16 de abril de 2012
16.04.2012

Alberguera por naturaleza

Eulalia Pérez Rodríguez hace un balance positivo de su primer año al frente del albergue de Saliencia, en Somiedo

16.04.2012 | 02:00
Eulalia Pérez Rodríguez, «Laly», con el albergue de Saliencia al fondo.

Eulalia Pérez Rodríguez, «Laly» para los amigos, se siente como en casa cuando habla de Saliencia. Ya desde pequeña le gustaba vivir en la aldea y, de hecho, parte de su vida transcurrió en Teverga. «Pasé allí parte de mi infancia, pero cuando cerró la mina de Ventana, donde trabajaba mi padre, nos fuimos a vivir a Oviedo», recuerda. Sin embargo, ella siempre buscó unos estudios que le permitieran volver algún día al medio rural, pues siempre le han gustado mucho los animales y la naturaleza, y así terminó por licenciarse en León como ingeniero técnico forestal, tras descartar otros estudios como Biología o Veterinaria.

Desde hace un año regenta, junto a José, su pareja, un joven electricista parragués de 36 años, el albergue de este pueblo somedano, donde han encontrado no sólo un trabajo que les permite vivir, sino también su hogar, su rincón, el sitio donde quieren estar. Y es que desde que se licenció, hasta hace doce meses esta mujer de 29 años participó varios años como técnico de base de incendios en las épocas de verano tanto en Ibias como en algunas zonas de León, así como también trabajó dos años en la Fundación Oso Pardo, en Somiedo, participando en el seguimiento de la población osera.

Dice Laly, con convicción, que pretender vivir hoy en un pueblo partiendo de la nada es muy difícil. «Sin embargo, si encuentras un punto de partida, un apoyo, y luchas por ello y crees con firmeza en lo que vas a hacer, no sólo es posible, sino que además te produce una gran satisfacción. Está claro que en un pueblo si no te dedicas al ganado, al campo o al turismo la cosa no es fácil». En este sentido, recuerda que los inicios al frente del albergue fueron duros para los dos. «Tuvimos que aprender muchas cosas, cosas que incluso ni sospechábamos. Aún recuerdo aquella primera vez que tuvimos que preparar una comida para 40 personas, y la verdad, nos salió bien. Personalmente, estamos ilusionados con el albergue y además hemos tenido la suerte de contar con muy buenos vecinos que ya desde el principio nos acogieron bien y nos ayudaron», recuerda.

Esa buena vecindad se refleja en que, al mediodía, varios de esos vecinos están en el bar del albergue tomando un vino, otros café y alguno más leyendo la prensa. De momento, el día ha sido tranquilo, pero ya empieza a llegar gente demandando comida. Y es que, en el albergue de Saliencia, Laly y José, además de ofrecer alojamiento, también sirven comidas y cenas, donde priman los productos caseros. El albergue consta de 28 plazas divididas en cuatro habitaciones con baño propio. El precio del alojamiento con el desayuno es de 15 euros; media pensión, 24, y 33 euros, pensión completa.

Llenos de proyectos, como por ejemplo sacarse pronto el título de guía de media montaña, Eulalia Pérez sigue recomendando a los que llegan aquellos lugares con más encanto de Somiedo, entre ellos, su favorito: la ruta de la Foz de los Arroxos, además, por supuesto, de los lagos de Saliencia. «Me gusta vivir en el pueblo. Aquí sales y conoces a todos, y si necesitas la ayuda de un vecino, te echan una mano. Además, hoy en día vivir en un pueblo no es vivir en las cavernas, aquí tenemos de todo. No lo cambio por ninguna ciudad», afirma rotunda esta joven alberguera de Saliencia.

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