Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Algas laminarias contra el cambio climático: el nuevo reto que une a Cudillero y Luarca gracias a la Fundación Caja Rural

El proyecto Bosque Azul Asturias reintroducirá laminarias en fondos marinos de las playas de Castro y Taurán con la colaboración de cofradías, pescadores y personas con discapacidad

Foto de grupo de miembros de las fundaciones Caja Rural  de Asturias y Amicos, en Cudillero.

Foto de grupo de miembros de las fundaciones Caja Rural de Asturias y Amicos, en Cudillero. / Ana M. Serrano

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Cudillero / Luarca (Valdés)

Cudillero y Valdés serán escenario de una iniciativa pionera de restauración marina destinada a recuperar los bosques de laminarias en la costa occidental asturiana. La Fundación Caja Rural de Asturias y Amicos han lanzado el proyecto Bosque Azul Asturias, una actuación que busca reintroducir la laminaria 'ochroleuca' en zonas donde estos bosques submarinos han desaparecido o se han reducido de forma muy significativa en los últimos años.

La presentación tuvo lugar este lunes en el puerto de Cudillero y en la zona también portuaria de Luarca, con la participación de representantes de la Fundación Caja Rural de Asturias, Amicos, las cofradías de pescadores, activistas medioambientales y miembros de entidades vinculadas al territorio.

Eva Pando, directora de la Fundación Caja Rural de Asturias, explicó que se trata de "un proyecto de reforestación" que traslada al mar una línea de trabajo que la entidad ya venía desarrollando en zonas rurales de montaña. "Hasta ahora habíamos reforestado bosques en lugares como Ibias o Cangas del Narcea. Ahora queremos hacer lo mismo en el mar, en Cudillero y Luarca", señaló.

Xoán España muestra una alga laminaria.

Xoán España muestra una alga laminaria. / Ana M. Serrano

La iniciativa pretende recuperar unos ecosistemas clave para la biodiversidad marina. Los bosques de laminarias funcionan como refugio, zona de cría y alimento para numerosas especies, entre ellas algunas muy conocidas en Asturias, como los oricios, crustáceos y peces juveniles. Su retroceso, vinculado al calentamiento del mar, la actividad humana y la presencia de especies herbívoras que depredan sobre estas algas, ha afectado al equilibrio de los fondos marinos.

Xoán España, director general de Amicos, detalló que el proyecto consiste en introducir soportes con esporas y microalgas de laminaria (y, en concreto, "la especie que mejor se adapta a las altas temperaturas") para crear pequeños bosquetes submarinos. Estos soportes, preparados sobre piedras, serán colocados en zonas seleccionadas con la ayuda de los marineros y las cofradías, precisamente en puntos donde antiguamente ya existían laminarias.

En Cudillero, la actuación se desarrollará en el entorno del Islote de Ravión, cerca de la playa de Castro, a unos 15 metros de profundidad. En Valdés, la plantación se llevará a cabo en la zona de Taurán, próxima al puerto de Luarca, otro enclave donde estos bosques marinos formaban parte del paisaje submarino y han ido desapareciendo.

Componente social

El proyecto cuenta además con un importante componente social. Personas con discapacidad intelectual vinculadas a Amicos participan en la preparación de los soportes que servirán como base para la reintroducción de las laminarias. Para la Fundación Caja Rural de Asturias, esta colaboración une sostenibilidad, inclusión y apoyo al medio rural y costero.

La actuación tendrá seguimiento científico para comprobar cómo crecen las algas, cómo evolucionan los pequeños bosques submarinos y qué factores influyen en su recuperación. Según explicó Xuan España, la idea es que estos bosquetes puedan convertirse en puntos de reproducción y expansión natural "en un plazo de dos o tres años".

Otros proyectos en Luarca

El proyecto también abre la puerta a nuevas líneas de restauración marina en la costa asturiana. En Luarca, Amicos trabaja además en una iniciativa vinculada a la recuperación de gorgonias y corales afectados por capturas accidentales, con el objetivo de devolverlos al mar y favorecer la creación de pequeños arrecifes.

Bosque Azul Asturias nace con vocación de continuidad y con la intención de crear una alianza entre entidades sociales, cofradías, pescadores, instituciones y comunidad científica. "El mar es muy grande, pero podemos ir poniendo nuestro granito de arena", defendió España, quien agradeció a la Fundación Caja Rural su apuesta por los bosques marinos. Además la laminaria "es uno de los grandes captadores de CO2", razón por la que desde el mar "también se puede regular la contaminación". "Es decir, estamos trabajando para dejar un mundo mejor a nuestros nietos", concluyó.

Tracking Pixel Contents