad.

El director del instituto, Jesús Fernández, durante la presentación de la actividad. / Ana M. Serrano

El alumnado recibió con interés las jornadas. Alba Martínez, de 12 años, destacó que le habían servido para conocer "la importancia de los escritores asturianos" y el valor del asturiano. Explicó que eligió la asignatura porque le permite aprender más sobre la cultura propia y tenerla "más interiorizada".

Otro alumno, Hugo Alfonso, de 13 años, afirmó que estas actividades son necesarias porque el asturiano "es una lengua que se está perdiendo" y cada vez la habla menos gente. Por eso, considera importante que los estudiantes participen en iniciativas que ayuden a "revivir esa lengua" y a mantener vivas las tradiciones.

Durante estos días, los estudiantes no solo se acercaron a la obra de Sidoro Villa-Costales y María Esther García, sino que también descubrieron conceptos como el 'entremés' (pequeña adaptación teatral), conocieron figuras relevantes de la literatura asturiana y profundizaron en la cultura de su entorno.

A la charla con la escritora Esther García tambien acudió el director del instituto, Jesús Fernández.

Tracking Pixel Contents