Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La gimnasia rítmica del occidente vuelve con medallas del Campeonato de Asturias Escolar

Gimnastas de los colegios Ramón Muñoz, San Miguel de Trevías y CRA Álvaro Delgado brillaron en la final escolar disputada el sábado 30, con podios en conjunto benjamín y en la nueva modalidad de dúos y tríos

Por la izquierda, Jana Álvarez, Allyson Méndez, Edurne Suárez, Vera Valdés y Ainara Fernández.

Por la izquierda, Jana Álvarez, Allyson Méndez, Edurne Suárez, Vera Valdés y Ainara Fernández. / LNE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Luar (Valdés)

La gimnasia rítmica de Luarca, dirigida por Manoli Díaz, volvió a demostrar que, cuando hay ganas, constancia y mucho trabajo detrás, también se puede competir al máximo nivel. El pasado sábado 30 se celebró la final del Campeonato de Asturias Escolar de Gimnasia Rítmica, una cita que reunió a gimnastas de distintos colegios de la zona, entre ellos Ondas Caridad, Ría de Navia, en Navia, y Recta Final de Luarca, con participación en categorías de conjuntos, individuales, dúos y tríos, esta última una modalidad novedosa dentro de la competición.

Los resultados fueron "muy positivos" para las gimnastas del occidente. El conjunto benjamín de Valés, formado por niñas del colegio Ramón Muñoz, de Luarca, el San Miguel de Trevías y el CRA Álvaro Delgado, consiguió subir al podio como terceras de Asturias. El equipo estuvo integrado por Edurne Suárez, de Trevías; Jana Álvarez, Vera Valdés y Allyson Méndez, del CRA; y Ainara Fernández, del Ramón Muñoz.

También hubo medalla en la modalidad de dúos y tríos, donde dos gimnastas del colegio Ramón Muñoz, las gemelas Lena y Nora Picos, lograron una destacada medalla de plata, proclamándose subcampeonas de Asturias en su categoría. Una nueva modalidad que exige "coordinación, expresión y precisión compartida", y en la que las representantes luarquesas dejaron "muy buenas sensaciones".

WhatsApp Image 2026 06 02 at 11.37.53

Las hermanas Lena y Nora Picos. / LNE

En la competición individual participaron también Olivia Suárez y Olaia de los Ángeles, ambas del colegio Ramón Muñoz, después de haberse clasificado en una fase anterior. En este caso no alcanzaron el podio, pero realizaron una buena actuación. "Hicieron lo que tenían que hacer y compitieron muy bien", valoran desde el equipo técnico, destacando que el individual es una de las modalidades más exigentes, porque cada gimnasta se enfrenta sola al tapiz y cualquier pequeño fallo cuenta.

El mérito de estos resultados es aún mayor si se tiene en cuenta el contexto en el que entrenan. En la zona occidental, los recursos y horarios no siempre lo ponen fácil. "Entrenamos todo lo que podemos, que no es mucho, y ponemos toda la carne en el asador", explica Díaz. La mayoría de las niñas no supera las cuatro horas semanales de entrenamiento, y muchas compaginan la gimnasia con estudios, inglés, música u otras actividades.

"Hacemos milagros"

Aun así, "el trabajo sale adelante". A veces con entrenamientos añadidos, otras con encajes de horarios y casi siempre con mucha insistencia. "En la zona centro tienen más medios; aquí hacemos milagros", resumen gráficamente Manoli. Y esos milagros, esta vez, llegaron en forma de medallas autonómicas.

La gimnasia rítmica es un deporte estricto. Requiere técnica, disciplina, concentración y compromiso. En los conjuntos, además, "cada niña depende de las demás". Si una falta o no puede entrenar, el grupo entero lo nota. "Tienen que saber que de ellas dependen sus compañeras. Si no entrenan juntas, pierden todas", explica la entrenadora.

Detrás de estas gimnastas hay también una larga trayectoria de enseñanza y dedicación de Manoli Díaz. Son ya 38 años de entrenamiento, de formación de niñas, de competiciones, de viajes, de nervios antes de salir al tapiz y de esa mezcla de orgullo y cansancio que conocen bien quienes sostienen, como Díaz, el deporte base en concejos de la zona rural asturiana.

Tracking Pixel Contents