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La gran protesta de Trevías en Oviedo que movilizó a la mitad de su población: "Depuradora sí, pero en el centro del pueblo no"

Los contrarios a la ubicación de la millonaria estación de tratamiento de aguas residuales trasladan su protesta a la capital asturiana y exigen al Principado que respete los acuerdos de la Junta General antes de adjudicar las obras

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Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Luarca (Valdés)

Trevías volvió a hacerse oír, esta vez en pleno centro de Oviedo. Decenas de vecinos de la localidad valdesana (250 según los convocantes, esto es más de la mitad de su población) se concentraron este martes ante el edificio Easmu para iniciar una marcha hasta la Junta General del Principado, donde llevaron de nuevo una reivindicación que repiten desde hace meses: “Depuradora sí, en el centro del pueblo no".

La manifestación recorrió la calle Coronel Aranda, la plaza de España, Santa Susana, Marqués de Santa Cruz y Fruela hasta desembocar ante la sede del Parlamento asturiano. Allí, los vecinos reclamaron "respeto, información y diálogo" y con las pancartas en la mano y pidieron que no se avance en la adjudicación del proyecto mientras siga abierta la controversia por la ubicación de la futura estación depuradora de aguas residuales.

El conflicto no está en la necesidad del saneamiento, que el pueblo considera imprescindible, sino en el lugar elegido para instalar la EDAR. Los vecinos, que se han manifiesto en Trevías y se han reunido con distintos actores políticos, sostienen que la parcela proyectada "se sitúa demasiado cerca de viviendas" y equipamientos básicos, en una zona sensible para el presente y el futuro de Trevías. A su juicio, colocar la depuradora en ese entorno condicionaría el desarrollo del pueblo durante décadas.

Pleno en la JGPA

La protesta coincidió con la interpelación del diputado popular José Manuel Felgueres al consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, en el pleno de la Junta General. Felgueres preguntó por qué el Principado mantiene la licitación pese al rechazo vecinal y pese al acuerdo aprobado por la Cámara asturiana, que instaba a suspender la adjudicación y estudiar un emplazamiento alternativo fuera del núcleo urbano.

Desde el Gobierno autonómico, Calvo defendió que el Ejecutivo continúa adelante porque el expediente ha superado los trámites, informes técnicos y aprobaciones correspondientes, y porque la Administración debe actuar bajo los principios de legalidad y seguridad jurídica. Esa explicación, sin embargo, no convenció a los manifestantes, que insisten en que aún hay margen para reconsiderar la ubicación.

De hecho, presidenta de la Parroquia Rural de Trevías, Sandra Gil, indicó que en una conversión antes del pleno el Consejero no mantuvo esa idea ante los vecinos y se mostró más empático. Gil volvió a reclamar que se escuche al pueblo antes de tomar una decisión irreversible. "Solo esperamos que se cumplan los acuerdos y que el Principado, antes de adjudicar nada, tenga en cuenta los estudios de la Confederación y de la CUOTA", señaló.

Gil añadió que desde que comenzó la polémica "no se ha cumplido con nada" y reiteró que Trevías seguirá reclamando que se estudien más ubicaciones. La parroquia rural ha defendido en los últimos meses una alternativa aguas abajo, en una finca no inundable, con el argumento de que permitiría mantener la inversión y ejecutar el saneamiento sin situar la depuradora en el centro del pueblo.

La movilización de Oviedo supone un paso más en una protesta que empezó en Trevías y que ya ha llegado dos veces a la Junta General en forma de Proposición No de Ley. Los vecinos aseguran que "no se oponen al saneamiento", sino a una decisión que consideran tomada "sin suficiente participación ciudadana". Su mensaje, repetido en pancartas y declaraciones, resume el fondo del conflicto: Trevías quiere depuradora, "pero no a costa de hipotecar el futuro del pueblo".

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